8/4/11

El trato

Desde ese punto de la habitación, Marla y Daniela se miran, como si la una fuera espartana y la otra, una bárbara inglesa de siglos pasados. Se miran con ganas, de lejos pero desde adentro. Marla tiene por función el diseño de portadas de discos y la ilustración de novelas gráficas: un dibujo a mano, en minutos se transforma en un Cramp o en una silueta de Charles Schulz. Marla es ambidiestra. Daniela, quien detesta los dibujos animados, juega con sus dedos sobre el escritorio, como si este fuera un tambor y sus dedos unas baquetas, como si tocar un ritmo fuera el mantra que necesita para preparar estrategias, para sondear clientes, para elegir los términos adecuados, para encontrar el momento exacto en el que dejará a su jefe el resto del trabajo, el cierre nada más. Para la empresa no faltaba el cliente es la marca.

Daniela, pensaba en Marla. Pensaba que Marla era una mujer afortunada, no tiene auto, pero es afortunada.

A Marla le preocupa su edad. Pronto estaré vieja para este mouse. A la mano tenía el Harvest de Neil Young y el Lady Soul de Aretha Franklin.

La voz de Daniela sonó clara, incluso amena, sonó como una voz amiga, o de alguien que ha perdido a todos sus amigos.

¿Quieres un café? Preguntó

En la habitación, además del disfraz de Charly Brown, no había otra persona, por lo que Marla comprendió que la pregunta era para ella. Claro, dijo, y Daniela ya estaba con el café y el azúcar, y Marla con un trapo limpiando el desorden de Daniela.

Déjalo, yo lo hago dijo Marla.

Daniela que nunca hablaba de ella, se lanzó a hablar con Marla como una hermana, como con su íntima amiga. Quizás menos Marla, ella ya no tenía amigas.

Esa mañana, Marla y Daniela hicieron un trato. Marla, aún dibuja en ordenadores, incluso ha trabajado para esas marcas de zapatillas deportivas, las que salen en la película del auto de aluminio, el De Lorean creo. Daniela ya no riega el café. Sobre su escritorio, detrás de un retrato de ella, está el disco de Neil Young.

7/4/11

Weekend

Las uñas golpeaban su rostro. Letargo. Esquirlas. Búnker de músculos, puerta bloqueada, !desayuno!, posible hombre amarillo, huelga de jamón, tomar ducha, vivir hambrientos.

Afuera, en los parqueaderos, la lluvia lava los autos desde la madrugada, es posible, puede que llueva toda la mañana. Hay gente armada con sombrillas, gente uniformada que recibe a gente en shorts. Los deportes de verano reducidos a una mesa plástica, a dos palmeras, una hamaca y un set 6-6, vía aero digital. Café, para mirar hamacas en la teve. Mamíferos sueltos, desatados, metiendo sus narices comiendo con las patas. Perros, húmedos, desinflados, metiendo sus patas, buscando que morder entre las sobras. Perros desplazados en grupos. En un parqueadero un partido improvisado. A pesar de la lluvia los grupos se dedican a alentar a sus equipos.

Él, que ahora descansa con el cuerpo desnudo, sentado sobre un sofá negro, duerme o pretende que así lo hace, aunque de vez en cuando, él suelta sonidos parecidos a un ronquido. Ella, que continúa sobre la cama, disfruta de verlo acostado aunque recuerda estar molesta y cambia de lugar su mirada. Con su mano explora entre sus piernas e imagina que bucea con gafas, con un tubo esnorkel. De no ser por el sonido que sale mínimamente de entre sus labios, y los imposibles ronquidos de él, ambos escucharían el rumor de bar que se filtra por los pasillos de ese hotel. Gente masticando camarones, sorbiendo gaseosas, mezclando café y leche dentro de pequeñas tazas blancas de porcelana, con pequeñas cucharas doradas como las que reposan sobre una bandeja con ruedas junto a un pedazo de sandía y un hueso de aceituna. Escucharían a una banda de jazz, abundante como es el jazz de salón, al jefe de meseros dando todas las pautas, delegando la atención de cada mesa, de cada familia, a unos niños masticando su primer pulpo y a su padre recordando el nombre de aquella canción. También escucharían los naipes de una partida imposible si no fuera por la estática de un televisor que nadie ha decidido arreglar. Ese ruido recuerda viajes llenos de sal, islas, pantanos, cuevas, fotografías, a un hombre haciendo equilibrio, unos labios quebrados por el mar. La televisión lo despierta y en ese momento él decide dormir de verdad. Entonces para dormirse canta una canción pasada de moda, ella, por decir algo, lo invita a él a besarla, le cubre el cuerpo con una toalla. Ambos despiertan, miran sus rostros, tienen surcos en sus caras.

