31/8/14

lovely gorgeous


Laranja nona, 
gorgeous lovely,
lovely Van

Me pareció que estaba diciendo muchas tonterías, y luego diseñé un modo de decir todas esas tonterías en una sola tontería, y muchos de los talleristas reían pero uno de ellos solamente caminaba frente y nosotros lo mirábamos ir a pie de aquí para allá, y quizás de algún modo era uno de esos tipos religiosos o quizás tenía obligaciones para su salud, pues, al ir de lado a lado lo hacía llevando la cabeza echada, con la mandíbula como clavada en el pecho, y creo que escuché que balbuceaba algo, una oración, y los ruidos también eran como los que se hace al tragar o engullir algo, como si se lo hiciera por obligación. Quise detenerlo pero solo pude levantar la mano, y casi apenas si alcancé a hacer un gesto como de imposición, un símbolo a través de las manos, en el aire, y al apuro, y ese tallerista quizás me observó o me observaba con sus oraciones, o en sus oraciones, y seguro yo era el motivo, pero luego ya estaba saliendo del pasillo con su cuerpo un poco como tambaleándose hacia los lados, y creo que llevaba algo dentro pero no estoy seguro, y también miré su chaqueta y supuse que en los bolsillos interiores el tipo cargaba quizás botanas, y vasos de cartón llenos con azul, o quizás dos camineras brillantes y doradas, llenas con ron o con aguardiente pero esas cosas suelen percibirse bien a la distancia, y él pasó por mitad de nuestro círculo y, quizás, dije, no se trata de un hombre religioso ni de un loco o un ciego, se trata, me convencí, de un asesino, y luego salí de allí y ya no lo encontré por ningún lado, y recuerdo haber dicho en voz alta que somos pocas personas, y dos habitaciones con las luces apagadas, y los hombres de cascos amarillos bajaron llevando carretillas con pedazos de muro dentro y luego corrí tras de uno de ellos, como en los filmes y lo empujé, y el material de desecho caía haciendo un estruendo enorme que también levantaba una nube de polvo, y en medio de esa polvareda y sin volver el rostro para mirar levanté su casco, y con algo de nube cubriéndonos aún descubrí que era un hombre, en verdad muy joven, casi un efebo con ojos de rapto o de encierro, un rostro alargado que solo sabía observar, y luego ese joven alcanzó a decir ¿Viernes? y luego yo coloqué su casco sobre un escalón, y era como ejecutar sus órdenes, y di media vuelta y dije, sí, es viernes, y luego volví como al principio, y él sonreía, y yo de camino hacia el pasillo pero con la cabeza llena de ideas extrañas, ideas como una nube que me hizo buscar un lugar para sentarme, largo como un pez tras de un escritorio, y allí pensando que todo era inútil mientras la calle parecía asaltada por disparos, también la fuerza para lanzar cualquier caja por las ventanas, pero sé que no haré nada de eso, dije, así que me animé a caminar despacio, y las cosas y los talleristas alrededor, los pocos que seguían llevaban sus maletas, y ya no asociaba nada con ningún lugar, y supongo me transformé en el hombre religioso.

