1/9/14

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Jelte Skeletar, dont
leave mebreakyou

Casi podía ver su cara y era como si dentro, debajo de la carne hubiera más talleristas pero especialmente uno que ahora cursaba o laboraba en un centro de pueblosatélite, eso, a unos trescientos kilómetros de Kito yendo por la carretera a losBancos. Luego pensé que iba a ser ideal rentar uno de esos pequeños autos y quizás aprovechar y llevar a pasear a Paco. Paco nunca había hecho un viaje y era buen plan que saliera un poco y que olfateara los postes desatélite antes de orinarlos, y eso de buscar entre el kikuyo o entre la basura, aunque satélite estaba bien organizado y ya el pueblo era también atractivo turístico, pero de manera especial tenía su sitio en los mapas y eso importa suponiendo al progreso como la presencia de pueblosatélite en los mapas de educación básica. También pensé que todo era una maldita locura y que no estaríamos fuera por menos de tres días, eso sin contar que las cosas podían resultar distintas y ¿qué tal si el tipo intenta retenernos? pero también estaba la posibilidad de que ambos -BM y el tipo- decidieran darse aquello de un nuevo tiempo, todos los días son lunes y en ese caso yo estaría de regreso al otro día luego de haber dormido pero seguro cogía mis tereques y terminaba con todo y con las cuatro llantas en la arena, dormido con la mano estirada. La verdad que entendía bien por qué estaba metido en el lodo de aquella situación pero quise creer cosas románticas como que la diversión siempre estará sobre la carretera. Ahora, recuerdo que ella solo dejó su maleta de tallerista y luego dijo A.K necesito que me lleves a satélite y yo dije ¡cómo así! Y lo dije con una sonrisa oculta, pero ella añadió con sus manos largas que rayaban el suelo que deje de ser un hijo de puta y que arrancara y me dedicara a conducir y por favor, no dejara entrar a la carretera.

Luego estuve mirando un auto amarillo y el tipo dentro dijo que necesitaba un documento que me respaldara y dije bueno, tengo una tarjeta y el tipo eso puede servir, y lo miraba detrás de los cristales de la pequeña oficina y esa oficina era la que el hombre utilizaba para firmar o imprimir permisos, lo pude ver yendo a pie de extremo a extremo y su sonrisa parecía la de un grinch, un elfo en febrero o algo como eso, algo de bosque y de mágico hubo.
Nada faltaba y que el tipo levitara sobre el suelo.

Al pasar por ella un hombre del tamaño de un armario, alto como las mujeres negras que una noche me golpeaban hasta que despertaba, miró desde los escalones de pie frente a la puerta principal. Luego el tipo se acercó pero de cerca se veía bien joven e incluso parecía I y dijo algo sobre si esa es la mierda en la que pensábamos viajar, y yo dije seguro, la mierda de satélite nos espera, y él sonrió con ganas y dijo algo sobre seresnecios. Una franela roja y otra blanca ondeabas amarradas en los extremos del jardín y las huellas de auto marcaban el sitio donde guardaban un auto, y un niño caminaba por la acera y luego el niño desapareció al girar la esquina pero también era como si el kikuyo se lo tragara pero esas son cosas que se saben, y esperando que sacara sus maletas me sentía un tipo libre, como lejano de mí mismo o como un desconocido que tiene tiempo y modos para hacer cualquier cosa y eso éramos, y eso significaba que las cosas avanzaban por el camino indicado.