4/4/11

Un día perfecto

Sobre la superficie dibujada redonda la figura del sol. La personas que descansan alrededor llevan lentes oscuros, trajes brillantes, lentillas para mirar debajo, para nadar con los ojos abiertos. Sobre el agua flotan varios niños en boyas y en juguetes inflables, grandes como tortugas y leones marinos. Un hombre flota sobre un colchón mientras su piel enrojece, acá mamá, acá grita una niña desde el trampolín, mientras su padre masajea a una mujer con pecas rojas en el pecho y en la espalda. Un camarero con el cabello peinado hacia atrás, equilibra su charola entre los niños que corren, entre los que se empujan al agua. Su rostro indica fuerza y la manera en que esquiva a los niños es señal de una estudiada paciencia. Quizás el camarero se ve a sí mismo sumergido con el uniforme, o sentado en posición de yoga, como una flor de loto sobre la superficie del agua, como una flor que flota descalza y sentada.

Él observa todo desde el balcón a 5 pisos de altura en su habitación. Él lleva dos días dentro, las probabilidades sugieren más días de encierro. En el suelo hay cenizas y fotografías quemadas, el teléfono, un aparato grande como un armadillo no recibe ni realiza llamadas, tiene cola, un cable de pocos centímetros. Él se concentra, habla solo, hace zapping, hace como si se lanzara por el balcón. Llora como un chico. En el piso patalea. Escucha su respiración, aun escondido bajo la cama, aun con los ruidos, aun colgado sin peligro del filo del balcón, su respiración, como si respirara arena, como si el aire estuviera hecho con viruta.

En la piscina la niña nada, practica, flota, sonríe al ver el flash. Al fondo, a una distancia que parece insalvable, se dibuja una línea recta, perfecta, firme, al fondo, atrás, del otro lado, un espejismo, un mar blanco, un universo estático, la dimensión encerrada entre el cielo y el sol.

29/3/11

La tres, la adulta, la de a de veras. Fotocopia festeja: Chilín! hace y el castillo cae sobre los invitados. Fotocopia 3, resto del mundo 0. Fotocopia camina derechita hacia la madurez: visita Chile, pasea por México, escribe en Costa Rica, discute en Colombia, hace fila en Francia, se traduce en La India, farrea en Baires, duerme en España; Fotocopia toma asiento, enciende la tv, festeja viendo partidos pregrabados. Fotocopia grita: ¿dónde esta Buzz?, con el rimel oscuro, las uñas rojas y el vestidito corto ¿dónde está Buzz? mientras afuera intentan tirar la puerta. Como por un milagro Buzz aparece en la caja, !al infinito y más...! grita en mute justo antes de que lo desenchufen.

Fotocopia y la literatura: Víctor Apezteguia, nos presenta su cuento Willy el tuerto. Willy y el Tuerto. Caras de la misma apuesta. Víctor maneja el blog llamado El trastero. Lector, no olvide comentar.

Sofía no Sefía nos comparte por pedido nuestro dos de sus poemas: Más engañoso que el sol de invierno y Hasta septiembre. Recibir un dibujo después del verano. Seguir sonriendo. Jamás hacer planes. Si usted necesita restaurar visite: http://desconcertada-y-mas.blogspot.com/

...una hoja que es parte de una rama de un árbol de un bosque que lo mira una persona. Como un bosque, Naty Rillo se ramifica, y como un árbol va dejando sombra. Además de sus poemas nos presenta Sr X y Sr X, y Arcoiris enredadera, ambos cuentos.