Luego tenía una canción en la cabeza, quizás del día en que intentamos resolver las doscientas preguntas, era un tema de faithnomore y su desenfreno me hacía desear tener madera para aporrear unas cajas, y al mismo tiempo cantar de memoria hasta el otro día, y creí que me estaba acercando a la elegancia del loco mickeyrat, tipo salvaje y tipo de rostro particularmente hermoso al que recuerdo retratado por A.A, y cuando miré el retrato en su casa dije ¡no puede ser! y lo miré estudiándolo y dije este tipo es jodidamentecool, quiero bañarloconunaesponja y detrás de él había una pared llena de colores o grafitis, y él posaba como dejándose llevar o y seguro A.A le pidió girar así y ponerse así, y su rostro detenido sobre la pintura aparecía de frente, de perfil, de tres cuartos, y A.A decía que él le había pedido favor, que era francés y pensaba largarse paraChile donde tenía “oportunidades” , eso de actuar y no sé qué, y dije claro, todos los favores todos y A.A se enojó bien pero en sus ojos había luces y también los grafitis del muro, y luego me sentí sucio y dije oye A.A, me siento Porky, démonos una ducha pero A.A respondió sin quitar sus ojos de algo que acababa de armar, una mesa ratona o algo así: hazlo tú, y no dejes mojado el piso y desde la ducha dije como susurrando A.A está pensando en mickeyrat y añadí ¡felicitaciones ratmouse!, me animo hacerte el favor, y la espuma corría por mi cuello y tenía un sabor a burbuja y a detergente y de pura impertinencia empecé con de esto se trata mouthto mouth y cantaba como un sordo enamorado de su propia voz mouth to mouth, mouth to mouth, to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
Pero a la clase llegué con auriculares, y me dejé llevar y pronto golpeaba el piso y faithno more era la banda del año, y cantaban la historia de ese tipo que estaba a punto de irse porque sentía que era un tipo feo, y eso ocurría cada vez que él despertaba, feo cada mañana, creo que así se llamaba el disco, pero en realidad tenía su disco más poderoso, pero lo cargo el fin de semana, dije, y entendí que eso de la fe se trata de algo como convencerse a sí mismo, como dar chance a lo falso sea cierto y por tontear empecé eso de el profesor dijo que no viene y ya estaban cerrando la puerta y otros ya bajaban y otros ya estaban de regreso en laecovía y mientras saltábamos por la ventana y todos dejaron de mirarse raro, y faithnomore seguía tocando como en el luladechile, el chile cuando se fue la electricidad, y al regresar volvían a tirarse hacia la terraza, y también añadía bien, yo empezaré y desde el edificio de idiomas tres talleristas arengaban A.K, todo va a estar bien y yo levanté la mano y tras empujarme bajaba o subía pensando en eso de diosnomuere, quizás porque había pensado hace unos días en frases indómitas o inmortales y repetí diosnomuere y luego estuve caminando de nuevo por los escalones y eso estaba algo pesado. 

A veces me sentía como un tipo realmente joven y a veces estaba en medio de gente realmente joven que por ejemplo charlaba animadamente sobre cosas que parecían estar pasando en algun sitio que ellos miraban en ese momento, y yo la verdad daba vueltas pero no encontraba a tal sitio o sujeto (ni la vez que llenaron los bolsillos con azúcar o algo de Valdez) pero tras la anécdota también guardaban silencio, y era extraño que luego de tanta voracidad ellos se calmaran, a diferencia de los monitos de la película del locodekubrick, y yo decía ¿la vieron? pero ellos no sabían de los monitos ni de la roca y no era su culpa, esas cosas tienen más de cuatrocientos millones de años, y en esos tiempos los cines de acá de latacunga debieron ser espacio para tardes con john wayne o para el negro mariomoreno: Presentando a lachavamaría. Entonces los invité a ver la película de los monitos y dos de ellos respondieron que cuántocostaba y yo dije acá debe haber una copia y entonces uno dijo micasa está más cerca ytengo nuevos parlantes y yo asentí diciendo es ideal, pero luego ya pensaba en el sonido y en el ruido de las naves viajando en medio del espacio, y el ruido que harían los hombres al respirar dentro de esos trajes y esos cascos que parecían restarles vida y energía y que eran como trajes amarillos para viajar sobre una motocicleta; pensaba qué lujo conocer a alguien con la casa aquí no más, y, gracias por su equipo capaz de sonar de manera decente, y también agradecía a mis padres por darme algo de dinero. Ese tipo se llamaba P.S y de cariño lo llamábamos Patito o Pateeeto, y en realidad era peyorativo porque lo usábamos para echarle la culpa a alguien, decíamos fueculpade Pateeeto o cuando no se nos ocurría un chiste decíamos ¡eeel pateeeto! y lo hacíamos como alargando la palabra, como si a través de esa exageración nos volviéramos hombres o niños borrachos, y empujábamos al que se cruzara mientras decíamos ¡pateeeto!.

