3/9/14

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Hear My Mole A
Coming

Un día me puse a gritar su nombre por todo el sitio. En realidad me acerqué a una puerta y llamé bien fuerte, luego levanté algunas rocas y era el material que se había tirado a un lado del sitio, junto a unos motores bien grandes, las ruinas de y los motores de un barco, y llamé; luego encontré una habitación llena de equipos para transmitir notas y avances y artículos de opinión y sobre una mesa cubierta con una franela verde como la de las mesas de billar detoctiuco había un micrófono y luego de encenderlo volví a llamar y el sonido no salió de la habitación porque nada estaba conectado y porque faltaban algunos transistores en la radio sanyo. Junto a la puerta principal, un negocio de alquiler de llamadas telefónicas y además esas cosas de la cobertura inalámbrica, tenía encendido seis computadores y eran pentiumcuatro y windowsxp y alquilé cada una durante dos minutos y en total pagué un dólar y veinte centavos por las seis porque tardé menos de quince minutos y en ellas usé el skiper para llamar y llamé de la misma cuenta pero previamente cerrándola pues skiper no permite su uso en distintas máquinas al mismo tiempo, y eso debe ser porque no tengo una cuenta premiuncuatro y también le pedí a una tallerista de pantalón azul que me recordaba a un pitufoazul que llamara, y luego estuve en el parqueadero pero antes al caminar por los pasillos encontré varias motocicletas estacionadas y algunas tenían los cascos negros y también pintados de naranja y cubrían los asientos de cuerina y les pedí que llamaran pero no tenían las llaves. Quité la tapa de los tanques de combustible y llamé dentro, y gritaba como un besuño y luego varios talleristas empezaban a llegar a clase de las cuatro y a todos ellos los llamé parándome en mitad de su camino y gritando en la boca del tanque pero parece que tenían apuro, y otros andaban con varias carpetas verdes debajo del brazo aunque un par de talleristas llevaban bolsas blancas de cartón y parece que en ellas había botas con tacos larguísimos o quizás bufandas y barbas para navidad, y llamé dentro de una de esas bolsas de cartón y luego dentro de una de las botas de cuero y luego llamé a una tachuela que sostenía el taco a la suela de una bota 42, y también llamé al cuero y era cuero de verdad.

Luego estuve llamando dentro de los tubos de escape de un auto citroen y los citroen son autos que siempre me han gustado porque me dan la impresión de que encienden y andan solo con el aire y que con uno viviría en latacunga viajando al carchi y chupando helados en salcedo y el citroen siempre amanecería en mitad del patio y solo tendría que preocuparme por francia y el tema de los impuestos mientras lo observo de pie con un jarro de café en la mano y el vapor no serían suspiros; pero intentaría cambiar el aceite con frecuencia al igual que el filtro de gasolina, y luego me di cuenta de que llamaba desde el tubo de escape de un fiat y los fiat son buenos pero ya nada es como antes, y mejor me alquilo un lugar cerca alagasca o a la pp que es lo mismo que jj, o sea, no es patricio paredes ni tampoco julio jaramillo entonces buscar algo en la pp que es la pablo palacio o la jj que no es julio jaramillo sino jeje, digo, jota jerez y regresar del centro caminando e ir al centro cuando falten cinco minutos para cualquier cosa, y me olvido del citroen y no gasto en bujías francesas y menos en el disco de embrague, ni me meto a participar en cambio de aceite de por vida pero luego dije mejor llamo en aquel ford aunque esos ford parecen resistentes al agua y por eso me fui a un baño a llamar desde el grifo, eso, desde la máquina que sirve para secar las manos pero sin encenderla y mucho uuuUUSSHH y aproveché para llamar desde la jabonera o máquina con shampolíquido y le hablaba al desagüe arrodillado en mitad del piso pero también llamé a focos que colgaban y también al interruptor y todo desconectado.