Desde el pupo, Mal día, cuento breve de Edisón Paucar. Apto sólo para públicos.

Además Hannibal apuesta por reescribir un clásico, Púdrete Pablo Neruda. No me gusta cuando callas Ni cuando estás como ausente. Ya nunca una palabra, peor una sonrisa. Poemórfosis, clásicos con rostros de goma.

Y todos y los de siempre: cine y recomendados, carta del director, Lord Auch, un comic junkie, un comic naked, blogs y publicidad. No pierda el tiempo, Fotocopia lo invita a leer hasta su última hoja.

Comentarios a: fotocopiarevista@gmail.com

25/3/11

Tropical Allende

Él no mira, por lo menos veo que a mí no me mira. Él lleva gafas, son gafas oscuras, de montura redonda, de marco invisible, cuasi Elton, cuasi Ozzy Osbourne. Él tiene el pelo recogido, lo trae hecho cola, atada ciertamente, con una cinta de bordes metálicos, lo sé no por mí, nunca llevo el pelo largo, lo sé por un reflejo en la cinta, es el sol el que lo delata. Afuera es mediodía. No importa el número o el día, yo estoy bien, hoy prefiero estar adentro.
Él conversa y al hacerlo levanta la voz. Con claridad lo escucho, lo escuchamos, en realidad sin querer, en realidad queriendo, me entrometo, bebo de mi vaso, agua carbonatada, agua sin hielo, cortesía de Vanesa. Vanesa me sonríe, Vanesa me hace muecas. Tranquila digo, pero en realidad es como si dijera Vanesa. Vanesa se retira, Vanesa y la mueca. Sigo en él, su calva, pronunciada es su calva, ocupa toda la frente, una frente oscura, brillante, una frente del tamaño de un muslo, un muslo de frente. Él es joven, delgado, contextura de insecto, tiene cuerpo de langosta, tiene joroba, quizás estudia. En su maleta carga teorías, la universidad, Francia, quizás y mejor si a Parra, quizás y el insecto es un soldado de Allende. Allende dice; Allende le escuchan; es obvio, él y ellos estudian a Lima. 5000 repite, y la cifra suena tan diminuta, tan enclenque, que instantáneamente hace el favor y desaparece.
Él no sabe que lo escucho, que lo miro, que le invento una historia de cama, que lo elijo, que lo desvisto, que lo colecciono.

24/3/11

A propósito de la poética

Es posible que todo lo escuchado sea el producto de un sueño. Un sueño largo. Un sueño del tamaño de un desierto, un sueño tan profundo como la boca de un dinosaurio. Esa boca pronuncia palabras desproporcionadas, singulares, aptas en distintos casos. Hay casos más singulares que otros, casos excepcionales también, casos en que el desconocimiento entre emisor y perceptor es evidente. Casos de familiaridad, de lazos sanguíneos. Casos experimentales, o químicos más bien, para hablar con la debida propiedad, casos no resueltos, amparados bajo leyes y toda clase de dispositivos, ¿dispositivos o trampas? trampas o ayudas, o bunkers o trincheras. Casos ambiguos, bajo tierra, de baja iluminación, de película de bajo presupuesto, casos en los que la voz y su palabra, su letra, su significado caen el la profundidad de no querer ser interpretados. Aislo la voz, a esa expresión, no importa quien la pronuncia. Primer y único acto, un análisis cuasi objetivo. Separar la memoria, la identidad, despojar al individuo de sus características culturales, desplumarlo, mostrar la carne. Un antiguo rito de defensa, un procedimiento médico. Como médico me pregunto no sin antes acomodar mis anteojos, no sin antes ordenar algunas de las notas de mi vieja libreta de piel. Mi libreta me acompaña, su piel es mi derma, la derma tiene el don de no envejecer. Digo, acomodo los objetos que me caracterizan como médico, y es posible, sucede, entonces la verdad llega, la verdad quema.
Es posible también que nada haya escuchado.
Es posible que me esten entrando nuevos y desordenados hábitos. En la guerra los soldados perdían el sano juicio luego de noches y mañanas y noches de nuevo, noches nerviosas, mañanas nerviosas, a la guerra, quizás la ganaban los que mejor dormían. Los hábitos hacen al hombre: Una historieta esta compuesta de personajes, un mundo propio y un drama, una telenovela. Héroes y antihéroes. Valor, guerra, conflicto, libertad, tambien justicia, justicia en el nombre de la justicia, amor en el nombre del amor, El hombre, en sí mismo un valor. Un hombre es su historia, la historia de un hombre es la historia de todos los hombres. Dentro de la botella, dentro de elena, dentro, bien adentro, hecho piel, la piel, el miedo, la misma, la piel y la piel del miedo.

