Luego en tres.
Pensaba que deseaba conocer a una tallerista que se
llamase Carmen Destruge. Luego pensé que sería ideal anotar la fecha en la que
tenía aquellos pensamientos: noviembre, dosmildiez. Pensaba que sería ideal
detenerme en mí y en el sitio en el que estuve hace exactos diez años: recordé
vivir junto alChimborazo, y también
que pasábamos varias noches arrastrándonos hacia nuestras camas. Uno era francopolo,
el otro era cristobalmiguel y entre el nevado o volcán y nuestras camas
se extendía un campo gigantesco, un llano, seco y lleno de pequeños caminos que
se cruzaban, uno quizás y caminaba sobre una arena finísima y amarilla y breve y
rojiza que se pegaba a los zapatos y las vastas; a uno le quedaban ganas de
parar en medio y esperar que cualquier cosa ocurriera, como si eso cambiara en algo
las cosas.
Quizás por esos años aún teníamos la gracia de ser
algo así como los juguetes de eldiosdorado,
esos días y estaban hechos para medio intentar y sobre todo para medio vivir la
desconocida consciencia, aquella que sueña y se levanta sobre o con lo
inesperado. Creo que nunca estuvimos más de acuerdo en tirar de nuestros
límites, incluso, si de eso dependía la furia de otros, eso, estirar todas las
delgadas voluntades.
Una noche tras una fiesta en el centrodeinvestigación
zonacentro, intenté persuadir al resto de quedarnos a dormir sobre los
terrenos, el campo, el campo con la tierra abierta en surcos profundos para la
temporada. Creo que después de aquel incidente nada fue igual. Recuerdo, y desde
ese día o noche hasta hoy, que ya era grande, mucho más que ahora y sobre todo que
francopolo y cristobalmiguel que eran altos pero no muy fuertes, intentaban
derribarme; dieron con un cable o quizás lo arrancaron y yo miraba a lo lejos
las luces del centro, una gran fogata, esa llama que parecía alejarse y
sacudirse mientras ambos me arrastraban, las nubes cerca, apenas si bastaba
levantar los brazos. Me esperaba la casa, estar en casa y no allí era ya mi traición.
Quiero decir que eso no es una prueba para
determinar algo, pero, sí había bebido con ganas y verdadera fruición. Ahora,
ya sobrio, las cosas me parece fueron menos, nada peligrosas, aunque a veces me
divierte llamar por teléfono a medianoche, y chalecochicanelson espera que yo diga algo y estoy con eso de
hola, me gusta tu chaleco Nelson,
pero luego ella ha levantado una demanda o denuncia, no lo sé, y ahora tengo
prohibido acercármela, parece que llevo arena amarilla en los zapatos, y eso
era necesario, cruzamos-crucé un fango seco a medianoche y era sencillo cuando
el fango se lo tragaba a uno entero.
Un poco me preocupa que las autoridades del
centrodeinvestigación zonacentro se lleguen a enterar de estas calamidades
y luego aplacen o desaprueben los tiempos de entrega, ahora mira la silla azul
y antes dejo un par de libros encima. De todas maneras me gustaría que alguien
declarase por mí o que dijera al menos que soy un poco raro pero que eso también
no significa nada, que en realidad no soy peligroso. De todas maneras y para
evitarme ambigüedades escribo un par de cosas en el interior de la tapa del
libro deAlbert, con fechas y todo,
como una bitácora.
Y por ello creo no estar demasiado chiflado. Recordar
para no chiflar.
A francopolo
y a cristobalmiguel no los he visto
desde el instituto. Quiero suponer que ellos tampoco necesitan saber de
nosotros, uno habla con quienquiere y
cuandoquiere, la verdad deben saber
bastante pues este país es extremadamente mínimo, como lalatinoamérica a la que queríamos entrar como se entra y se sale
de un hotel, una cosa para conocer en dos años. Extrañaba las tardes pateando
el balón y eso de fabricar métodos para lanzar más lejos los pequeños
proyectiles y los silbadores. Yo era arquero pero también jugaba de defensa, de
delantero era bien malo pero en el instituto me volví bueno, incluso peligroso.
En elChimborazo
hacía unos soles majestuosos y era de ver al sol estirando los brazos, como un
cuerpo clavándose en una pileta y ahora que lo pienso en elChimborazo sucedían cosas singulares, efecto de las sombras o del
buen tiempo sobre la roca: el sol nadaba, el sol dando braceadas deliciosas
sobre Baltasar, sobre el hielo que
venía a ser la pileta personal de elsol.
Ahora recuerdo que una gran estatua deNeptuno
servía de centro y él miraba con sus ojos blancos a todos y eso en uno de esos
parques con iglesia y cine alrededor, y ahora entiendo que ese loco musculoso,
con su tridente azul en mano, mirando si las cosas andaban bien, por más
neblina o brillo de pólvora nunca dejaba de señalar y bucear.
Ahora diez años después la vida dentro del gran
laberinto y rizoma es harto divertida y uno anda perdiéndose todos los días y a
todas horas. El sol en todos lados como muros rojos pero también los reinos
oscuros y el acero y allí el frío quemando de azul los huesos. Quizás de eso se
trata esta mente que llevamos entre la carne, un poco aquí, un poco regresando
desde kitumbe, un poco con k un poco con q, un poco como en todos lados y por supuesto corriendo o
borroneando todo rastro.