Muchos ya estaban dormidos tras los primeros diez minutos, y coincidió que alguien, en un momento que demostraba la complejidad y genio absoluto del loco ka dijo tengo que irme y yo quería que se quedara pero pronto añadió esto no estaba en mis planes y mejor me voy yendo un poco a perderme de mí misma porque con ustedes sigo siendo yo y el plan sigue siendo un poco olvidarse y entregarse al spleen pero con algo bueno, está similar a las cosas que le gustan a álvaro y llevo un año en eso, lo planificamos y no… y estas cosas me están doblando el cerebro porque creí que iba a ser distinto, y además ustedes no aprenden nada, pero eso me hace sentir mejor ya que resulta que vamos avanzando juntos, y para colmo juancharles, y pensé que resultaría divertido, es una forma de decir, alguien debía hacer algo, tú, A.K, pero ya me siento extraña, y esas cosas, y luego estás otra vez, y pensé que era una plan para estar cerca, pero ya veo, y me gusta que de verdad te interese, y te odio porque me recuerdas cosas, y mejor me largo, quizás busque a P.A y ya le contaré algo, y él dirá lo de siempre y no quedará títere con cabeza, y bueno, nos olemos al rato o o cualquier cosa  y luego salió de la casa. Pateeeto la acompañó a la puerta, escuchamos un sentido abrazo y aproveché para regañarme en off mierda, uno trae algo hecho con un mínimo de ingenio y estos giles desean que en las películas hayan personas y que esas personas se vean jóvenes, como nosotros quizás y además quieren que a las personas les sucedan cosas, que les ocurran problemas y sobre todo que intenten realizarse o alcanzar la felicidad a través de otras personas, a través de la desaparición o del dominio de ellas… que se yo… y dije también ¡a Ushuaia con las películas donde hay personas luchando para alcanzar algo! y luego añadí que mierda con esas películas con personas donde lo único que hay es personas y a esas personas les pasan o les ocurrirán accidentes o inesperadas revelaciones como cuando inesperadamente llega una carta explicando que el tipo que llevaba una vida sin contratiempos debe ir a kansas porque alguien ha enfermado o esas, por ejemplo: ¡tenemos una tallerista nueva, alguien por favor muéstrele el lugar! y se ocurrió decir qué hora es y luego Pateeeto me abrazaba, tranquilo A.K, yo te entiendo mi-ji ín, ese era el propio Pateeeto, tranquilo mijo y me pasaba el brazo por el hombro y yo decía deley, y él está de lujo tu película, debe haberte tomado full viajar hasta la luna para filmarla, pero ahora está el ministerio de cultura, así es la vida, y tú no debes dejar que eso te quite el sueño, dale, dale y sigue viajando, filma en el planeta que quieras, y con los monitos que quieras. Luego Pateeeto alzaba la voz ¿ya te vas a largar? Ya, Pateeeto, mijín, darás cerrando la puerta entonces.
Ya estaba en la calle y miraba como cruzaba por todo el centro de la ciudad y esa ciudad era plana y extensa y las calles eran empedradas, y uno podía observar el inicio y su fin.

Luego escuchaba eso de eresunmentiroso, y me sentía extraño, y nauseabundo, sobre todo porque durante ocho o diez minutos sentí que varios profetas en caballo cruzaban delante de mí, o sobre mí, además al hacerlo iban concentrados en un mantra, es mesías, es mesías y luego me sentí como si fuera VanVanlarge, aunque mi cara era más como un Chopan y ese era el camino antes de iniciar el nacimiento hacia Ludwing Van, pensé, y luego escuché de nuevo eresun eresun y sacudí las manos en el aire como una mosca, y empecé a volar, y me dieron ganas de pararme sobre un pastel o sobre la cereza del pastel que cargaba la otra tarde una tallerista, esa con el vestido negro pero solo encontré una caja decinamon, y luego los talleristas me perseguían con periódicos en las manos y yo pensaba tontostalleristas, y esto lo demuestra como que todo suma más, suma más, y porque es imposible matar una mosca con un periódico, con matamoscas puede ser, y creo que alguien escuchó porque empezó el bizzzzz y yo hacía biiiiiiiiiiiiiissssssssddddddddddddd y luego de nuevo dijo eresun mentiroso.

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mefacones

Una vez más nos hallábamos en medio del pasillo hablando de muchas cosas, y a mí me iluminó la idea inesperada de que yo hablaba de muchas cosas sin haber con certeza de qué diablos estaba hablando.

