Pensando en macdeep y deseando que pronto el agujero esté ya en funcionamiento,
aunque no se habían visto a hombres de casco amarillo cargando cajas, pero sí
estaban que subían con sus carretillas, y también estaban conversando mientras
el agua se filtraba, y era como si protegieran para que los charcos mantuvieran el
tamaño, la dimensión, la profundidad necesaria. Macdeep debía estar cerca, y a
esto se debían los extraños e inexplicables acontecimientos, esas nuevas
y viejas caras de persona que un día está y otro ya son bruma; y eso era
extraño, pues, todos debíamos firmar varios documentos, y al mismo tiempo era
salir y al mismo tiempo entrar pero supongo todos los documentos estarían ya
perdidos, en ambos extremos. Eso de macdeep era un referencia a las novelas del colombiano, donde
las cosas ocurrían o se las explicaba de modos sobrenaturales, y la influencia futura, el guiño u homenaje era evidente, aunque muchos la negaran e incluso la despreciaran. Cómo
puede un tallerista realizar o finalizar la investigación sin tomar o
considerar a los primeros enfermos e insomnes de la Hispanoamérica? De todas maneras eso
había sido hace muchos siglos, pero con eso de que las cosas apenas estaban
sucediendo, a uno le parecía que apenas si acabáramos de despertar, y por la
ventana se observaba un helicóptero militar realizar sobrevuelos y entonces solo
faltaba que alguien encendiera una teve, o que alguien se lanzara con versos del
tipo indignados los hijos de y yo
esperaba que el agujero ya funcionara para adaptarle un botón con el S86 grabado, y
eso de Sub86 me parecía una profundidad
ideal, de la que nada podría escapar, y ya podía ver al gran agujero, y la gran
caja metálica, y a todo lo que viajaba dentro cruzando las puertas en Sub86, y
preguntándose qué era lo que estaban haciendo pero ya con la caja de regreso, y
luego retirar el S86, y bueno, cubrir todo con acero, un panel brillante, llano. Pronto podríamos poner el
insomnio allí y pronto en nuestras casas nos volverían a querer. Ahora
pasábamos por un tiempo salvaje, en el que cada gesto tenía y cobraba
excepcionales sumas, y poco a poco uno fue endeudándose hasta perder las cortinas,
el cristal catedral para las puertas de la ducha, la ropa limpia y sobre todo
las medias limpias, el hilo dental azul, y a veces, en ocasiones siniestras, los
fósforos. Con el tiempo algunos talleristas intentamos formar una especie de
sociedad y por un tiempo intercambiamos las cosas que nos resultaban útiles:
licor por talco para el cuerpo, masajes en los hombros por fruta que no era muy
fresca; llegamos a la conclusión de que más valía embriagarnos en grupo, y lo
mismo sucedió para realizar tareas sobre todo en cuestionarios de más de
quinientas preguntas y luego la habitación tenía un olor fuertísimo y rancio y
muchos objetos personales rodaban por varios días sin que nadie los reclamara
pero también aparecían revistas estadio, pekes, la cometa, ediciones antiguas como fontana,
para ser leídas o recortadas, y así como aparecían desaparecían y yo quería llevármelas a
casa y quizás por eso luego la sociedad fracasó.
Eso de endeudarse fue el terror. Era eso de mirar la esfinge que esperaba y miraba sin respirar y de algún modo muchos aprendimos formas siniestras de
sobrevivencia. Quizás en algún momento no tuvo otra opción sino vender la esfinge
a un par de arquitectos de pirámides. Esas cosas andaban demasiado viejas, y yo solo las levanté
con una pluma que había tomado prestada de la colón junto al kfc y la iglesia del reinodejehová y entonces la
esfinge intentó morderme, pero yo estaba ya en la tumba de los catsos o
escarabajos y creo que era el año 2007, porque se escuchaban éxitos de
ozzyosbourne, y él hablaba de sus propios sabotajes y pensé que era un buen tema,
y quizás lo debía cantar con MM, y quizás hacerlo un poco más noise o industrial,
y eso le daría dos décadas más a su carrera, y dije ozzy arráncale la cabeza a la esfinge, y ahora ozzy tiene prohibido
entrar al desierto. Luego tuve que vender una vieja colección de cedes con todas
las presentaciones de ozzy en francia, también en bélgica, algo en escocia, algo en canadá, en
california, en sant formet, en copenage, en brasil, en francia de nuevo, en
río en 1985, en 1991, en 1997 junto a anthrax, junto a jake e lee, junto a
la esfinge, en mitad o detrás del álamo, frente a un almacén sony, y eso era destrozar la
herencia, y ya no quería tener hijos porque pensaba que si la destruía qué mierda les iba a heredar. Luego pensé que ellos pagarían mis futuras deudas, porque yo ya era su padre, deudas que sumarían casas
inundadas, negocios rotos, mujeres enfermas y delgadas, y de eso dependería dejar la música para adoptar un alto compromiso con las cosas
que no tenían sentido, como la fotografía a suelos recién pintados, la construcción de cuartos
llenos de estática por conexiones eléctricas no aisladas y quizás hacer una película con una sola escena repetida cien veces y filmada desde distintas posiciones.
Entonces dos ya no podíamos entrar al desierto.
Entonces dos ya no podíamos entrar al desierto.
