29/5/09

Plan B

Desde hace rato ya nada es suficiente. La gente me encuentra en la calle, muchos no me reconocen, otros saludan y me agradecen por cosas que ya sucedieron. Al volver en mi, la voz me sale como de un ágora y hago el esfuerzo para que suene grave, creíble, espontánea, y entonces como sin se escucha un "de nada".

Ya nada es suficiente porque mientras mamá y toda la pandilla hace maletas, toma el auto y tres horas despues caen en mi departamento, el mundo como lo había venido fabricando necesita de urgencia protección. Al llegar, sonrío, abrazo, pronuncio cosas bellas y vuelvo a la guardia y mamá entra al edificio, me muestra algo del auto, camina completamente erecta y yo solo alcanzo a cerrar la puerta. Pronto mamá ocupa su lugar que me parece son varios y rendida quizás luego de tres rounds que los gana sin siquiera sudar, se recuesta y entonces hago como que me olvido de ella o desentierro mis otros dones. Por suerte su segunda hija, mi tercera hermana, lleva una batuta y los músicos tras un trombón tocan desadaptados por elección.

Papá llama, (esto fue otro día), y nuestra charla no dura más de un minuto. No dura porque así es esto: tu llamas, tú propones, tu propones yO te creo, e invenciblemente los segundos se elevan hasta la rabia, hasta la bruma, falocéntricos, altamente blancos, indecisos, inapropiados, insectos que se pegan y los siento boicoteando en mi boca, en su animo, en el puto lupanar o paladar que serán las carreteras hacia Llacta y parte de nuestras futuras sesiones. No sé, alguien dijo por favor no salgas de noche y quizas lo olvidó

Para variar, la esquizofrenia es pasajera, y ridícula y Andrés también dice que contagiosa. No se si fueron los litros o los hongos o esa perra manía por intoxicarme de a ratos, de a semanas, porque las semanas eran eso, horas rotas y tardes de black sabbath, metas a la vuelta de un chafo, cero cine, fulldollar you know. Cuando lo pierdas olvida donde lo encontraste. Nada costaba y cuando nada cuesta nada duele, by the way.

He ascendido, y quizás es por George. El día comienza cuando Ana desde su lado dice bonjour mon amour aunque, numéricamente, cuando piso el sexto piso de la catedral comercial. Ella no sabe que anoche me fue imposible dormir, así como que George se fue porque alguien en la oficce se le quiso imponer. No se como termine esta historia, de hecho hoy abrieron otro café tarot, pero si hay algo seguro es que por ahora este es el plan B.

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