A veces creo que me reía de pura pena, o porque creía que estaba a punto de llorar y cerca de convertirme en uno de los personajes de ¡Quérisa,cómolloramos! ¡Qué risa! dije y los talleristas daban pequeños pasos y otros empezaban con sus giros o caminaban con cuidado sobre un círculo invisible pintado sobre el nuevo piso, todo eso con una pintura amarilla. Alguien pasó entre nosotros con bastante prisa y todos regresamos a ver al interior de la habitación de un modo automático y solo reconocimos la silueta de un hombre vestido con traje. Luego alguien empezó con eso de cambiarle los títulos a las cosas y por ejemplo alguien dijo que si nos presentas a tus primas escribiríamos algo llamado Memoria de tus primas tristes, y la verdad, si en lugar de cocoa y sanduche, compartíamos ron y narcocorridos, la historia no habría terminado a las cinco, ni en mitad del pasillo de aquel martes.

Yo quise ser un poco distinto a como soy y por eso charlaba y decía más cosas de lo acostumbrado, y en el fondo pensaba en eso de los orificios y la oscuridad que lo ocupa todo, y luego pensé que nadie se daba cuenta, y seguí, y dejé de reírme para ver el momento en que empezaría a sentir admiración por mí mismo, pero me arrepentí y creo que fue al decir dejen de asustarme.
Varias personas pasaban por allí, y eran como pequeños turistas que tomaban curso en los talleres cercanos, y ellos también llevaban prisa pero luego publicaban sus cosas, y era eso y también nuestras cosas combinadas e incluso escuché que el taller de lenguas se había vuelto parte de los contenidos para los talleres de aplicación, o sea que formábamos parte de otras habitaciones y estábamos en sus fotocopias y todo era medio reversible.

Un poco sentí que me daba rabia esto de formar parte de algo y también sentí la pérdida de la piedra de la locura, pérdida en peso y dije maldición, han extraído la piedra. Puse cara de ekekohina con una gran sonrisa triste, y empecé a buscar la roca pero todo era oscuro porque la cocoa tenía varias gotas de vainilla y todo estaba conectado. Allí estuve buceando y encontré cosas perdidas como el primer juguete de tortuga ninja inflable que hundí con mi cuerpo de morsa a los doce años, y también encontré una canción que hablaba sobre un hombre que pedía olvidar y guardar las cosas y para que ocurriera se debía cerrar un trato para que el genio no lleve hacia donde están los perdonados.

Adentro escuchaba cómo los otros en mitad del pasillo continuaban con sus historias infinitas y chimeneasdickenianas, y luego creo encontré un pedazo de carbón guardado como una pieza o una joya en una caja de acero o plomo, o eso creí pues mi vista de rayos xónicos no estaba activada pero preferí dejarlo para cuando cumpliera un millón de horas o para cuando bajara con el equipo correcto, escafandra y tanques.

Luego el resto del cuerpo seguía funcionando, y, posiblemente, dije, debido a que ya estaba formado por demasiadas partes y sobre todo a las continuas intervenciones y actualizaciones. La parte que había tomado control era menos pasiva, y un poco noté que esa parte alteraba la situación para que el tiempo se alargara, y cuando el hombre de corbata azul dijo que pasáramos hacia lahabitación, nos aleccionaron sobre las obligaciones de los alumnos y los deberes de la familia nuclear, y todos teníamos rostros de sorpresa y también callamos, y el hombre de corbata azul hizo una mueca o era un intento de sonrisa, y la puerta de la habitación se cerró y ya discutían sobre ir hacia el día miércoles y también buscar tarea para el jueves y otros dejaron la cabeza sobre las mesas como si fuera un casco. Buscar la verdad dijo alguien y quizás era nuevo o asistía por primera vez pero también la voz salió en forma de burbuja, y dimos vuelta y dejamos el muro donde estaba y el pasillo se hizo más chico, y atrás quedaron cuatro cajas llenas con carbón, cajas del tamaño de un parlante y quizás también eran los escombros del sitio. 