Tanto estar en eso de la caja, y eso del orificio, y eso del piso Sub86, y eso de
pagar en todo lado como si tuviera una tercera vida, como la de un militar, mi triple modus vivendi, me
estaba volviendo bien ecuatoriano. Me figuré con el dedo levantado hacia el
cielo, y luego dije aquí estoy tapando el sol
con un dedo, y era chistoso porque el dedo tenía un orificio justo donde iba
la huella digital, y, aunque tenía levantada la mano, y mi pulgar intentaba tapar
el sol, era imposible, porque había un orificio justo donde iba la huella digital;
y el sol pasaba con toda su fuerza, y mi dedo era su marco, y nada de estarahíentreel asfaltoy elcielo porque, quizás, estaba donde no había, y
eso era extraño.
Al rodar los escalones recordé que ser así no estaba mal, y quise agradecer
a alguien y en realidad terminé felicitándome a mí mismo, como quien puede
convertirse en un ser doble para salir un poco de uno mismo, como quien
atraviesa una puerta, luego da un giro de 180, y entonces frente a frente como
en un espejo, procede a levantar los brazos para lanzarse sobre sí mismo, en un bien sentido abrazo.
Así estaba yo, cruzándome como una puerta y abrazándome antes de decir bien hecho A.K. Debí pedir a A.K.2 que
trajera algo como una hamburguesa, o quizás un litro de cola de naranja, pero
siempre en estas ocasiones me quedaba estático, y quizás al ser un doble ocurriría
lo mismo, y nada sucedía, y luego sí necesitaba ver un montón de teve para conciliar
el descanso. Recordaba las palabras de mi padre el escritor, el cual decía cosas
sobre la electricidad, y algo sobre juntarla al deporte, y creí que intentaba que
yo conectara una de esas luces a mi bicicleta, esto es un recuerdo de 1994, y
yo odiaba estas luces porque par de amigos la tenían, y su esfuerzo era inútil, y
la bici estaba hecha para correr, no para hacer ejercicio, y además la luz, ese
dínamo era inútil, pues en la noche yo miraba teve y mi padre decía algo sobre
las noticias, y sobre manta, y sobre un hombre pelado que acaso era como su jefe,
porque apenas apareció empezó con eso de matar al león, y en lo
único que yo no creía era en matar a alguien, pero ya no entiendo, capaz que mi
padre nunca fue escritor, sino un agente para las compañías de dínamos, de luces para bicicletas, y quizás
eso de manta y el pelado era porque querían colocar dínamos en la pista o en las ruedas de los aviones, y eso significaba menos velocidad, más pista y toneladas de combustible.
Luego de agradecerme creí que aún me debía cosas, y me apuré el paso a ver si
me fumaba un marlboro aunque ya varias personas andaban con eso de que debía
dejarlos, y yo noté que mis dientes tenían un poco esa coloración desagradable,
pero entonces recordé a Naranjo y dije ese
man sí que está cagado y como algo parecido al caramelo recordé que brillaba entre sus
labios, y me sentí más tranquilo aunque con ganas de un marlboro. Luego la
señora dijo gracias, y yo guardaba mis monedas y por la ventana el sol era de
locura y el cielo empezaba a reventarse, y el cielo era anaranjado, y todo tenía
ese aire de todo va salir de maravilla
porque el día nunca se va a terminar, y también de la vida del hombre pasará largo los
doscientos años. Los talleristas hablaban de los cuestionarios y de
resolverlos sin necesidad de una asistencia virtual, y yo creía que una vez
resueltas las cosas podríamos intentar otros temas, pero, luego me lancé a quejarme de eso de la facilidad, y en realidad eso los calló, y era como si mejor me dedicaba a
quedarme en silencio aunque pensaba que todas las respuestas de selección
múltiple nos habían convertido en malos profesionales. Luego el reto era
descubrir los sitios donde eso ocurría, antes de pasar con alguna medida, observación, informe, y eso
quedaría por aplicar y elaborar, una vez que el mapa estuviera más claro. Cuál entre a b
o c? dije, y esperaba que un tallerista dijera algo
divertido como entre a b y c escogería un
signo de puntuación, o mejor una virgulilla, pero luego me pidieron que
entrara a un hospicio, o a uno de esos sitios para mejorar la autoestima. Así
estaban las cosas pero también creo que exagero. Pero siempre querían que
entrara a uno de esos sitios, y a veces me lo decían sin intención y otras como
si esa fuera la respuesta a las crisis de partidos y relevos generacionales y sus insomnios.
En realidad la respuesta a todo estaba en muchos talleristas, y eso era
satisfactorio y a la vez insólito.
Luego pensé que sería mejor abrir uno de esos centros de apoyo, y un poco
fabricar habitaciones cubiertas por colchones blancos; quizás nos hacía falta
un poco que nos amarrasen y nos dejaran
libres para correr a chocarnos contra esos muros.
Quiénes nos amarrarían? Eso sería definido luego de un previo casting pero
me gustaba la idea de tener a deportistas y un poco a capataces de bodegas para
distribuir línea blanca o electrodomésticos. Gente capaz de hacer las cosas sin
pensarlas demasiado. Un poco dirían tómenlo de los
brazos, o cosas como ya, ya puede
retirarse.
eres un
mentiroso. Pero no
era un capataz ni un tallerista. eres un
mentiroso. Quién diablos andaba escribiendo en las paredes que yo era un
mentiroso? Cómo era andar escribiendo, hijos de la gran rodilla!
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