
11 episodios sinfónicos es uno de esos discos con el que uno no se espera encontrar. Es como vestirse de rey en la 10 de agosto en una tarde de vendedores de acera.
La primera vez que Cerati jugó con un conjunto de orquesta fue en Verbo carne, track de su segundo disco Bocanada. Para entonces su amigo el director Alejandro Terán, se haría cargo de los 48 músicos entre los que se incluían secciones de cuerdas, vientos y percusión. Dos años después los sinfónicos se embarcarían en un proyecto loco, ambicioso y feliz como el mismo Gustavo a repetido en el que Terán dirigiría la orquesta y Gustavo interpretaría clásicos de su carrera.
Para la gala se elegiría al teatro Avenida, un clásico con más de cien años además de visualmente infalsificable. La orquesta Sinfónica Nacional para la primera parte de la velada. Cancion animal, bocanada, corazón delator, el rito, fueron algunos de los 11 temas que a puerta cerrada se irían colando entre las carnes conmovidas de los invitados, las líneas en rec del pro tools y la señal en pal para el subsiguiente dvd. Las excelentes críticas no solo llegarían por las buenas ventas ni por tratarse de un concierto tan atípico, más bien fue un aplauso lleno a una de esas visagras que tan pocas veces suena aceitada.
México sería el destino lógico de la gira, donde el disco despuntaría en ventas y en preferencias radio espaciales.
La versión que encontré del disco fue hecha y distribuida en Venezuela y aunque peca de la baja impresion en el folleto se supera largamente con la grabacion hecha a 98khz.
Cerati está en otro planeta, un planeta donde todo esta biEn.