12/9/14

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Luego en tres.


Pensaba que deseaba conocer a una tallerista que se llamase Carmen Destruge. Luego pensé que sería ideal anotar la fecha en la que tenía aquellos pensamientos: noviembre, dosmildiez. Pensaba que sería ideal detenerme en mí y en el sitio en el que estuve hace exactos diez años: recordé vivir junto alChimborazo, y también que pasábamos varias noches arrastrándonos hacia nuestras camas. Uno era francopolo, el otro era cristobalmiguel y entre el nevado o volcán y nuestras camas se extendía un campo gigantesco, un llano, seco y lleno de pequeños caminos que se cruzaban, uno quizás y caminaba sobre una arena finísima y amarilla y breve y rojiza que se pegaba a los zapatos y las vastas; a uno le quedaban ganas de parar en medio y esperar que cualquier cosa ocurriera, como si eso cambiara en algo las cosas.
Quizás por esos años aún teníamos la gracia de ser algo así como los juguetes de eldiosdorado, esos días y estaban hechos para medio intentar y sobre todo para medio vivir la desconocida consciencia, aquella que sueña y se levanta sobre o con lo inesperado. Creo que nunca estuvimos más de acuerdo en tirar de nuestros límites, incluso, si de eso dependía la furia de otros, eso, estirar todas las delgadas voluntades.
Una noche tras una fiesta en el centrodeinvestigación zonacentro, intenté persuadir al resto de quedarnos a dormir sobre los terrenos, el campo, el campo con la tierra abierta en surcos profundos para la temporada. Creo que después de aquel incidente nada fue igual. Recuerdo, y desde ese día o noche hasta hoy, que ya era grande, mucho más que ahora y sobre todo que francopolo y cristobalmiguel que eran altos pero no muy fuertes, intentaban derribarme; dieron con un cable o quizás lo arrancaron y yo miraba a lo lejos las luces del centro, una gran fogata, esa llama que parecía alejarse y sacudirse mientras ambos me arrastraban, las nubes cerca, apenas si bastaba levantar los brazos. Me esperaba la casa, estar en casa y no allí era ya mi traición.
Quiero decir que eso no es una prueba para determinar algo, pero, sí había bebido con ganas y verdadera fruición. Ahora, ya sobrio, las cosas me parece fueron menos, nada peligrosas, aunque a veces me divierte llamar por teléfono a medianoche, y chalecochicanelson espera que yo diga algo y estoy con eso de hola, me gusta tu chaleco Nelson, pero luego ella ha levantado una demanda o denuncia, no lo sé, y ahora tengo prohibido acercármela, parece que llevo arena amarilla en los zapatos, y eso era necesario, cruzamos-crucé un fango seco a medianoche y era sencillo cuando el fango se lo tragaba a uno entero.
Un poco me preocupa que las autoridades del centrodeinvestigación zonacentro se lleguen a enterar de estas calamidades y luego aplacen o desaprueben los tiempos de entrega, ahora mira la silla azul y antes dejo un par de libros encima. De todas maneras me gustaría que alguien declarase por mí o que dijera al menos que soy un poco raro pero que eso también no significa nada, que en realidad no soy peligroso. De todas maneras y para evitarme ambigüedades escribo un par de cosas en el interior de la tapa del libro deAlbert, con fechas y todo, como una bitácora.
Y por ello creo no estar demasiado chiflado. Recordar para no chiflar.

A francopolo y a cristobalmiguel no los he visto desde el instituto. Quiero suponer que ellos tampoco necesitan saber de nosotros, uno habla con quienquiere y cuandoquiere, la verdad deben saber bastante pues este país es extremadamente mínimo, como lalatinoamérica a la que queríamos entrar como se entra y se sale de un hotel, una cosa para conocer en dos años. Extrañaba las tardes pateando el balón y eso de fabricar métodos para lanzar más lejos los pequeños proyectiles y los silbadores. Yo era arquero pero también jugaba de defensa, de delantero era bien malo pero en el instituto me volví bueno, incluso peligroso.

En elChimborazo hacía unos soles majestuosos y era de ver al sol estirando los brazos, como un cuerpo clavándose en una pileta y ahora que lo pienso en elChimborazo sucedían cosas singulares, efecto de las sombras o del buen tiempo sobre la roca: el sol nadaba, el sol dando braceadas deliciosas sobre Baltasar, sobre el hielo que venía a ser la pileta personal de elsol. Ahora recuerdo que una gran estatua deNeptuno servía de centro y él miraba con sus ojos blancos a todos y eso en uno de esos parques con iglesia y cine alrededor, y ahora entiendo que ese loco musculoso, con su tridente azul en mano, mirando si las cosas andaban bien, por más neblina o brillo de pólvora nunca dejaba de señalar y bucear.

Ahora diez años después la vida dentro del gran laberinto y rizoma es harto divertida y uno anda perdiéndose todos los días y a todas horas. El sol en todos lados como muros rojos pero también los reinos oscuros y el acero y allí el frío quemando de azul los huesos. Quizás de eso se trata esta mente que llevamos entre la carne, un poco aquí, un poco regresando desde kitumbe, un poco con k un poco con q, un poco como en todos lados y por supuesto corriendo o borroneando todo rastro.