Había una artesanía hecha con fideos colgando de una de las paredes de los pasillos y llamé dentro y con varias talleristas caminando detrás y muchas llevaban flautas dulces en las manos y me parecieron familiares; ¡llamen, oee! y ellas iban con la flauta en las manos y buscaban una habitación y una mujer de corbata azul las dirigía hacia una habitación a la derecha del pasillo y pensé que debía recordar esa habitación, así, oscura y azul, y mejor me fui a llamar a otro pasillo y llamaba, gritaba su nombre y llamaba y en la ventana de las fotocopias había mucha gente haciendo fila, una sola persona con la manos llenas de páginas sueltas y al llamar tras de ellos se congelaron como la cera pero mejor seguí, no vaya a ser que después me pongan un palo de helado artesanal en la cabeza, eso colgaba aún en el pasillo y la avena pegada con cola blanca y de lejos formaba el nacimiento y los asnitos y un niño dios y el niño dios me miraba desde abajo de un palo de helado que también era el techo o la puerta de su choza.

Luego seguí llamando por todo el sitio pero de nuevo estaba en un estacionamiento y pensé esos ford podrían flotar en una laguna y luego llamé desde un vitaragris y era ese modelo que parece jeep de guerra norkoreana cruzado con ambulanciafrancesa y un guardia dijo algo y yo le pedí que me prestara su walkietalkie y llamé, pero el aparato antes hizo ushhhhhhhh, ushhhhhhhhhh y luego encontré un marlboro en mitad de mi bolso para portátiles sin portátil pues debía cargar y llamé, o en él llamé; la cosa es que lo tomé con los dedos y al acercarlo mis labios dijeron su nombre.

Luego dije que mejor me voy a sentar y en el octavo encontré una banca sin usar, quizás llena de polvo y con la poca iluminación todo era posible, por si acaso ahí también llamé. Luego me dio mucho sueño; como pensaba entrar a las siguientes clases dije esa es, eres pez. Me tiré en la banca con la cola alta y al cerrar los ojos creí que los miembros empezaban a desarmarse. En algún momento de mi improvisada meditación vi el centro de mi frente y ese era un punto brillante y lejano, un poco más allá de la punta de mi nariz pero con una forma similar y además había que esforzarse para observarlo, respirar cuarenta veces, inhalaexhala, pero igual ese momento comprendí y eléctricamente lo eliminé todo. Creo que ya flotaba como el conejo de los jefferson, casi cantaba eso de feed your head, fid ur jead pero todo era también sobrenatural y azul y apenas un rumor y un minuto de aquello era como haber dormido dos días seguidos, dos en mitad de uno y eso quería con fruición, dormir un minuto de ciento veinte minutos y aproveché para llamar por si acaso y usé los miembro. De pasada los imanté antes de un vértice los tragara, la mugre debajo de las uñas pronunciaba su nombre y con el bizcocho que cuelga entre las piernas en mi boca también llamé; un poco como intentando inflarlo y haciendo una bola al cabello para que no se lo tragara un gato también llamé, y usando las rodillas y me entraron ganas de decir o decirme hiijo de larodilla. También llamé y lo mismo metiendo el centro de la frente que era como la punta de una pirámide y doce centavos en los oídos. Apreté el botón, hola, soy el botón arrugadodlculo; unos bazos que andaban por ahí cerca flotaban pero en los intestinos no quise llamar, allí solo miré y también en un músculo que parece que va en la parte interna del muslo.

Y llamé y llamé con todo y en todo lo que encontraba.

Al rodar por las gradas, o eso fue otro día, no recuerdo, llegué a casa y en casa sobre la almohada había un libro de pastas rojas, parecía un diccionario, gordo y rojo además tenía un membrete blanco pegado en la pasta, en el medio cerca del borde superior.
Me gustó ese libro, parecía un diccionario, gordo y rojo como solo es un diccionario.


Luego vino eso de eres un mentiroso y luego mejor me puse a buscar cómo se escriben algunas palabras y eso usando el wordreference y el googleacademics pero estaba a punto de aburrirme y no por los resultados o por el acto de la elección en sí misma; necesitaba escuchar algo y mejor:
Jimi Hendrix - Midnight Lightning (Full Album) 1975 
pero estaba aburrido como solo jimi sabe aunque jimi es bueno, pero, a veces es como... luego vendría otra vez lo de eresun mentiroso. Pero ya sería en casa y posiblemente para pensar que está ocurriendo en un lugar lejano del medio y mientras pasara su tiempo, hasta que estudiaran entendieran las direcciones quizás ya estaría en sueños o cubierto y a salvo como topos y los topos en los dibujos animados eran como pequeños neuróticos, gritaban denme mi oro, denme mi oro con voz de besuño como en esas películas del conocimiento: el valor y la sabiduría donde hay uno mi precioso pero acá todo el topo decía denme mi oro y el cielo era estrellado y el dibujo era animado. usaba mucho los tonos púrpuras sobre el cielo y a la noche y se supone que estaban en asteroide en mitad del único universo y el tercer planeta es un gran cascajo poroso y seguro vendría el eresun mentiroso pero espero ya estar en mitad de la frente brillante como un punto de acero o mercurio y esta canción sí está buena es minuto 10:47 y leí que los científicos descubrieron que vivimos en mitad de un hoyo negro y brillante como estaño y es normal, por ello se desprenden partículas de piel y llamé pero era que estaba llamando en un agujero dentro de los cascajos del tercer martes