Al salir dijo algo sobre dinero y el tipo le entregó una bolsa y pensé que podía tratarse de un paquete lleno con filetes o quizás fueran pares de calcetines enrollados y en el fondo serían todas esas cosas y también ella dijo que no olvide que lo amaba, o algo similar, supongo es así como ahora quiero recordarlos, los dos hermanos mónacodegrecia o cuando troya dijo chau. Yo acababa de despertar y era como volver de un sitio a horas de distancia y quizás llevaba dormido solo cinco minutos y el asiento era cómodo y ese barrio calmado como una hacienda. Ella subió al auto y también dijo quiereshacerlotú y al mismo tiempo me alcanzó un pote de nutella con una cuchara plástica parada en la mitad. Claro dije mirando su boca que colgaba roja como una uva y tome algo de nutella, apenas como si metiera mis dedos en su ombligo y luego hice como si nada importara y encendí el auto, ya pasábamos por la mitad del barrio y había negocios abiertos con rótulos azules de locutorio y maxikiosko y dos efebos realizaban recargas y un perro los miraba y era como si el perro no supiera si esperar o ladrar, eso, ya la salida estaba a tres calles y la hacienda empezaba a fundirse con la autopista y atrás quedaba la casa y la calle de un sentido y el jardín con las marcas de neumáticos y las puertas altas refrigeradoras y entonces las curvas y unas cuestas y dos rompevelocidades, y un edifico de apartamentos de un color parecido al del taxo, ni amarillo ni verde, todo similar a una cuidada maqueta o un collage de recortes de revistas y yo creía que avanzábamos por el camino correcto.

BM leía una vistazo y luego la vi con esa revista que sale los domingos y en la portada una mujer llevaba atadas unas plumas azules, y esa era una de las revistas que dejé de consultar tras entrar en el centro y también porque a veces le publicaban a mi padre el escritor, en realidad allí tenía una columna llamada sociedad y sus análisis no alcanzaban nunca a identificar las cosas que diferencian a un hombre de un velador (sería su tema y luego su nación) y atrás tenía un anuncio amarillo con neumáticos y aros rin 16 y una mujer similar a una langosta se estiraba o se recostaba en toda la página.
Luego mucha montaña y mucha roca y apretar el freno, el acelerador, el freno y ella pidiéndome bajarle al volumen y su rostro pegado al asiento mientras en mi cabeza conducía a juliettelewis y a anitaekberg, y también conduciendo como si acabara de comprar un auto.
Todo el piso había sido inundado y el agua empezaba a filtrar y los tumbados tenían largas manchas oscuras y en algunos sitios uno tenía que colocarse un poncho amarillo pero también algunos llevaban sus sombrillas abiertas. El sitio llevaba varias semanas en reparaciones y  se respiraba un clima húmedo e inhóspito y varios hombres de corbata azul llevaban pañuelos atados al rostro o bastaba con levantar la mano y era como caminar en medio de seres enfermos y uno también cubría la nariz con la manga de la chaqueta, y quizás todos ya pensábamos que era demasiado, y mucho más porque debíamos subir y bajar los pisos, varias veces al día. Las corrientes de aire llenaban el sitio y era como si lo sacudieran desde adentro y como si abrieran las ventanas al mismo tiempo pero también las habitaciones tenían sus puertas abiertas y los talleres empezaban a las siete, y uno de los hombres barría y uno sabía que apenas si acababan de ser desocupadas. Muchos pensábamos que ya era demasiado tiempo con eso de las reparaciones, sin saber que apenas entrábamos en la fase más crítica y era común encontrarnos con siete u ocho hombres con casco amarillo, dos o tres o incluso el grupo detenido que miraba mientras saltaba el serrín de cobre, eso de soldar y de encajar las rieles dentro del gran orificio.
Algo hubo de doom y de windows 95.