Luego de diez años, o ya eran trece, andaba cayendo por los escalones y no recordaba anteriores vidas o centrodeinvestigación, ni siquiera si el sol salía o si braceaba de pecho o si nadaba de espaldas bajo la mirada de un Neptuno y con eso de leer unasvistazo y ni siquiera me importaba ya nadie porque empecé a creer que con el tiempo le iba a sobrevivir a todas las personas que sabían de mí, y eso era extraño y muy perturbador porque ya lo empecé a ver como un destino, eso de un día va a pasar y te va a pasar a ti. Entonces bajaba los escalones o los rodaba pero sí pensaba en sus hombros y en cómo subirme y cómo quedarme en ellos. Pensé que necesitaría un cuerpo de pollo redondo y azul y unas alas y eso de despertar a los demás; y de ahí para dar saltos y de ahí para quedarme quieto, con ese cuerpo ligero de pollo y sin muchos ruidos, como un gran militar o esos especialistas del hambre que esperan y esperan y beben poco y poco y comen cubitos de manzana y la mitad de la lata, y en eso estaba, y a veces también cuentan su ritmo cardiaco y el momento indicado está entre dos pulsaciones, cuando todo es dibujo animado de reinas panameñas y dictadores panameños, el tipo haciendo clic sobre el seguro y levantando la tapa y la lente brillante y ya sobre el corazón detrás y una corbata azul cubierta de roja, la limosina haciendo cachhh y las balas haciendo guummmm o gmmm gm gmm gmmm gmm gmm, para o sigue pero todo confuso, todos culpables; unos segundos pero ya el tipo ha desarmado el M22 y ya lleva su vida en una maleta, camina tras sus gafas, dentro de un abrigo gris y su vida es quitar la vida de otros pero su vida bien puede cambiar por esas cosas que uno no decide, y lleva una maceta y una planta al parque a que tomen sol.

Entonces pensaba en eso y cuando di el salto pude ver al resto de los talleristas reunidos, buscando a alguien a quien quitar dinero para que compraran algo con qué celebrar el fin de semana, muchos tenían los huesos al aire y muchos deseaban linchar a alguien, por eso desde sus hombros dije como si fuera un militar no vayamos con tus compañeros porque tus compañeros quieren que me baje de los hombros para ir por algo que no sea azul y ponerte a dormir, pero también dije que no quería ir y eso solo porque no tenía ganas de explicar nada a nadie, y si estaba rodando los escalones era para caer en tus hombros y tú deberías saber que no quiero ir y que quiero parecer una capa o una toga.
Luego intenté que voláramos como unflash, si unflash usara la capa de elclarkent, y yo seguía rodando los escalones, luego miré unas líneas largas y bastante definidas, algo un poco gris o blanco sobre un fondo oscuro, sobre negro y pensé que me había caído, que la capa era una mierda y volar con los pies por delante era una mierda como de hace quince años, y luego los pies caminaban, es decir, lograban que las líneas y la calle siguieran, avanzaran hacia atrás, porque eso era, eso pasaba, yo estaba de cabeza mirando los pasos y la acera, así estuve hasta cruzar frente a unas personas vestidas con trajes de extraños colores, y querían que probáramos algo traído de monteserrín y así de cabeza vi que eran perros calientes, y me gustaría comer mostaza dije la la mostaza caía y mi cabello colgaba pero luego seguimos con prisa, en realidad intentamos levantarme, creo que estaba un poco harto de mí y por eso dejé una parte en algún sitio que hasta ahora no lo encuentro, mientras iba de cabeza o sobre sus hombros o serían sus tobillos, yo, mi otra parte regresó hacia la puerta del centro, empezó a realizar llamadas, nadie contestaba pero igual hubo muchos usuarios reseñando la tarde, reseñando lo que pudo haber sido un gran proyecto.
Hablaban de idiomas, hablaban de turismo ecológico y para sentirme útil di un par de opiniones, charlas magistrales de cinco minutos, luego sentí que la otra parte me llamaba pero dije que no quería ir y que debía ser sólido, di opiniones como de la pluriculturalidad y la escisión vista desdeThompson.
Luego olvidé quién era y allí se perdió un poco mi otra parte. ¡Qué iras!

Estuvimos en el gran galpón, me dio por buscar en las bolsas blancas de las personas que llevaban unas camisaspical, y con sus cuellos largos y duros como cuchillos. Pensaba que quienmierda les planchaba esas camisas pero no encontré a mi otra parte aunque esto sucedió otro día porque creo que ya no estaba muy seguro de haberme perdido, o de haber perdido la otra parte; mientras, el galpón respiraba y tenía ese aire de fundas para los tachos, de envoltura para bombones, de aceite de aceituna, de cera líquida caliente; además, las luces eran tan blancas que uno empezaba a sentirse azul, luego transparente y las bombillas debían ser de cinco mil watts.

Me dije watt?
Luego me dieron ganas de dormir en la fila.

Luego dijo eresun mentiroso y me dividí otra vez, o sea, estaba hecho de tres partes, y ya se jodió porque seguro se fue la parte que atendía o aprendía cuando se trataba de talleres y luego repitió que eresun mentiroso.
Yo pensaba que la espalda se había pegado; luego dije, mejortopamos pero dije mejor topesno, o dije mejor topastos o también ya se hizo mierda o lo que es lo mismo, cariñad.

Luego eresun mentiroso y yo en tres pero en cuáles

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