En la pantalla pudimos claramente los textos de el hombrepampa y todo ilustrado con fotografías de campo y pampa y atardeceres, y todo aquello en esos sitios que eran enormes extensiones horizontales coronadas por el sol, y en realidad una de esas imágenes era dos líneas horizontales, una gris y una blanca, ambas corriendo al fondo de la imagen muy pegadas la una a la otra, y uno pensaba que no había nada en la naturaleza insondable similar a una línea horizontal que corre muy cerca de otra sin llegar jamás a tocarse, como las líneas del tren.
También unos hombres de apariencia cenicienta miraban el horizonte desde sus caballos, y parece que el día pintaba agresivo porque debajo de sus chales cargaban los mefacones y estos brillaban y en sus empuñaduras asomaban como ojos las piedras incrustadas, y ese brillo era cálido, y ya caía la tarde y los ojos de los animales buscaban el nacimiento del sosiego, y quizás eran los fantasmas de los indios asesinados y sumado necesitaría dos millones de mefacones o un millón de pares eléctricos, pero, luego dije, o pensé que los fantasmas nunca andaban en grupos, nunca son más de siete.
El clima le llamaba a uno a tomar la maleta para vaciarla en la ventana hasta que todo cayera sobre las mesas pegajosas para luego tomar el tren camino al destino más largo, quizás uno de tres meses húmedos y cargados. Luego sobre la riel y pegado a una ventanilla, ya sabía que el tiempo haría el favor de no volver. Pensé que primero vendrían las estaciones, con los nombres escritos con rocas de río, luego algunas casas con la pintura rota y amarillenta, luego una zona industrial y varias chimeneas de fábricas en paro, eso de lo inglés y lo de victoria y luego quizás esa vegetación desordenada con helechos como seres acuáticos y como barcos encallados, y luego quizá las casas pequeñas y luego una que otra granja y así durante varias horas porque al final Chile es como un moco de pavo, y luego la noche, y luego la oscuridad y la noche otra vez que no termina de llegar. 

A.A.G.G.

Las iniciales estaban prohibidas pero alguien dijo que el territorio es de quien lo bautiza. Yo buscaba debajo de la mesa otros nombres y luego me quedé debajo mirando la mesa y  pensando en la grandeza del espíritu y también en que era buen tiempo para ser un pescado y para llenar los platos de los comensales. También hablé con una cabeza de chancho y sus palabras eran bien crujientes, y cada vez que la cabeza decía algo, la piel alrededor de su hocico se cuarteaba un poco, y yo pensé que debíamos llamar para que nos trajeran unas cocacolitas o algo de moscatelazul pero luego pensé que todo era bien importante. Mira, me dije, iniciales.

A.  A.  G.  G.

Repetí, repetí en voz baja como si estudiara. Eso, para cubrir lo que en verdad pensaba, y lo que en verdad pensaba tenía mucho que ver con dejar de convertirme en una especie de agente triple que encuentra grabados debajo de la mesa de cualquier lugar.
Luego transcribí A.A.G.G en un papel y entonces encendí un pequeño monitor, y estaba por llamar a los conocidos pero nadie sabía su significado, pero lo peor fueron nuestros intentos, nuestras explicaciones. Sobre todo nuestra tendencia a asociar todo con el tema de lo doble, la repetición del grabado como un diagnóstico.
Tampoco me sirvieron de mucho las páginas llenas de asociaciones, cifras enteras y sus equivalencias decimales, y era porque sobre la pantalla las cifras terminaban en una E.

El orificio tenía los muros pintados de color blanco. La luz del sol o un reflector de tungsteno servía a los hombres de casco amarillo y así ellos tenían una idea más clara de las dimensiones, pero también era que lo adecentaban, y ya bastante tiempo llevaba con eso del moho; tras arrancarlo llenaba los sacos de yute, y la humedad se pegaba en los huesos y nos acercábamos a mirar los muros que lucían como nuevos al estar pintados de blanco, pintura que llenaba como de nubes los pisos, y eso ocurría en los siete o nueve pisos, a excepción del séptimo, porque sigo creyendo que ese piso no existe, pero definitivamente no en la terraza, donde todo estaba cubierto de una capa amarilla, pero también había un mapa colgado junto a la puerta, explicaba algo sobre las superficies que estaban aún por pintar.