Sería el clima pero muchos empezaron a llevar sus propias botanas y sus propias conservas y uno de los talleristas en mitad de la clase tomó de su maleta un abrelatas, y entonces giraba los duraznos y luego colocaba dentro de un pequeño cristal dos o tres mitades y a veces se regresaba a mirarnos y hacía el gesto de invitarnos de cristal sus duraznos que brillaban de amarillos y parecían bastante buenos, pero era mi época de andar siempre con los dientes recién rearmados y prefería decir gracias pero me acabo de reparar los dientes. Luego el jugo de la lata impregnaba el sitio de perfume bastante fresco y la habitación que a pesar de ser bien amplia recordaba un pequeño bar o un negocio en mitad de Bangkok, pero la gente que empujaba seguía allá y con  sus frituras y nosotros allí en la extensión de lamichelena. En realidad éramos un grupo colorido y pronto uno de los hombres de corbata azul empezó a llamarnos el curso de talleres folk. No sé si fue un modo amable de nombrarnos o un modo de decir ustedes son como esos casos donde todo estuvo perdido, el caso anecdótico del sitio gris, pero a veces me sentía en la obligación de creer que debía intentar el nuevoviejo orden, recuperarlo pues llevaba perdido más de mil años. Durante el intermedio entre una u otra clase intentábamos terminar la tarea y esos días pusimos dedicación especial al cuestionario de las setecientas preguntas y eso nos tenía llamándonos a medianoche o enviando pesados archivos mediante el wildwilddress. Imaginaba que ese nombre daba cuenta de la naturaleza salvaje reducida por la electricidad y se me ocurrió jurar que usaría el dispositivo solo en emergencia y luego llegaron fotos de michelle y textos como los estudios de deepakrushdie.
El cuestionario mencionaba la historia de las palabras o era una genealogía y a veces las preguntas empezaban por cosas evidentes como antónimos y sinónimos y luego venían los asuntos del significado y la función de la sintaxis: traducción de ad libitum o de veni vini victi, eso si obviar las reglas del espíritu áspero, y yo pensé, ¡por qué no, itche!. Por suerte RO había trabajado de manera imposible, ecuador 1990, cuando europa era un continente menos civilizado -pero ahora en la tele no pasaban historias de lucha y sacrificio, cada vez se habla de los paisanos que triunfan dentro de sus pequeños territorios y en sus fortunas del tipo este es mi hogar, este es mi trabajo, este es mi tiempo recuperado- y ella fotocopio un texto escrito a mano y eso sirvió para que ella compartiera su breve introducción a términos básicos del romance, y por un momento pensé en ellocoK y me alegré de decir en su honor de haber sido romano hubiera disfrutado eso de azotar a Jor-El.

Al salir bajé pronto las gradas y me topé con talleristas que acaban de estrenar sus nuevos cartones, y ellas subían a las habitaciones y tenían varias cosas que hablar y muchas de ellas a quienes recordaba como talleristas grises o introvertidas ahora hablaban de mí y decían cosas amorosas como …cuando una mamá quiere para su hijo lo mejor y piensa en cómo debe ser su futuro y su educación y la manera en que los profesores debían influir en las actitudes del estudiante para que todos empecemos a preocuparnos un poco más pero todo esto lo decían usando más palabras y en un tono familiar y yo dije esto es extraño, solo porque ahora visten esos pantalones oscuros de tela o gabardina o no sé y solo porque ahora llevan chaquetas con cierres metálicos y solo porque usan lentes y solo porque se han recogido el cabello y también veía a una gorgeous katiekox sentada detrás del escritorio con el cabello recogido en un moño y con un par de anteojos bastante delgados para ocultar apenas sus pómulos duros como esquinas, y ella tenía una pluma en la boca, y luego ya estaba con eso de las tareas atrasadas; pero también todo era imposible y luego las imaginé con sus parejas y dije basta A.K y me entró ganas de decirles dejen de hacer esas películas, me están doblando el cerebro pero ellas ya charlaban con un hombre de traje azul y en la charla se veía algo único e imposible de repetir, y creí que nunca sería un buen director y menos alguien capaz de llevarse bien con otros talleristas o alguien vestido de traje y menos capaz de decir o responder algo motivante ya sea una joven que intentara saber más sobre algo o a quien por primera vez decide actuar como por una inexplicable o desconocida fe. 

Pensé que muchas cosas se estaban quedando en el camino pero quise creer que alguien me las vendría a entregar, eso tras golpear y decir hola, pasaba por aquí, sé que son sus cosas, tenga más cuidado, de verdad, tómelo con calma, si no lo hace nadie lo hará.

