Andrea los miraba a ambos y sin saber por que decidía que a ambos los amaba, que a ambos los entendía y por ambos sería capaz de cambiar su estilo de vida, algo que para Andrea resultaba infinitamente sencillo.
Joaquín era enormemente distinto a su hermano gemelo. Quizás por esas diferencias que solo Joaquín era capaz de percibir es que Andrea imaginaba con él una familia y la estabilidad de un hogar en las afueras de la ciudad. Quizás incluso en un pueblo donde ambos manejasen su propio negocio. Para ello y sin que Joaquín se entere Andrea organizaba salidas a volcanes y ríos o playas donde los días parecían ser todos los mismos y donde según Andrea, Joaquín aprendería los usos y las razones de una vida simple.
Marco a diferencia de Joaquín era más inestable, de carácter explosivo y algo intolerante. Para él Andrea reservaba salidas nocturnas donde Marco podía sentirse como el rey de una selva que Andrea sin proponérselo solía componer. Si alguna vez hago carrera, tu serás mi protagonista le había dicho Andrea quien definitivamente se había decidido por una vida mas hippie, más a lo John Lennon que a lo Paul McCartney.
Los tres jóvenes salieron de la ciudad. Ayudaron a una anciana antes de tomar el colectivo y en alguna de las paradas vía Papallacta se hicieron la promesa de encontrarse, en el mismo lugar luego de 10 años de vidas, mejor si lo hacían en silencio. Andrea va por los cinco años sin contacto, guardando dinero para ese encuentro. Joaquín y Marco han creado una empresa multimedia donde como socios y dueños negocian a diario entre cientos de oportunidades. A pesar de los ríos de personas, de novios, de bares inaugurados, Andrea, Joaquín y Marco algunas noches se encontraban sin saber todos juntos antes de dormir. A Papallacta le han descubierto aguas termales. En algún lugar, John Lennon hacía los coros en un tema viejo nombrado get back.
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