En casa la ropa parecía adherida al ruido del orificio, y luego metí los sombreros en una caja, y eso antes de oprimir los botones para que cayera el agua y la bomba hiciera eso de ussssssssssssshhhhhhhhhhhhhs
hhhhhhhh
shhhhhhshhhhhssssssssshhs
hhhhhhhhhshhh
hshs

Luego escuché eso de eresunmentiroso y dije algo y no pasó nada, y luego volví a decir algo y luego me senté sobre un escalón, y todo el sitio cubierto por ventanas abiertas al mismo tiempo aunque creo que fui a buscar mis cosas, y creo que subía hacia zootecnia o hacia idiomas, pero también seguía sentado sobre un escalón.

30/8/14

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Se vende informes al

Hoy encuentro muy borracha a gente que generalmente suele estar bien borracha pero no tanto como ahora, hoy están todos pasados. Incluso sucedió que al abrir la puerta la persona luego la dejó así sin cerrar y del pasillo se coló un gusto absolutamente conocido, y entonces dije: diablos, alguien acaba de bañarse en una deliciosa tina llena hasta el tope con azul, y apenas si ha traído una toalla pues el pasillo empieza a marear.
Creo que estuve a punto de inventar que debía salir a buscar algo, y eso fue, y miré en mi maleta pero no había cargado mi copa larga y tampoco el vaso de cartón que se dobla para parecer un portavasos o una libreta de periodista. También pensé que la ansiedad de ya tener el cuerpo sobre el colchón estaba haciendo que mi olfato inventara cosas, pero luego observé que alguien en el pasillo se tambaleaba y al mismo tiempo se paraba sobre la punta de los pies y luego colocaba la cabeza que era como una esponja absolutamente mojada y la colocaba sobre el vidrio de la puerta, y pensé que más bien yo ya tenía el deber de felicitarme.