Al llegar al séptimo un hombre de corbata azul pasó frente a mí y yo llevaba los pies empapados pero dejé el casco amarillo colgando de la mesa.

31/8/14

lovely gorgeous


Laranja nona, 
gorgeous lovely,
lovely Van

Me pareció que estaba diciendo muchas tonterías, y luego diseñé un modo de decir todas esas tonterías en una sola tontería, y muchos de los talleristas reían pero uno de ellos solamente caminaba frente y nosotros lo mirábamos ir a pie de aquí para allá, y quizás de algún modo era uno de esos tipos religiosos o quizás tenía obligaciones para su salud, pues, al ir de lado a lado lo hacía llevando la cabeza echada, con la mandíbula como clavada en el pecho, y creo que escuché que balbuceaba algo, una oración, y los ruidos también eran como los que se hace al tragar o engullir algo, como si se lo hiciera por obligación. Quise detenerlo pero solo pude levantar la mano, y casi apenas si alcancé a hacer un gesto como de imposición, un símbolo a través de las manos, en el aire, y al apuro, y ese tallerista quizás me observó o me observaba con sus oraciones, o en sus oraciones, y seguro yo era el motivo, pero luego ya estaba saliendo del pasillo con su cuerpo un poco como tambaleándose hacia los lados, y creo que llevaba algo dentro pero no estoy seguro, y también miré su chaqueta y supuse que en los bolsillos interiores el tipo cargaba quizás botanas, y vasos de cartón llenos con azul, o quizás dos camineras brillantes y doradas, llenas con ron o con aguardiente pero esas cosas suelen percibirse bien a la distancia, y él pasó por mitad de nuestro círculo y, quizás, dije, no se trata de un hombre religioso ni de un loco o un ciego, se trata, me convencí, de un asesino, y luego salí de allí y ya no lo encontré por ningún lado, y recuerdo haber dicho en voz alta que somos pocas personas, y dos habitaciones con las luces apagadas, y los hombres de cascos amarillos bajaron llevando carretillas con pedazos de muro dentro y luego corrí tras de uno de ellos, como en los filmes y lo empujé, y el material de desecho caía haciendo un estruendo enorme que también levantaba una nube de polvo, y en medio de esa polvareda y sin volver el rostro para mirar levanté su casco, y con algo de nube cubriéndonos aún descubrí que era un hombre, en verdad muy joven, casi un efebo con ojos de rapto o de encierro, un rostro alargado que solo sabía observar, y luego ese joven alcanzó a decir ¿Viernes? y luego yo coloqué su casco sobre un escalón, y era como ejecutar sus órdenes, y di media vuelta y dije, sí, es viernes, y luego volví como al principio, y él sonreía, y yo de camino hacia el pasillo pero con la cabeza llena de ideas extrañas, ideas como una nube que me hizo buscar un lugar para sentarme, largo como un pez tras de un escritorio, y allí pensando que todo era inútil mientras la calle parecía asaltada por disparos, también la fuerza para lanzar cualquier caja por las ventanas, pero sé que no haré nada de eso, dije, así que me animé a caminar despacio, y las cosas y los talleristas alrededor, los pocos que seguían llevaban sus maletas, y ya no asociaba nada con ningún lugar, y supongo me transformé en el hombre religioso.

