27/10/09

AdaN que va

La mujer con cuerpo de caballo descargó todo lo que cargaba sobre su espalda; con la cola espantó unas moscas y se dirigió hacia una garrafa llena de oxígeno. Su hermana, la que tenía cabello humano y amigos humanos y dolores humanos, osea la que coleccionaba porcelana china, llenó sin gracia, osea con cantidades perfectas la pequeña taza como oreja china, mientras que humeaba como hervido, como sótano en la portugal, como cirujano en la mitad de Santa Clara.
El aguardiente, la fiebre y la canela acompañaban a las naranjillas que exprimidas sobre un colador parecían decir hey muchachas, tranquilas. Cristo lucía como iluminado mientras la mujer con cuerpo de caballo le hablaba y todos los santos, los de todos los días, quemaban tarjetas, salvaban con cinco centavos, grababan o perfeccionaban y era mejor no hablar tan alto. La hermana de la mujer con cuerpo de caballo, bebió de la taza china y le subió a la radio en la canción de los beto y de los cueva. Por la ventana yo veía y me preguntaba donde quedaría el perineo.
Como todo era una fantasía, descubrí frente a mi escritorio un nuevo memorando.
Debo agradecer el que memoren mi colaboración?

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