Billy Boy sonríe, tres drugos más un Billy Boy. Suelo, tocar suelo, el suelo y dentro del suelo. Vivir sin miedo a través del miedo. No mostrar miedo. Reunión de espíritus elevados, un zepellin llamado Hitler, Hitler en botella, que viva la alegría nazi. A esta historia la componen también ancianos y jubilados. El escenario: la capital de un país importante, ni tan pobre, ni tan rico, quizás más bien un país como Suiza. Suiza y su capital, humano y elemental, capital bajo crisis, la crisis, crisis azteca, crisis de manteca. El recurso en ninguna mano. Todos apuntan, todos usando el dedo. La lucha, el poder, un primer desencuentro.
Sobre la mesa Aristóteles, Jonh Wayne y Jack Torrance, hubiera preferido a Adam Sandler, Hegel, y a algún androide, algo a lo Hal 9000. Sobre la mesa y sobre mi cabeza. El problema, uno no escoge con quien vive en su cabeza.

20/3/11

The Televators

La bestia conoce todas las lenguas.
La bestia mide quince minutos.



Dixer daba vueltas, incluso en el video el cantante de The Televators se movía como un remolino. Tres temas después; Dixer, el público, la lluvia. Omar apretaba pedales y de los parlantes parecían salir además de ruidos, algas, tablas, pedazos de lavavos, incluso tinas de baño. El recital: fecha concebida para el mar. Omar tocaba y tocar era como emerger de entre todos los abismos. Emeger cubierto por algas, como si emerger fuera el propósito, como si al abismo le fuera imposible una existencia sin el mar. El público desde la playa. La playa, el estadio.
Dixer H. Heiden: agujeros, y los agujeros dentro de otros agujeros. Dixer el agujero destruyendo al propio Dixer: Dixer no era más Dixer; las palabras le regresaban, ¿eran palabras?, Dixer el purificador, ¿Dixer canta en castellano? Dixer en la boca de la bestia ¿La bestia tiene lengua? Dixer detrás del volante, Goliath Reverse, las palabras como cascadas, las palabras, las rocas. Los titulares, las teorías, los reyes en los medios, los dioses y sus agujeros.

Día 2: The Televators, The Comatorium, The Acephalum, The Gigs, The Soundancers, The Fatrats, Faloumns, Television, Territorial Pissings, Fo Hangar, Terreblun, 1000 Deserts, Lafange, Carnflesh, Loused Soraya, Nerves, Via di Toyas, Antigonas, Goldod, The Pardasbas, Falcon, Itch Gaf Vunden, Drugs of lord, Canibals, Rectum, The Catetum, The Opposite, Verridas, Vi Fos, The Atler Goes, Xi Men Adela, Calvos, Golgden, Amnisfoge, Suicide Polution, Welwelchien, Binaural Les, Crisis, Flujo, Neoone, Li Hi River, Huéspedes, The Flush, An d over, Autoself, Liken, Gramaticals, Bronce, A perfect circle, The Blur, Niddles, Tropical Coca, Carnalterror, Lava, The Pasangers, The Society, Toukkans, The Marmol.

La música: el retrato de los fondos. El ruido: la mandíbula de los abismos.

