7/9/14

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Televator
 setmefriedfrize

Alguien me estuvo preguntando que qué mierda andaba escuchando por esos días, y yo debí responder kyuss, fatsolanding o impalagarcía…hasta ikaracolt, pero dije lo primero que se me vino a la mente, y con una voz casi militar salió eso de Mars Volta. Era verdad que no había dejado a esta banda, pero también, al tenerla en el ipod la adelantaba, eso, a no ser que fuera la épica aegis, o quizás day of baphomets, que son temas con los que uno desearía ver el fin del mundo, esa gran llama violeta cuyo gas terrible derrite o derretirá las rocas, los muros, y que luego volverá gas el mar. De todas maneras dije Mars Volta como si dejara que un caramelo desapareciera debajo de la lengua.
Pensé que la imagen de esos dos imbéciles serviría para que M.B tenga un par de días para pensar en cosas (a todo el que odia lo llama el imbécil) y en la música, y quizás también se animase un poco hasta dar con el trabajo solista de los imbéciles. Con suerte o como resultado de su curiosidad debía encontrar los filmes sin subtítulos: Chido, Sentimental engine, y yo ya saboreaba las dudas que la asaltarían.

Los recuerdo tocando en santiagodetocopilla. Por esos años intentaba trabajar en la teve: conseguía trabajos eventuales seteando el switch master y eso estaba bastante pesado con aquello de cam 0, cam 1, xlr out, mic activo, reverb, y bueno, pude hacerme con un par de entradas: Natalia pasó sobre mis hombros una hora y el show de los Mars estuvo bien, por momentos uno miraba algo inexistente, mares y langostas, también la alegría del descubrimiento.
Eso cubrió los días que pasaría con pasta y tomate, y en seguida recuperé la cansada y acalambrada fe.
Varias veces estuve estático en los pasillos de metrocentro, recuperando a los Mars, trayéndolos en el ruido de los vagones que llegaba con fuerza, que llenaba aquellos túneles y pasillos llenos de azulejos celestes. Era otra cosa, y todas las cosas al mismo tiempo. Los Volta juntaron ese día con los anteriores y con los que estarían por venir, y cada hombre y mujer saliendo y usando los pasillos era producto de la electricidad, un flujo lento e inesperado que empujaba masas de agua oscura. El mundo que aún estaba por llegar ya no importaba; en esa burbuja el agua brillaría de roja y los hombres y las mujeres serían en varios lugares, al mismo tiempo, rosados, y dentro de la piel rosada de tortuga.
Imaginaba un tortuga y encima el brillo rojo.
Ocurrió en 2005. Ahora la banda se ha separado. No existe, no quiere, no gira, no toca, no hace ruidos ni dice ya no estoy.
M.B dijo ah, lujo, pero me pareció que solo estaba siendo amable, y luego nos quedamos callados y no se preguntó nada más pero yo pensé que su tiempo era otro y que un día nada de esto sería recuerdo.

Ikara: May B 1 day
in this weary place.

Para no ponerme a llorar busqué una cinta y por suerte alguien, quizás la tallerista chaleconelson, había dejado su maleta; encontré liquid sound y algo de Unida. Estaba el Ouroborous con la portada de échame a las tarántulas, plano, amarillo en mis dedos y luego ya estuve con las tres suites interminables.
Luego El frances, la muda.
Agradecí en silencio mi camaradería y quise que chaleconelson estuviera; un poco me puse a pensar en las tardes que paseábamos desnudos, en salachefuente, a media hora de latacunga: tirados con las piernas abiertas y los brazos en equis, tomando sol en mitad de un campo prestado. Llevábamos el trooper de mamá pancha, luego bajábamos hasta el río y el calor nos quitaba los pantalones, y los asientos se pegaban a las espaldas pero al recostarnos sobre el pasto rojo -quizás observaran tras la totora-, ya podíamos dar por terminada nuestra historia personal, la historia con el hombre pequeño al que acabábamos de liberar.
Exagero, pero desnudos de frente al cielo y al ojo amarillo la vergüenza y el peligro eran como el sexto elemento, como dormir y estar despiertos para ver que dormíamos.

