28/9/14

Ariel, el sol y llevar folios bajo el brazo



Ayer realizaba unas lecturas. Luego estuve bastante preocupado. Al despertar creí escuchar el ruido y pensé que debía ser todo aquello que precede a la inauguración. Fui el tercero en salir, eso de las pruebas, sería por lo de dejar sobre 5 y lo de la ganancia en +2; que ajustararían reverbs al final de cada intervención. Lenguaje técnico, cháchara capaz de mimetizarse durante horas. Encendí la teve. La teve suele acompañar a esos primeros malestares del sábado o de los domingos por la mañana. Luego otra vez volví a dormir. Al despertar el cuadro oscuro estaba dividido en tres imágenes verticales.
Escuché la explosión de dos aeroplanos o cohetes de papel. Ahora creo que la explosión de su combustible es similar a una canción del canal, en la teve.
Un poco pienso que seguiría sucediendo como si detrás hubiera una gran gran planificación; eso de encender la teve y eso de escuchar el vuelo de los cohetes y esperar que cayeran y por supuesto, al mismo tiempo. 
Noté que nada iba nunca a terminar de posar los pies; un poco de un lado y un poco en ambos lados. 
A esa hora la luz aún era de esa coloración azulada, y algo blanca y débil pero también pensé que debía seguir dentro y debajo.
Salir sería incendiarme y andar con la piel hacia afuera sosteniendo un jarro con café oscuro .
El gas inmóvil.
Sobre el escritorio varias carpetas y cada pestaña cubierta por adhesivo: marzo, septiembre, 2011-2013, vhf-avchd, William y Tánger y Dr. Introitus. Me gustaba pensar que uno de los lápices se levantaría para escribir y sobre todo para subrayar las fotocopias, como si un lápiz roto tuviera una vida única, única y propia. 
Nada, y tampoco las cuchillas.
En casa nunca hubo sacapuntas y luego no habrá electricidad. Luego un lapicero amarillo, ligero o débil y casi y aberrantemente brillante parece decirme que su punta oscura está por romperse. Aprieto, y ya tiro de lado a lado y ya llevo la tercera línea y dos o tres círculos que más bien son como caracoles. 
Lo subrayado:  
depende y así ha sido pero
Sí, te llamo desde la lavandería
un día el señor tuvo la buena decisión de quedarse. Luego vimos algo de teve.
Después de todo el lápiz es mucho más poderoso que la pluma larga y brillante y horizontal-, eso quizá por la ausencia de cuerpo, su orfandad. Una pluma afilada sirve para mirarla desde detrás de un cristal. Un lápiz puede ser borrado varias veces y a pesar siempre queda el mapa de relieve inexacto; todo aquello de atrás y delante. 
Las astillas caían dentro de una bolsa oscura de plástico.
En siete días Ariel cambiará las bolsas: La cama va por ambos lados y de

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