11/9/14

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Macdeep

Pensando en macdeep, deseando que pronto el agujero esté en funcionamiento y también llenándolo como si pensar en eso ayudara; aunque ya no se había visto hombres de casco amarillo cargando cajas pero sí estaban que subían con las carretillas y también apoyados en el muro, conversando mientras el agua se filtraba, como si protegieran que los charcos no cambiaran, para mantener el tamaño, las dimensiones irregulares, la profundidad necesaria. Macdeep debía estar cerca, por eso los extraños e inexplicables acontecimientos, esas nuevas y viejas caras de persona que un día está cerca y al siguiente no contesta; extraño, todos debíamos firmar varios documentos y al mismo tiempo era salir y al mismo tiempo entrar pero en realidad uno estaba del otro lado por un empujón y zaaamm pero supongo todos los documentos estarían ya perdidos, en ambos extremos, en ambos lados.
Eso de macdeep era un referencia a las novelas del colombiano, sitio satisfecho y donde las cosas ocurrían o se las explicaba con mapas sobrenaturales; y la influencia futura, el guiño u homenaje era evidente aunque muchos la negaran e incluso la despreciaran por aquello de las fechas.
¿Cómo puede un tallerista realizar o finalizar la investigación sin tomar o considerar a los primeros enfermos e insomnes de la Hispanoamérica?
De todas maneras eso había sido hace ya tantos siglos pero con eso de que las cosas apenas estaban sucediendo y todo aún estaba por hacerse, a uno le quedaba claro que apenas si acababa de despertar; por la ventana recortado un helicóptero para dos personas haciendo ziim tacatatacataca realmente bien y rápido, y de paso eso del sobrevuelo y entonces solo faltaba que alguien encendiera una teve o que alguien se lanzara con versos eléctricos del tipo indignados los hijos de y ya esperaba que el agujero funcionara para adaptarle un botón con el SY08 grabado, y eso de SY08 me parece aún una profundidad ideal, oscura, sin posibilidades de escape, y ya podía ver al gran agujero y la gran caja metálica y a todo lo que viajaba dentro cruzando como rayo en SY08 SY13 SY18, y preguntándome qué era lo que hacía pero y ya con la caja de regreso.
Luego correr las puertas, y bueno, cubiertos con el acero del sol, sol negro y láminas brillantes y frías; ecos, acero o roca.
Ya era sitio para dejar allí el insomnio; pronto seríamos bienvenidos en todas las casas, mimados y abrazados. Ahora la excepción; pasábamos por un tiempo salvaje en el que cada gesto tenía y cobraba excepcionales sumas, poco a poco e hipotecado hasta de las cortinas, del cristal catedral para las puertas del piso de abajo, la ropa y su brillo y sobre todo las medicinas, el grano azul. A veces, y en ocasiones siniestras el fuego debidamente escondido. Con el tiempo algunos intentamos formar una especie de sociedad e intercambiamos las cosas que nos resultaban útiles: licor por talco para el cuello, masajes en los hombros por fruta que no era bien fresca; llegamos a la conclusión de que más valía embriagarnos y quedarnos en grupo y lo mismo para realizar tareas, sobre todo en cuestionarios. Luego la habitación con un olor fortísimo o rancio; los objetos personales rodaban días sin que nadie reclamara pero también aparecían abiertas y con las esquinas dobladas las estadio, las pekes, las cometa, ediciones remotas y amarillas de fontanaenelcentro, textos para ser leer o recortar y así como aparecían viceversa y yo llevándolas a casa y quizás por eso luego la sociedad fracasó.

Eso de endeudarse fue el terror. Mirar la esfinge que espera y mira sin respirar, y de algún modo aprendimos formas y lo siniestro de sobrevivir.
Quizás no tuvo otra opción sino vender la esfinge y el precio de tres mil años de pie. Esas cosas andaban demasiado viejas y solo las levanté y eso con una pluma que había tomado prestada de lacolón junto al reinodejehová y es cierto, entonces la esfinge intentó morderme, pero ya estaba con unas antorchas en las manos y creo que era el año 2007 porque se escuchaban éxitos de thatisall, y ella intentaba ponerme al tanto de sus propios sabotajes; pensé que era un buen tema, lo debía cantar con MM, quizás hacerlo un poco más noise y eso le daría dos décadas más, dije ozzman, arráncale la cabeza a la esfinge, ahora tenemos prohibido entrar al tierras santas.
Tuve que vender una vieja colección de c-des con todas las presentaciones de ozzman y thatisall enfrancia, también enbélgica, algo de boots enescocia, algo encánadá, encalifornia, en sainttormg, encopenage, enbahiabrasil, enlyon de nuevo, en1985, en1991, en1997 junto aanthrax, junto ajake elee, junto alaesfinge antes de lo de su cabeza, en mitad o detrás delálamo, frente a un almacénsony, y eso era destrozar la herencia de la mitad del país, ya no quería tener hijos, pensaba que si la destruía qué mierda iba a dejar. Luego pensé que ellos pagarían mis actuales deudas, eso además porque yo ya era su padre, deudas de las casas inundadas y negocios rotos, mujeres enfermas y delgadas como palmeras; de eso dependería y dejar música con el fin de que adoptaran un alto compromiso con las cosas que no tenían sentido: la fotografía a suelos recién pintados, la construcción de habitaciones llenas de estática por conexiones eléctricas no aisladas, quizás hacer una película con una sola escena repetida cien veces, cinecienminutos filmado desde cien posiciones.