No se iba. Niccy Casper subía al mismo tiempo que Ike y uno levantaba los brazos pero la llama esperaba, como procurando que todo esté en su sitio; y luego una carga, mirar con los ojos cerrados el agujero, bajar por él y obligarlo a respirar.
Luego sonreía; todo era hacer cosas sin sentido junto a chaleconelson. Ike, amigo Ike.
Supongo anda por mardelplata, quizás por tabascopuma.
No se sabe, a veces dice mevoyavolver y eso le lleva uno, dos años.

Bueno, al sonar el golpe de la cinta saltando en el viejo sanyo comprobé por qué me llenaba el furor, y si alguien pensaba lo contrario debía dedicarse a escuchar sus huesos: el rumor de la electricidad componiendo su pensamiento, quizá sonido midi, canciones de karaoke. Simple y necesaria y obligatoria preparación, dos años.
Sonó. Luego dejé una nota bajo la cinta, nosotros te estamos en adelante. AK

Luego estuve pensando en una gran punchh, el momento que inventaron el mundo. Nosotros seguíamos siendo los egoístas de siempre y supliqué que no vuelvan a llamarnos o a reunirnos; tuve el tema hasta cuando me acosté, me alegré de no reconocer nada, de vibrar entre cavernas. Que nadie los conociera, me alegraré de acostarme sin despedirme, dije.

M.B miraba hacia algún sitio pero yo no estaba muy seguro, mejor intenté quedarme inmóvil o quizás dije algo, y luego alguien fue a dejarnos en casa. Recuerdo que pasamos frente a una estación de combustible pumas, y las luces eran demasiado intensas. Dije algo sobre cómo la luz difumina los bordes de los objetos para hacerlos más firmes, reales, y creo que esperaba que diera vuelta. Luego pasamos rótulos con tiempos de viaje y ya deseaban ir hacia calderón y hacia esmeraldas; pensé ojalá nunca más regresen y ya me voy con ellos, pero, también estaba seguro de que así sería; esas cosas son predecibles y ocurren ni tarde ni temprano, como dos niños enojados que deciden seguir hasta acabar con el tanque; también pensé que en unos meses estarían bien molestos.

Luego estuve con varios temas en el ipod, la verdad parecía un tipo extraño, con los pies jugando a tocar el escritorio, las manos agitándose en el aire, dentro, en un autobusazul. Fue un día que viajaba alatacunga. En realidad solo, en el penúltimo asiento. Los asientos o espaldares eran altos, visto desde la puerta el interior del bus estaba desocupado. Dos mujeres con lentes bien gruesos miraron, intentaban reconocerme, también las miré pero serían visitantes. Luego me resultaron absolutamente desconocidas. El haber dejado alatacunga me había vuelto un poco un turista, y eso no estaba mal, y además sin querer ya había alcanzado esa sensación de anonimato, bajo perfil que hace de la vida un placer y un acto prohibido, un acto por romper o por romper esconderse. Todos los días otros rostros, calles que no cambiaban que solo perdían en intensidad.
Seguí jugando a que tocaba unas cajas invisibles; y todo simultáneo, acompañado por la velocidad recta del autobús. Bajábamos en Tambillo, luego frente aMachachi ¡zoom! como un maldito proyectil que volaría el peaje, los dedos de la mujer con las monedasazules haciendo hic hic hic como musarañas, y por qué no, al mismo Cotopaxi: cóndores y nadar en chalupas.
Eso era el vértigo, un gas guardado en botellas diminutas que andaban durando desde el 2004.

Un día Cedric dijo que yo debía terminar las oraciones con un punto final.