Creo que nadie notó lo que ocurría en el pasillo pero todo fue hecho con brevedad de modo que luego el sitio quedó desierto. Pasó que alguien colocó una mano sobre el hombro de aquel tipo, y luego con algo de presión o por un empujón bastante inesperado las cosas no terminaron en pedidos ni en eso de usted caballero métase en sus asuntos. Al parecer aquel tallerista, es decir, ambos eran viejos o casi importantes (camaradas) compañeros de clase, intentaba persuadirlo, y el otro no lo reconocía o definitivamente había empezado eso de la desaparición. Llevaba una chaqueta, chaqueta de una o dos tallas más grandes y el otro llevaba una barba de varios días que lo hacía lucir como el hombre que viaja en el metrobusparadaelejido a las diez de la mañana, aquel homeless de gafas oscuras que carga los olores de todos los hombres que duermen en la estación, eso, despierto antes de que los autobuses sean lavados con espuma y los chorros a presión, y a veces ese hombre me miraba y yo no quería pero terminaba sintiéndome su espejo, y eso era en laalameda o en elejido y cerraba con fuerza los ojos pero el hombre viajaba dentro por lo menos hasta lacolón. Sentí que mi obligación era impedir que se lo llevaran pero también dije que era hora de repetir y memorizar y ya con la materia reproducida del enciclopédicoocéano y ya dentro los talleristas conectaban el equipo para las siguientes dos horas, empezaron con eso de estrategias de dirección en escuelas con recursos cerrados de cinco cifras y cómo atender a los representantes de un alumno que asiste a clase los días en que la escuela está cerrada y casos para una evaluación distrital. Talleres para distraer y talleres afines a las prácticas de vinculación con la comunidad, eso durante el último semestre. Luego todos olvidaron las cosas y al finalizar la clase parecía un día más de marzo.
Supongo que muchos queríamos un puesto dentro de una institución fiscal pero dada nuestra avanzada edad ya no pensábamos puestos directivos y menos en ser parte de los grupos de intervención y de organización académica, pensar en esto nos deprimía pero igual manteníamos nuestras reservas y acaso no dejábamos de actuar de modo violento o inaccesible. Muchos tenían familias grandes, las cuales eran como una máquina fuera de borda con los manuales e instructivos perdidos en cajas que nunca llegaron, como cuando se trae electrónica del norte y para aligerar el bulto se dejan ciertas cosas en el aeropuerto. Yo por ejemplo tenía dos hijos, y todos los días esperaban que les explicara las cosas que descubrían y me entraban ganas de ser isabellacatólica para mandarlos unos años al océano luego de empeñar las joyas. Había listas llenas de tareas, tareas tanto en el centro como las que nunca terminaban en el hogar, y casi que estaba por renegar de todo y sobre todo de haber regresado al centro luego de diez años, empezaba mi mantra y repetía como besuño: convencido de la ciencia y sus bondades, convencido de la ciencia y sus bondades.
Muchos hombres de corbata azul elevaban sus voces como si fueran grandes gallos franceses subidos al árbol del despertador del martes y lo hacían para subrayar la importancia de nuestra actividad, y muchos incluso tenían tiempo y anécdota para hacer pública su adherencia o su respaldo a muchos (no demasiados ni a quienes merecían, quizás por antipatía o por un examen previo, no aprobado, de conocimientos generales de historia general de la sociedad andina y los hábitos en el siglo ilustrado) de nuestros talleristas, un ejercicio para motivar en el campo de proyectos relacionados con el lenguaje, el uso y la producción de nuevos escenarios. Se hablaba (el favorito de los hombres de corbata azul) de que Paver formaría parte de la nueva escritura, aquella que se estaba produciendo tras horas de lectura crítica, (comercial o publicidad para la técnica de ideas comparadas) por jóvenes que compartían pasiones, aquellos que entronizaban a Hugo Mayo y a JoanneRowling, los mismos que no soportaban a Carrión por su supuesto aplanamiento metageográfico, aquellos que pensaban en significantes que podían y debían ser reinterpretados, discípulos de Baudrillard y de la hiperlotería. Otro hombre de corbata azul pensaba que debíamos especializarnos en dirección estratégica hacia mejora de recursos decía como si no quisiera contárnoslo que ya era muy común que la función pública escogiera a talleristas que apenas si egresaban, ellos, decía, con su fortaleza de los sin partido, alegoría de la transformación histórica y su correspondiente axiología, además el puesto requerirá de jóvenes que cumplan y critiquen los requisitos propios del trabajo colegiado: prestancia, competencia, sabotaje, capacidad directiva, rapidez, vigilancia, ludismo, reformas de autor, capacidad de réplica, SEO de redes temporales. No faltaba quien aprovechaba las lisonjas y ya guardaba el rostro en el regazo de alguna tallerista, y en realidad la tallerista no prestaba verdadera atención, y ya preocupada de algo empezaba con eso L es lo mejor o J será rector junto a U y yo les doy mi aplauso, y eso me dejaba enfermo y al verme de ese modo se acercaba y colocaba su mano tibia en mi estómago y luego yo deseaba cosas que no entendía cómo pedirlas.

Yo me imaginaba, mientras todos esperaban que la clase diera inicio y antes de correr las cortinas, que quizás sería un buen mérito terminar con el centro y luego dedicarme a una especie de periodismo de investigación y divulgación, o eso de la crítica artística y la publicación de estudios basados en la teoría andina. No entendía muy bien eso de investigar pero creí que podría componer cosas a partir de hechos irrelevantes, y eso al mismo tiempo podría servirme o servir para encender un poco las ideas y esas cosas que últimamente parecían provenir del mismo sitio. Pensaba, debería divulgar cosas como las que guardan las alfombras entre sus pliegues, (lo que no llega a ser adecentado) y dije que sería genial hablar del polvo o de las partículas que estarían flotando alrededor de nosotros llenando la habitación, cosas que a veces solo se observaba bajo determinadas luces o sobre líneas que en realidad eran testimonios y reflejos que no eran fieles al objeto. Pero bien pronto me desanimé porque pensé que en estas revistas y en estos diarios donde trabajaban algunos artistas y académicos y también funcionarios, últimamente todo estaba entregado al comercio de datos y de información y sobre todo al recuento de tablas y cifras y la verificación de ecuaciones o de proyecciones, eso de la economía comparada y público desmotivado, las butacas vacías para las cosas del estómago.
Además, que medio y ya estaría en unos meses dispuesto a publicar acerca de un cable que cuelga de un poste, y sobre una pared en ruinas que se puede comer sin que mamá nos vea, o la nota sobre escombros de ascensores pero sobre todo me motivaba el título escogido para un primer texto Pared ed eed o El llano hace 500 arres.