2/9/14

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Papel del papel

Aquella tarde el sol reventaba sobre los cristales aunque también el cielo era una sábana roja e hinchada señal de que apenas si necesitaríamos encender una bombilla. La verdad y andaba con todas las ganas de tirar piedras sobre los hidrantes en la acera así que pronto empecé a actuar de un modo ambiguo o doble. Lo gracioso es que nadie pensara que podía resultar despreciable y eso a pesar de ser y mostrar una veta violenta y más bien pronto estaba rodeado de talleristas que metían las manos en mi cabello y talleristas que subían a mis hombros y arriba cantaban o gritaban que yo era unimbécil, hacían una especie de llamado entre mandriles y luego me ofrecían fruta mordida. Deseé llamarme Zamora o Sanantonio.
Di varios pasos atravesando las bancas y tuve que retirar a dos que tres y uno dormía sobre la mesa y pronto empezaría el curso y dos leían un libro sobre SantamaríadeLarsen, los tres servían para el estorbo. Las lecturas más comunes por esos días eran los textos de una pequeña colección de tusquets: w. allen, h. hesler y m. kundera. La portada de labroma me produjo expectativa y en realidad sentí una especie de gratitud con la editorial, al fin las páginas del libro no eran simple y áspero papel bond. Por lo general se encontraba a parejas leyendo alrededor, sentados contra un árbol o apoyados en el hombro de alguien con la montaña como fondo; sucedió en el piso siete, mirar a otros talleristas y de otros cursos con un libro en las manos era un motivo para sonreír.
La mayoría de veces al caminar entre escuelas (salir de estación seminario, entrar en avenida europa) hacia la puerta principal del centro uno enfrentaba estudiantes apresurados o excesivamente entretenidos o dichosos, los libros no parecían una prioridad o, el objeto de ocio. Seguro el tiempo no alcanzaba para detenerse en librerías de usados. Con esto de los libros me refiero a una persona que abre un texto distinto a los sugeridos por el centro, en realidad parecíamos ir detrás de lo concreto, solo lo necesario.
Creo que nuestra especialización empezaba a dar una importancia casi irreal al acto de leer. Al igual que el hombre necesita del orden para existir, el libro, pensamos, necesita del papel. Sin pertenecer a una sociedad o desconociendo el origen de los dogmas, intuíamos que buscar, comprar, intercambiar, robar, cortar y sobre todo hacer nuestros propios libros permitiría que una especie de sociedad muda y anónima disfrutara de lo que no existe, lograría el matrimonio entre verdad e historia. 

El culto nos llegaba tras varios años de lo mismo, o sea, algo similar a vivir en la costumbre. Con ratos de ocio (nada como sumergirse, adicto a la inmersión) y a veces esas cosas que uno leía se volvían bien fuertes, certeras, capaces de borrar el piso y uno debía hacerse a la idea de un sometimiento -¿caída vertical?- sin un momento exacto de inicio y menos de golpe, a veces cosas como un piano o un ascensor que caían sobre uno.

Era bueno, pero a veces uno debía volverse una especie de araña para no ser asaltado. Por ejemplo al leer cosas como la de los siete fantasmas que regresan a casa y la encuentran limpia y ordenada, uno tenía ya para pensar en todas las historias del hombre, que era uno solo e idéntico desde hace tres mil años, que se pierde o que sufre una especie de amnesia, y los ruegos y el cielo rojo, más temprano que tarde salpicados por una de esas oraciones antiguas, todos abrazados. Interesante pensamiento entretenido con hombres que se traicionan, y de estatuas de sal con el rostro vuelto hacia atrás. ¡Cecina durante seis episodios! Lo ha escrito DeLillo, lo ha interpretado Javiercruz, lo viven mis pequeños traficantes que ahora comparan loshombres delrey y terminan el curso de William: el hombre que rentaba una máquina de sumar; registro de la ciudad de Marruecos durante los años de 1946-1957.
De todas formas al libro lo vemos como un objeto inexplicable pues al tiempo que responde ciertas cosas desaparecidas, se da modos para dejarnos con varios agujeros.