Esa madrugada escuchaba a dos equipos de fútbol cinco y creo que llevaban sus propias barras haciendo eso de animar la cumbre, madrugada de “jugadas maestras". Eso era a las 2 o 2 y 30. Luego pensé que no era posible que jugaran al fútbol cinco hasta tan tarde; al mirar a la ventana me encendieron las luces del reflector, luces intensas, inmensas, blancas y tibias como para iluminar el culo de laluna y de paso filmar la odisea 2001 otra vez.
Luego dije que seguro alucinaba, que lo que escuchaba era parte de las horas del día; un poco y con algo de temor intenté dormir, creo que pasó media hora. Soñé que alguien me llamaba christiankiller; no era como si dijera que christian es killer, no, más bien El Christian killer.
En medio de la madrugada me puse a relacionarlo todo con personas cercanas, pensaba en tipos nuevos, quizás un o una tallerista de otro centro.
Al día siguiente intenté hablarle a G.D de aquel sueño, la contestadora confirmó que era martes, su día libre, o que la llamara al dar jueves. Lo decía con una voz eléctrica y no ella, que pudo o no grabar el mensaje.
Fue como llamar al servicio técnico del ietel-1996.

Al día siguiente recibí correo. G.D comentaba del trabajo, y también me había incluido unas fotografías, algo al pasar por sanmigueldelosbancos. Vías abiertas como cortar por la mitad una piña. En todas sonreía, abrazaba a Ernesto, nuevoviejo, teamoodio, una casa por devastarse, salones y ceniceros. Pensé que estaba. Intenté que interpretara a christian killer; primero recibí un correo en blanco. Luego de quince minutos otro con dos frases contundentes: tomarse tiempo, respirar cuarenta veces si ataca insomnio. Luego no escribió más o dijo ya regreso. Supuse que no podía hablar; luego entendí por qué me había escrito y adjuntado las fotos.
Revisé otro correo -entregar retenciones-. El mensaje estaba marcado como urgente.

Llevaba tiempos haciendo foto para un ministerio y luego pensé que las fotos quedaban bien. Al ver la fecha supuse que no era urgente, “prioridad”. Luego G.D escribió que Memo buscaba a “alguien” libre. Lo pensé, luego recordé que Guillermo trabajaba haciendo logos con su empresa lafacEquis. lafacequis: dibuja o muere decía en letras azules una tarjeta que guardaba en la billetera; a veces necesitaba especialistas y también contrataba sin preguntar.
Luego lo llamé pero conectó con el buzón. Colgué el aparato y también olvidé eso de asesino de cristianos.

Al día siguiente estuve en el centro, y muchas caras se volvían para mirar. En todos los rostros creía reconocer a alguien; saludaba, y respondían asentando la cabeza, como si no debiera o no esperaran verme allí. Luego de pensarlo me dije que debía de preocuparme más por mí. El que algunos contestaran me hacía pensar un siglo atrás, faltaba que las campanas sonaran al mismo tiempo, luego estuve de pie frente a los escalones.
Tanta campana pero nada de activar la falla sobre la que crece aquito.

En el estacionamiento, dos hombres que no parecían tener prisa; en realidad debían ser cinco.
Algunos funcionarios llevaban días infiltrados en los centros, un poco mirando el día a día y planificando y transcribiendo lo que se dejaba de hacer.
Entrar al centro era como comerse un pan: quienquiera pasaba por autoridad, era llevar traje y corbata azul o traje y corbata roja.
También sucedía que nadie hacía preguntas, como si los guardias tuvieran orden de preguntarlo todo, pero también como si por experiencia hubieran decidido ignorarlo todo.

Como si saber no cambiara las cosas. Así estábamos todos, dormíamos con el enemigo, pero lo importante es que ya sería mayo.

Luego rodé por los escalones. Sobre los hombros de alguien observé las cámaras del circuito dos; maquetas siguiendo los movimientos y los autos. También vi un borde, y unos pies, supuse era la acera. Luego esperamos la luz verde.

Eresunmentiroso

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