19/3/11

Sus ojos, la materia oscura, la pupila, el círculo último, el nervio óptico, ambas, alteradas, ambas, dilatadas, con rabia, hermanas, desconocidas, como una semilla la una, como el anillo del último dedo de la mano, como un botón, pequeña la otra, la mitad, un tanto por ciento sustancial de diferencia, ¿cómo dos pupilas de un mismo rostro que son hermana y hermana, pueden alcanzar tamaños distintos, acaso la una, las más grande, es la pupila que graba, la que sueña, la que no duerme?

Cronm probó un bocado. En el vaso, la espuma, fruta o pulpa, parecía destinada al . Cronm bebió otro bocado, los pequeños motores de cuatro ciclos calentaban, pequeños y ruidosos, daban vueltas alrededor del aeropuerto, también dentro de este, como cada sábado. Entre semana el kikuyo se extendía sobre la pista. A esa hora, la luz era blanca. Cronm hizo un repaso mental. Las imágenes como en el zapping. El cielo era blanco, de un blanco que al mirarlo provocaba dejar de verlo. Como los carros chocones, o el carrousel de crustáceos. Cronm se vió a sí mismo sobre el lomo de un crustáceo en un carrousel en el fondo de algún mar. Sus aguas eran violetas. Junto al carrousel una pista con forma de plato. Sobre el plato estacionados autos miniatura. Los autos sobre el plato-pista de color verde de porcelana, corrían pero no se movían. El coral, las algas y otras especies acuáticas habitan los fondos, a veces se los encuentra arriba, acompañados de bonita banana. Cronm miró el agua violeta, creyó estar dentro de un frasco, sumergido en jarabe para la tos. Bajo el mar la señalética: Pasear para regresar. No olvide encender su antorcha.

El verdadero fuego no es el Rey, por quien gritan en el recital es por ella. Tycoon es una abreviación de Tytan Conquer Oddense. Su cima vista desde el suelo se pierde en el cielo blanco. El II es el número de Tycoons fabricadas. Una placa exhibe orgullosa las dimensiones de la bestia. Para subirte a la Tycoon II debes hacer una fila que duraba varios años. La Tycoon II es el orgullo de la feria. Quizás del país, quizás incluso del planeta.

La bestia fue domada, lo que la hace mortal, como Lennon o como un par de eveready alcalinas. observa de frente una mirada La I , la Tycoon I está compuesta por una línea de rieles con extensión de cinco kilómetros. La primera parte, una caída casi vertical de quince segundos de duración, tres kilómetros

16/3/11

Hanzhief

Lo primero, siempre lo primero. Él toma una carpeta, busca un esfero, sobre la mesa, sobre la carpeta. Piensa en un tema, el desarrollo del tema, motivos, razones, pruebas. Antes incluso, ahora, cierra paréntesis. Los abre, carpeta, posición, muchas bajas. Plaga, diagnóstico, basado en. Él estornuda, millones como lenguas, sobre la mesa, sobre la carpeta, él, razones, cuello. Él estornuda, él se cubre, él se escucha, él una manga, otra manga, todo el saco.

Mientras decide de que escribir, él, hace un repaso. Autores bondadosos, autores desertores, la bondad es desertar. Piensa en Fernández, lo pronuncia sin tildar, piensa en Escobedo, la rima está fuera de lugar, piensa en Murakami, trabando, trabado, tragando, piensa en Archimboldi. Naturalmente fuera hay un tratado picoteado por polillas.
La lluvia afuera cae con fuerza, lo que motiva a cambiar de radio: la ciudad moderna que un día quiso ser capital. En su mayoría mansiones, el siglo es comúnmente confundido. Se confunden, mitad de cemento, mitad de vidrio. Insomnes, mitad de luna, mitad de tungsteno. Observar desde casa, observar bolsa blanca, escoba, muerte, elección. Vivir de memoria. Envejecer, en el fondo, junto a cada pez.
Antropos descansa, debajo un árbol. Es probable, nos vemos en quinientos años. Estatuas, palomas cagadas cagando piojos; la rama y el olivo, semáforo, cono, un submarino hundido al que le pueblan algas cabaret para peces. Bajo la premisa Llosa fotocopiado, cientos, adictos, carne de Houellebecq, quimio para Viterbo, agujas bajo el brazo, bajo la consigna de desconfiar, como barcos, mar oscuro, sobreviven todos, en el fondo hacen boom. Sobre lomos el nobel, veinticinco nobeles de fuerza, los libros a flote, la profundidad, Cronm, la ciénega, el zumbido; el pueblo de los hombres gordos, su destino, convertirse, Cronm, el abismo. Abajo, bajo señales de sendero turístico, perderse, será posible perderse, serán las dudas, abajo, a lo lejos, en apariencia extranjero.