Luego de diez años, o ya eran trece, andaba cayendo
por los escalones y no recordaba anteriores vidas o centrodeinvestigación, ni
siquiera si el sol salía o si braceaba de pecho o si nadaba de espaldas bajo la
mirada de un Neptuno y con eso de leer unasvistazo
y ni siquiera me importaba ya nadie porque empecé a creer que con el tiempo le iba
a sobrevivir a todas las personas que sabían de mí, y eso era extraño y muy
perturbador porque ya lo empecé a ver como un destino, eso de un día va a
pasar y te va a pasar a ti. Entonces bajaba los escalones o los rodaba pero
sí pensaba en sus hombros y en cómo subirme y cómo quedarme en ellos. Pensé que
necesitaría un cuerpo de pollo redondo y azul y unas alas y eso de despertar a
los demás; y de ahí para dar saltos y de ahí para quedarme quieto, con ese cuerpo
ligero de pollo y sin muchos ruidos, como un gran militar o esos especialistas
del hambre que esperan y esperan y beben poco y poco y comen cubitos de manzana
y la mitad de la lata, y en eso estaba, y a veces también cuentan su ritmo
cardiaco y el momento indicado está entre dos pulsaciones, cuando todo es
dibujo animado de reinas panameñas y dictadores panameños, el tipo haciendo clic sobre el seguro y levantando la
tapa y la lente brillante y ya sobre el corazón detrás y una corbata azul
cubierta de roja, la limosina haciendo cachhh
y las balas haciendo guummmm o
gmmm gm gmm gmmm gmm gmm, para o sigue pero todo confuso, todos culpables; unos
segundos pero ya el tipo ha desarmado el M22 y ya lleva su vida en una maleta,
camina tras sus gafas, dentro de un abrigo gris y su vida es quitar la vida de
otros pero su vida bien puede cambiar por esas cosas que uno no decide, y lleva
una maceta y una planta al parque a que tomen sol.
Entonces pensaba en eso y cuando di el salto pude
ver al resto de los talleristas reunidos, buscando a alguien a quien quitar
dinero para que compraran algo con qué celebrar el fin de semana, muchos tenían
los huesos al aire y muchos deseaban linchar a alguien, por eso desde sus
hombros dije como si fuera un militar no
vayamos con tus compañeros porque tus compañeros quieren que me baje de los
hombros para ir por algo que no sea azul y ponerte a dormir, pero también
dije que no quería ir y eso solo porque no tenía ganas de explicar nada a nadie,
y si estaba rodando los escalones era para caer en tus hombros y tú deberías saber
que no quiero ir y que quiero parecer una capa o una toga.
Luego intenté que voláramos como unflash, si unflash usara la capa de elclarkent,
y yo seguía rodando los escalones, luego miré unas líneas largas y bastante
definidas, algo un poco gris o blanco sobre un fondo oscuro, sobre negro y
pensé que me había caído, que la capa era una mierda y volar con los pies por
delante era una mierda como de hace quince años, y luego los pies caminaban, es
decir, lograban que las líneas y la calle siguieran, avanzaran hacia atrás,
porque eso era, eso pasaba, yo estaba de cabeza mirando los pasos y la acera, así
estuve hasta cruzar frente a unas personas vestidas con trajes de extraños
colores, y querían que probáramos algo traído de monteserrín y así de
cabeza vi que eran perros calientes, y me gustaría comer mostaza dije la la
mostaza caía y mi cabello colgaba pero luego seguimos con prisa, en realidad
intentamos levantarme, creo que estaba un poco harto de mí y por eso dejé una
parte en algún sitio que hasta ahora no lo encuentro, mientras iba de cabeza o
sobre sus hombros o serían sus tobillos, yo, mi otra parte regresó hacia la
puerta del centro, empezó a realizar llamadas, nadie contestaba pero igual hubo
muchos usuarios reseñando la tarde, reseñando lo que pudo haber sido un gran
proyecto.
Hablaban de idiomas, hablaban de turismo ecológico
y para sentirme útil di un par de opiniones, charlas magistrales de cinco
minutos, luego sentí que la otra parte me llamaba pero dije que no quería ir y
que debía ser sólido, di opiniones como de la pluriculturalidad y la escisión
vista desdeThompson.
Luego olvidé quién era y allí se perdió un poco mi
otra parte. ¡Qué iras!
Estuvimos en el gran galpón, me dio por buscar en
las bolsas blancas de las personas que llevaban unas camisaspical, y con sus cuellos largos y duros como cuchillos. Pensaba
que quienmierda les planchaba esas
camisas pero no encontré a mi otra parte aunque esto sucedió otro día
porque creo que ya no estaba muy seguro de haberme perdido, o de haber perdido
la otra parte; mientras, el galpón respiraba y tenía ese aire de fundas para
los tachos, de envoltura para bombones, de aceite de aceituna, de cera líquida
caliente; además, las luces eran tan blancas que uno empezaba a sentirse azul,
luego transparente y las bombillas debían ser de cinco mil watts.
Me dije watt?
Luego me dieron ganas de dormir en la fila.
Luego dijo eresun
mentiroso y me dividí otra vez, o sea, estaba hecho de tres partes, y ya se jodió porque seguro se fue la parte que atendía o aprendía cuando se trataba
de talleres y luego repitió que eresun
mentiroso.
Yo pensaba que la espalda se había pegado; luego
dije, mejortopamos pero dije mejor topesno, o dije mejor topastos o también ya se hizo mierda o lo que es lo mismo, cariñad.
Luego eresun
mentiroso y yo en tres pero en cuáles
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