El libro hecho de la piel de esa serpiente que se come su propia cabeza y el interior del libro es la respiración.

Yo intentaba no rodar demasiado y por ello en un momento decidí quedarme de pie y encender un marlboro; y a fin de cuentas uno podía hacer todas las cosas en el sitio pero uno estaba dejando lo inexplicable para el final. Sobre todo quería borrar aquellos muros en los que aparecían mis nombres y eso acompañado de una repetición de mis nombres, de manera desordenada e irreal como si pronosticaran sitios en los que estaba o pronto estaría.
Uno de ellos era berlín y esa ciudad me llamaba a vivir en ella algo irrepetible. Quizás y me tocara repetir las cosas que llevaba percibiendo, y que creía eran los sueños de otro. Creo que pensaba con emoción en una suerte de celda, tanta corrupción, estaba seguro que berlín sería como ir en contra del mundo.
Una idea quizá derivada de una suerte de orfandad, aislamiento voluntario. Recuerdo que para ilustrarme llamé a Xerox pero Xerox dejó que mi llamada pasara al buzón. Su casilla personal debe ser configurada. Luego llamé a C y C tenía la buena idea de irse a dormir sin desconectar el módem. Continué, en realidad con toda la agenda: a, x, y c, botonesduros, la goma debió gastarse; pasé a una portátil, el orden: V B N M ; : _ shift. Todos andaban en sus cosas, habrían cambiado sus números o dejaban el mundo encendido y eso, y la alarma para el jueves. Luego quise un amigo nuevo, quedaban los otros como dentro de sus tupperware, pero mi aspecto para variar dejaba cosas y cabos por atar, y en realidad uno respiraba del tamaño de dos aerostáticos y luego era ya dormir y dejar que las cosas huyeran, y luego el techo y hablarle a uno mismo hasta que un nuevo cansancio me contaba que no le era indiferente, que por favor no dejara de hablarle cuando estaba en el techo. Cansancio que salta del cuerpo hacia el techo.
Daba igual estar o respirar o contar cifras de tres en tres o tocarse el vello entre los muslos y luego empecé con los cálculos pues dije que era buen momento para comprar un auto amarillo, para salir los sábados, siempre y cuando llevara una chaqueta militar, un perro al que le guste traer cosas de vuelta, y un pequeño revolver marca Schoereder.

Bajé para colocarme sobre sus hombros, hombros de líneas tan delicadas y perfectas y sobre todo rectas como puentes y creo que encontraba mi gusto por mirar filos y bordes de aceras y recortes sobre el fondo azul del cielo, y sí, llevar un par de tijeras como homóplatos; y quise que me guillotinara al bajar sus brazos, tras el salto hacia mariaantonieta, pero antes quiero ver qué hay dentro de las dos piscinas y sus ojos varias veces filmados como en lospeces, lacasarota y Adolescente llenando pupila mientras sufre un ataque tras evento onanista sosteniendo una playdude de 1969 con mis mayo tocándose los tobillos y sonriendo a cámara.
Pensaba y tenía mi cuerpo levantando la espuma y luego la espalda doblada formando un ángulo y el agua subiendo, eternamente, aletargadamente y también escenas aburridas como en esos filmes donde uno debe obligarse a poner FF para que solo así las cosas pasen y para que parezca un filme normal.

De todas maneras y al desplazarme sobre sus hombros, creí que además buscaba algo en el suelo. Vi unos bordes que debían de ser la acera y también unos pies que parecían avanzar con prisa. Yo quería seguir deslizándome como en el hielo y mirando alrededor; y el clima era casi fantástico porque el cielo era una cosa anaranjada y lloverá algo dulce, y levanté la boca esperando el refresco. Podía estar de ese modo durante días, yendo, regresando, perdiendo los sentidos y los dientes llenos de dientes en mitad de la calle o sobre una acera y contando las cosas más graciosas que podía inventar, que otros vivían o planificaban hacer, y eso de mirar bordes y tener la sangre bajando por el cuello hacia la frente.
Luego dije, tengo un o… y empecé con eso d
  
Estaba una pizza llorando en el cementerio, llega otra pizza y le dice:
¿Era familiar?
No, era mediana.