Aléjate. Pantalla, degradé. La habitación también taller. Bultos como viaje. Afuera la lluvia, ya nada.

Él describe secuestros. Bloqueado, un rostro. Sin ojos, de perfil otros ojos, recuerda dice ella, un hombre, una mujer, las opciones, escoger. Escribe, tiene manos; buen culo, tiende cama. Ojos, piernas, cama, nubes. Nombres, cuaresma, bajo el código de la culpa, con permiso, otra vez de culo.
En el relato y en vivo él se sienta frente a ella. La mesa y las cortinas visten rojo. Ella y él también visten de rojo, ambos, cubiertos con el mantel. Sobre la mesa café, pan de yema, arrope de mora y un queso amarillo del tamaño de un plato. Eso en el relato. En la definitiva ambos toman chocolate mezclado con unas gotas de ron.

Muy bueno el café dice él, muy bueno mientras se sirve otra taza. Ella, que va por la primera, deja la taza, abandona. El envase asegura que rinde 100 tazas.

Miaur, Miaur

En sus manos Lautaro, voy, tu trae sal. Choco hace miau. Lautaro hace miaur. Andrés es a él, lo que Anna es a, fuera, pijamas, Él hace miau, ella dice ya nada, tanta casa para nada, ella lanza sus medias, en la escena, en el relato, Lautaro hace miaur, voy dice él, voy, y él se va a volver.
Antiguamente es hace mucho tiempo, tanto tiempo, todo el tiempo, tanto, demasiado. Mucho tiempo es anoche; pudo ser el vidrio, pudo ser el pecas, quizás el metro, quizás el motor, puede ser, pudo ser, puede ser, quiere ser. Una hora, conclusión ha pasado y seguirá pasando; ocho pruebas, ocho tratados, ¿ocho cirugías? Cirugía, ciruja una sola ¿otra vez? A distancia. Auto. Rueda, oral, dos asientos, un asiento, no lo siento. Pecas. Por adelantas, la puerta. Se abre la puerta, la bombonera, a un lado de la puerta, perfil, hora, pasados, y media y de y medianoche, el plagio, la forma, el tamaño. Debajo de la puerta que es como ser soldado, el rostro cruzado, ¿es una mueca? ¿desde cuando?, mejor con los aliados. El tren, un vagón, dentro, dentro. Otra hora, tan tarde, un ratón, Andrea golpea el zapato con el ratón, Andrea toma jugo de manzana, Andrea odia la fruta, Andrea, será posible conocer a Andrea, de la puerta, a ocho horas de una puerta.
Conocimientos célebres, celebrar el día célebre. Célebre celebra día con celebridad. Celebridad se celebrariza con celebraismo, celebrando, celerando. Conocimiento célebre celebra celebrando. Célebre, y en celebrando celebridad.
Fruta pelada, plato brillante, piña-estómago, estómago corte, piña, piña, aquí tiene su piña, su piña, una piña. Piña-estómago, piña-estómago, piña-estómago-corte. Más piña, litros de piña, carne de piña, sexo con piña. Conocimiento, trenes, puerta, perros.
Botón, controles, botones, cápsula, vidrio, aire, oxígeno, oxidación, controles, balas. Cápsula, ojos, bosque, fondo, fondo, Abigail Fate, Burton, Jack Oasis Bermeo. Bala, pecho, bala, acera, trópico, playera. Bala reina pasa, vistes camisas pasa las camisas. Frenos, líquido, fondo, el error creer que debe haber fondo. Llamada, ciencia, hoyo, topo.