Ya no podíamos entrar al desierto.

Tanto estar en eso de la caja y eso del orificio y eso del piso SY08 y eso de pagar en todo lado como si tuviera tres vidas, como los militares y nuestros triples modus vivendi, me estaba volviendo bien ecuatoriano y vivía en lunes siendo mayo. Me figuré o sorprendí con el dedo levantado hacia el cielo, dije o decía aquí estoy tapando el sol con un dedo y era chistoso porque el dedo tenía un orificio justo donde iba la huella digital, y, aunque tenía levantada la mano y mi pulgar intentaba tapar el sol era imposible, porque había un orificio donde iría la huella digital; el sol pasaba con toda su fuerza, mi dedo era su marco y nada de estarahíentreel asfaltoy elgas; estaba donde no hubo.
¿Dónde estaba la huella?

Al rodar los escalones recordé que ser así no estaba mal y quise agradecer a alguien y en realidad terminé felicitándome a mí mismo, como quien puede convertirse en un ser doble para salir un poco de uno mismo, o como quien atraviesa una puerta, luego da un giro de 180 y entonces frente a frente como en un espejo procede a levantar los brazos hasta lanzarse con los brazos abiertos sobre sí mismo; un bien sentido abrazo. Así estaba, cruzándome como una puerta y abrazándome antes de decir bien hecho A.K. Debí pedir a A.K que trajera algo para comer y quizás un litro de cola de naranja pero siempre en estas ocasiones me quedaba también estático y quizás al ser un doble ocurriría lo mismo, nada sucedía, luego sí necesitaba ver un montón de teve para conciliar los descansos, eso entre comerciales.
Recordaba las palabras de mi padre el escritor, decía cosas sobre la electricidad, algo sobre juntarla al deporte y creí que intentaba que yo conectara una de esas luces a mi bicicleta, esto es un recuerdo de 1994, odiaba estas luces porque su esfuerzo era inútil, la bici estaba hecha para correr, y la luz era mínima y luego salía solo por las tardes. No para hacer ejercicio sino para correr, cuesta abajo, además la luz, ese dínamo de acero era una taza para medir lácteos pero en realidad era inútil; pues en la noche miraba teve y mi padre decía algo sobre las noticias, sobre manta, sobre un hombre pelado que acaso era como su jefe, apenas apareció pequeño y con escarapelas empezó con eso de cazar al león; no creo en la violencia, pero ya no entiendo, capaz que mi padre nunca fue escritor, sino agente para las compañías de dínamos, agente de luces para bicicletas, quizás eso demanta, el pelado y las escarapelas era porque querían colocar dínamos en la pista o en las ruedas de los kafires, eso significaba menos velocidad, más pista, toneladas de combustible azul.

Luego de agradecerme creí que aún me debía cosas; apuré el paso a ver si me fumaba un marlboro aunque ya varias personas andaban con eso de que debía dejarlos. Noté que mis dientes tenían un poco esa coloración desagradable, entonces recordé a Naranjo, dije ese man sí está cagado algo similar al caramelo brillaba entre sus labios, ya me sentía más tranquilo aunque con ganas de un marlboro. La señora dijo gracias, yo guardaba mis monedas y por la ventana el sol era de locura y el cielo empezaba a reventarse. El cielo era anaranjado y todo tenía ese aire de todo va salir de maravilla porque el día nunca se va a terminar. También de tu vida pasará largo los doscientos años. Los talleristas hablaban de los cuestionarios y de resolverlos sin asistencia virtual, yo creía que una vez resueltas las cosas podríamos intentar otros temas, pero luego me lancé a quejarme de eso de la facilidad, de sacar copias, en realidad eso los mandó a callar, era como si mejor me dedicaba a quedarme en cybersilencio aunque ya sabía que todas las respuestas de selección múltiple nos convertían en malos profesionales. El reto podía ser el descubrir los sitios donde se lo permitía, antes de ninguna medida, observación, informe y reforma, quedaría por aplicar y elaborar una vez que el mapa estuviera claro.
¿Cuál entre a b o c?, esperaba que un tallerista me divirtiera con entre a b y c escogería la coma, o mejor, una virgulilla.
Luego me pidieron que entrara a un hospicio, y luego a uno de esos sitios para mejorar la autoestima.
Así estaban las cosas pero también creo que exagero. Pero siempre querían que entrara a uno de esos sitios y a veces me lo decían sin intención, y otras como si esa fuera la respuesta a la crisis de partidos, relevos generacionales, insomnios y electricidad solar.

En realidad la respuesta a todo estaba en los talleristas y eso era satisfactorio y a la vez insólito y había que licuar talleristas para mantener una buena alimentación.

Luego pensé que sería mejor abrir uno de esos centros de apoyo, un poco fabricar habitaciones cubiertas por colchones; quizás hacía falta un poco que nos amarrasen y nos dejaran libres para correr a chocarnos contra los muros.

¿Quiénes amarrarían? Eso sería definido luego por competencias pero me gustaba la idea de tener un grupo de futuros capataces, como en las bodegas de la zona 16; gente capaz de hacer las cosas sin pensarlas demasiado.
Un poco dirían tómenlo de los brazos, o cosas como ya, ya puede retirarse.

eresunmentiroso. Pero no era capataz ni tallerista ni podía tomarme de los brazos. eresunmentiroso. ¿Quién diablos anda escribiendo en las paredes que no podías retirarte?

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