Al parecer luego se desinflamó pero creo que fue cuando un autobus azul cerró sus compuertas.

Luego llegó eso de eresunmentiroso y creí saber significados pero muchas cosas venían cambiando desde hace tiempo y ya no inventaba nada, y tampoco lograba asociar muy bien. Luego pensé que eresunmentiroso me conocía. Todo loes y todo loconocía y uno era bajo eres y con o ciento cuatro y cinco ciento doce. Luego repitió eres un mentiroso.

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Facela cortita

La droga es más peligrosa que el diablo. Recuerdo esa frase pronunciada con vehemencia  por el poeta peki en una de sus interpretaciones como hombre sofocado vestido de sombrero, revólver, traje ajustado y la mirada encontrada de todo está perdido y no intenten estas cosas en casa niños. Miro que muchos talleristas son ahora pequeños traficantes, unos, los menos, llevan las cosas en orden y con bastante bajo perfil pero otros empiezan a actuar y lucir como verdaderas granadas y al mismo tiempo actúan con cautela como si buscaran sus seguros para no hacer bOm.
¿Cómo es eso? Pues es como salir de casa llevando el refrigerador atado a la cabeza o quizás como manejar un maseratiazul con los ojos vendados y desde el asiento de pasajero ayudado con un palo de escoba y con unas sogas amarradas al volante y con un frasco tibio de visina o también como disparar una ráfaga usando un M16 y luego el bramm tatcatta tatatac tata ta atata tatata acabando, porque hay criaderos en laintervalles con los pequeños bulldogs y en uyumbicho y encalacali y esa noticia pasa en el noticiero de las seis con la andreítaromero y yo aguantando el llanto porque ya es septiembre y todos se han ido de vacaciones.
Titular al día siguiente: Regresan de vacaciones y laintervalles colapsa.
Hijo de la rodilla dijo un tipo y tras de mí venían talleristas y luego entraron empujándose entre ellos y mirándose las caras sin saber si callar o buscar a alguien o quedarse bien curiosos y poniendo atención a escuchar esas cosas, y otros talleristas miraban a un tipo que seguía de pie en el pasillo, insultándonos para hacer amigos y también deseándonos las buenas noches, y creo que intentaban entenderlo o quizá lo conocían o lo entendían pero no querían volver a verlo y empujaron para entrar y luego ya ocupaban las sillas azules.
En algún punto todos tiritábamos; era cosa de acercarse para notar que sus cabezas vibraban de lado a lado como esos juguetes que suelen ir colocados sobre el tablero de algunos autos.
Una cosa rara e imperceptible pero que estaba ahí, al igual que sus cuellos, sus manos, todo sin separación en realidad, un cuerpo gelatinoso.
¿Qué más? decía yo, y uno de ellos me saludó colocando su mano en mi hombro y era gracioso y algo parecido al horror sentir cómo esa mano pronto se desvanecía, sin avisar. Bueno, esto había empezado hace mucho tiempo, ya las cosas pasaban de los hechos presenciados por pocas personas a rumores dichos en voz muy baja, y de allí a una especie de laboratorio para probar lo dicho; y todos éramos bien observados, todos culpables.
Aquellos pequeños traficantes solían actuar en clase y talleres de un modo singular, y a veces respondían cuestiones o preguntas que nadie aún había pensado. Vivían en el futuro.
Alguien dijo que ellos eran demasiado impertinentes o demasiado desubicados o uno de los tantos productos fruto o consecuencia de los vicios de la ciudad y de la desnutrición nuclear, y todo sonaba bien tendencioso. Yo solo pensaba, al verlos entrar en la habitación, que la cosa iba a ir de patas, o que por favor nadie repitiera sintagmas de asociación, cosas de la sintaxis o del manual de composición pero siempre era demasiado tarde, y luego pensé que mejor me acomodaba y observaba el origen del mundo: escuchar y apuntar el viaje de otros.
Alguien comentaba y luego eso de las sensibilidades extremadamente rojas; aullaban todos como un gato que ha comido pero maaauuuuuuu y de nuevo el plato.
Esas eran las granadas. bOm.
Algunos hombres de corbata azul se permitían un silencio, o simplemente dirigían el asunto hacia un sitio pleno, llano y sobre todo imparcial, es decir, se volvían doctores y toda la habitación una especie de maternidad.
Niños gritando nacer.

