Mi amor drogado, mi amor salvaje, mi amor de sobredosis brillante y desesterilizado, de gafas oscuras y madre muerta; en el más alto de todos los pisos, ya no hay oxígeno y quizás es bueno, tomaste mis últimos quizás, nunca más los necesité y quizas esta noche no amanezca.
Tu carne picante, tu sorna decrépita, tú es que levantas!!, y el balcón mide mil metros, seda, pellizcos, me froto y el viento se lleva tres veces la humedad.
Nuestra adolescencia, nuestra furia, nuestra impotencia, nuestra música y Godard dirige symphaty for the devil, editando cada frase de una Winehouse que susurra miss you mientras Bacon pinta uno de sus autoretratos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario