Lucika baila con los ojos cerrados. Lucika prefiere las películas con Bruce Willis. Lucika lleva una falda jean, el cabello mojado. Lucika mueve el culo, a mover el coolo.
Lucika pone a un lado las ojotas y sin abrir los ojos me hace girar sobre mis propios pasos. Lucika baila mejor al twist, mejor incluso que Loretta. Loretta baila con los ojos abiertos. Las gafas no impiden ver sus ojos que hurgan, como espía, como agente. Los ojos descubiertos. Loretta tiene ojos azules, de esos que cambian el tono según la luz o según el ánimo del dueño. Loretta siempre usa gafas; esta noche lleva un par de anteojos a lo Jean Pierre Melville. Loretta trae un bolso ceñido a su cuerpo. Loretta es cara, Lucika es cuerpo.
Por la mañana bebemos. No sé quién me ha despertado, gracias, así las veo más tiempo. Michele toma fotografías de Alexa sentada sobre una silla de plástico. No veo a Loretta. Alexa toma el encendedor, Alexa juega a encender la basura que encuentra sobre la mesa. Alexa quiere conocer al bombero. Alexa enciende un marlboro. Sobre la mesa hay marihuana y una caja roja de zapatos. A Michele le urge obsequiarnos fotos de todos antes de volver a Flandes, ¿Michele como Gondry?, o ¿Michelle my Michelle? De todos intenta decir no sin aspavientos. Paulo y Andrés nos saludan mientras juegan a tirarse del trampolín, entonces uno, dos, tres y levantan la espuma, la espuma y los cuerpos, la quilmes y el rostro, rostro que a esta hora del día intenta lucir compuesto o como esta todo bien repite Loretta, de perfil, Loretta que acaba de sentarse sobre sus lentes obsequio de Kim Novak. Paulo juega a sumergirse mientras Andrés flota con la cara pegada al sol. Deberías mirar sin gafas dice Alexa, Alexa la experta, acompañada de una bocanada. Pienso en Kito; el humo se hace humo. Desde mi posición puedo ver que Alexa sonríe, Alexa es como un niño. Loretta hace muecas. Alexa me guiña el ojo. Sonrío también. Loretta, sus ojos y también Loretta, bajo esta luz tienen un color celeste, casi blanco. De un bolso sus manos sacan un par de anteojos que en el rostro de Alexa surte un efecto de dibujo animado, quizás de una Betty Marble. Michele suspira un ácido Laagheid que al escucharlo provoca celebrarlo, Alexa, Alexa Marble. Alexa quiere quitarse las gafas, Loretta la llama Kurt, por favor Kurt, por favor.