Luego sentí pánico y el pánico es un punto en un lugar entre el corazón y la entrepierna.

Luego pensé que los chicos en las clases simuladas intentaban que yo diera media vuelta para luego ellos mirar la cancha por la ventana. Luego encontré que varios pares de ojos me recorrían como si yo fuera un pedazo de tarta de manzana brillante o como si fuera un sorbete que gira en la mitad de un jarro con miel y eso sobre una dorada y crujiente piel acompañado de fruit, o metido dentro de un vaso de gaseosa fruit roja.

Luego pensé que yo era una manzana y luego me comí a mí mismo, y luego tiré las cáscaras a las que apenas había chupado y los labios tenían un dejo de azúcar y alguien había dejado un pedazo de hoja en el sillón junto, y yo lo doblé para darle la forma de un pequeño basurero rectangular y allí puse la piel roja de la manzana, y un hombre molesto dijo que ese no era lugar para masticar y menos cuando está por empezar Carmen, laópera, fue un jueves, cerca de abril y como parte de los actos de aniversario, y luego dijo que dejáramos de hacerlo y volteé para mirarlo, y en verdad estaba molesto y más bien tomé lo que quedaba de piel y la puse en el pequeño basurero de papel, y se la pasé a la tallerista que tenía junto y dije toma, usa el basurero y callé pero mostrando rabia, y esperé que el hombre la levantara del cabello, pero estábamos en un salón rojo del centro y esas cosas ya no pasan, y el hombre se fue o ya estaba tras las cortinas, y todos parecíamos tenerle ganas, o era que se nos daba por ser cáscara de manzana.

Luego quise tomar un poco de leche y bajé rodando los trecientos cinco escalones, y luego fui dando saltos largos como ardilla o como liebre hacia el interior del galpón y en el galpón las puertas estaban cerradas, así que tuve que ir hacia una ferretería. Recuerdo que junto a la ferretería FerreteríaGatito había un letrero de sevende el negocio y también un almacén de calzado ofrecía varios pares a mitad de precio, pero en la ferretería me dijeron que no les quedaba ni leche entera, ni leche descremada ni leche sin lactosa ni la rica leche tibia de soya, y me dio ganas de llorar porque cómo iba a calentar mi garganta de ecuatoriano obrero ecuatoriano a las seis de la mañana en la mitad de laOfelia, y quizás era porque estaba por la diez de agosto.

¿Quéhacer?
Ya el vendedor atendía a una mujer y la mujer pedía un kilo de riñón y además media libra de clavos con punta de acero para colgar cuadros en los muros y esos clavos eran buenos porque entraban sin romper el enlucido.

Entonces dije que por favor me diera dos tarros de pintura blanca y al caminar alguien dijo que no debía beber eso pues eso era para pintar los muros, y además había un hombre al que acababan de conocer y del que se decían cosas y esas cosas había que escribirlas en los muros, y yo ya estaba con mi moneda de veinticinco y miraba la foto de una mujer en el tarro, y en la foto la mujer lavaba un pantalón, y estaba de espaldas, y el sol pegaba de lleno en su espalda y su espalda era como un pedazo de nube o como si nunca hubiera jugado baloncesto en el colegio, y era también de piel similar al papel bond pero eso no había en el tarro, solo lo imaginé, y ya en casa tomé un jarro de porcelana y coloqué la pintura y luego coloqué colacao y con la chocolatada en la mano me fui a ver una película sobre Stomp442 y luego me dormí y junto a mí estaba la mujer de la espalda, y su espalda era como papel bond y también dije que dejara de salir en los tarros de pintura, y ella dijo que yo era un imbécil.

También recuerdo que eresunmentiroso dijo que yo me había vuelto un mentiroso y que dejara de mirar las espaldas de mujeres porque en los tarros solo habían indicaciones de uso o en caso de ingerir hacer que