Durante algunas semanas las cosas “caminaron” de manera distinta y ese clima duró quizá algunos meses. Ya no ocurrían los escándalos mínimos pero empezaron a florecer los pequeños acosos. Se iba de un sitio a otro pero nunca se estaba en el mismo sitio; y eso era saludable, pero alguien quería que creyéramos en misteriosas desapariciones, él mismo nunca más volvió. Algunas talleristas respondían a la lista o también justificaban si no aparecen están en LaManá.
Se conoce de traperías y de gente que vive de embriagar a lospaísesdelamitad mediante una distribución de la que se sabe lo necesario, un territorio hostil huérfano de peajes pero también que solo sería un rumor.
Durante esas semanas los pasillos tras el final de la clase solían llenarse de tipos de a pie o artesanos, fue como volver al instituto. Ahora, es decir, esas semanas las charlas vibraban alegres y desinteresadas y quizás, de un modo eficaz y ambiguo creo que fue un buen tiempo para tomar cocacolita debajo de una higuera bien cargada o dentro de un balde de una camioneta mazda2003.
Los talleristas parecían saber lo que hacían y quizás las personas que empezaban a retirarse ya estarían haciendo burocracia para volver. Quizás de eso cuando los pasillos volvieran a ser el lugar acogedor de los primeros años.
Quizás todo era un rumor y enfrentábamos un saudade.
Quizás al egresar.

Luego empezarían cosas bastante escandalosas y luego los tipos que dejaban un rastro producto de la arena que los había cubierto, y además ellos llevaban hacia todo lado unos bidones azules llenos de combustible.
El día que uno de ellos intentó encenderse en vivo fue el sospechoso punto sin retorno, quizás un sin retorno falso, aunque ahora las cosas andan sospechosas y todos somos de algún modo culpables y además un grupo políticamente huérfano. Yo diría, un grupo, sin tipo o sistema de organización política. Aquella noche varios poetas como el crisisnoroña, el guaytambooñate o el guaytambooquendo, la pelirrojalasso leían sus cosas frente a un auditorio poblado de futuros maestros secundarios y como por una coincidencia, tras la lectura de gilgilbert, entró en el salón principal, bajo la mirada del escudo del centrodeinvestigaciones, la delgada y tambaleante figura del antiguo espíritu de mal. Antes le había hablado; ocurrió en el momento de los marlboros y de repente fuimos tres con la adición del espíritu, outsiders estorbando en la puerta, y junto a nosotros, sobre un muro, una placa dorada: Salón Principal del Centro número 3 de Investigación Distrital.
Ahora que lo pienso son muchas las razones para que sean pocos proyectos y demasiados ¿Por qué no prestan el salón del centro 3?
La delgada y tambaleante figura abrió paso por el pasillo vacío, estábamos en las bancas, y tras repetir las palabras de gilgilbert alzó el bidón, dejó que su ropa absorbiera todo el azul eléctrico que brillaba más que lapoetalasso, luego el poooooooooooom pero en verdad primero el tschhiiiiss con la cajita amarilla de fósforos el gallo, y tres intentos antes y el oooAohoHH hhhhU O IOOiiiiiiiiiii o algo así pero nada comparado al monje en la portada de RATM.
Pensé y luego escribí: La poesía sigue siendo una versión mística y romántica de lo que usted jamás conocerá a menos que baile en mitad de un salón sin sillas o en una fábrica.
"Estoy en llamas cuando me tosté".

Alguien saltó sobre el espíritu del mal y casi hubo tschhiiiisss pero al final no, y ambos se besaban sobre el pasillo. Luego empezaron con eso de todos me parecen culpables y creo que todos se me van a la UPC. Luego, o ahora, pasamos o estuvimos debajo de los tumbados húmedos, y yo creía que de verdad muchos de nosotros teníamos alguna responsabilidad.
Luego pensé que era importante y peligroso andar haciendo cosas que no se podían y en realidad no se querían explicar.
Eso.
Todos ahora debemos cientos de explicaciones y quedan los talleres prácticos de 8 y 9 para ello.

Oreja azul.
Luego vino eso de eresunmentiroso.