Luego tenía una canción en la cabeza, quizás del día en que intentamos resolver las doscientas preguntas, era un tema de faithnomore y su desenfreno me hacía desear tener madera para aporrear unas cajas, y al mismo tiempo cantar de memoria hasta el otro día, y creí que me estaba acercando a la elegancia del loco mickeyrat, tipo salvaje y tipo de rostro particularmente hermoso al que recuerdo retratado por A.A, y cuando miré el retrato en su casa dije ¡no puede ser! y lo miré estudiándolo y dije este tipo es jodidamentecool, quiero bañarloconunaesponja y detrás de él había una pared llena de colores o grafitis, y él posaba como dejándose llevar o y seguro A.A le pidió girar así y ponerse así, y su rostro detenido sobre la pintura aparecía de frente, de perfil, de tres cuartos, y A.A decía que él le había pedido favor, que era francés y pensaba largarse paraChile donde tenía “oportunidades” , eso de actuar y no sé qué, y dije claro, todos los favores todos y A.A se enojó bien pero en sus ojos había luces y también los grafitis del muro, y luego me sentí sucio y dije oye A.A, me siento Porky, démonos una ducha pero A.A respondió sin quitar sus ojos de algo que acababa de armar, una mesa ratona o algo así: hazlo tú, y no dejes mojado el piso y desde la ducha dije como susurrando A.A está pensando en mickeyrat y añadí ¡felicitaciones ratmouse!, me animo hacerte el favor, y la espuma corría por mi cuello y tenía un sabor a burbuja y a detergente y de pura impertinencia empecé con de esto se trata mouthto mouth y cantaba como un sordo enamorado de su propia voz mouth to mouth, mouth to mouth, to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
to mouth , to mouth, to mouth, to mouth.
Pero a la clase llegué con auriculares, y me dejé llevar y pronto golpeaba el piso y faithno more era la banda del año, y cantaban la historia de ese tipo que estaba a punto de irse porque sentía que era un tipo feo, y eso ocurría cada vez que él despertaba, feo cada mañana, creo que así se llamaba el disco, pero en realidad tenía su disco más poderoso, pero lo cargo el fin de semana, dije, y entendí que eso de la fe se trata de algo como convencerse a sí mismo, como dar chance a lo falso sea cierto y por tontear empecé eso de el profesor dijo que no viene y ya estaban cerrando la puerta y otros ya bajaban y otros ya estaban de regreso en laecovía y mientras saltábamos por la ventana y todos dejaron de mirarse raro, y faithnomore seguía tocando como en el luladechile, el chile cuando se fue la electricidad, y al regresar volvían a tirarse hacia la terraza, y también añadía bien, yo empezaré y desde el edificio de idiomas tres talleristas arengaban A.K, todo va a estar bien y yo levanté la mano y tras empujarme bajaba o subía pensando en eso de diosnomuere, quizás porque había pensado hace unos días en frases indómitas o inmortales y repetí diosnomuere y luego estuve caminando de nuevo por los escalones y eso estaba algo pesado. 

A veces me sentía como un tipo realmente joven y a veces estaba en medio de gente realmente joven que por ejemplo charlaba animadamente sobre cosas que parecían estar pasando en algun sitio que ellos miraban en ese momento, y yo la verdad daba vueltas pero no encontraba a tal sitio o sujeto (ni la vez que llenaron los bolsillos con azúcar o algo de Valdez) pero tras la anécdota también guardaban silencio, y era extraño que luego de tanta voracidad ellos se calmaran, a diferencia de los monitos de la película del locodekubrick, y yo decía ¿la vieron? pero ellos no sabían de los monitos ni de la roca y no era su culpa, esas cosas tienen más de cuatrocientos millones de años, y en esos tiempos los cines de acá de latacunga debieron ser espacio para tardes con john wayne o para el negro mariomoreno: Presentando a lachavamaría. Entonces los invité a ver la película de los monitos y dos de ellos respondieron que cuántocostaba y yo dije acá debe haber una copia y entonces uno dijo micasa está más cerca ytengo nuevos parlantes y yo asentí diciendo es ideal, pero luego ya pensaba en el sonido y en el ruido de las naves viajando en medio del espacio, y el ruido que harían los hombres al respirar dentro de esos trajes y esos cascos que parecían restarles vida y energía y que eran como trajes amarillos para viajar sobre una motocicleta; pensaba qué lujo conocer a alguien con la casa aquí no más, y, gracias por su equipo capaz de sonar de manera decente, y también agradecía a mis padres por darme algo de dinero. Ese tipo se llamaba P.S y de cariño lo llamábamos Patito o Pateeeto, y en realidad era peyorativo porque lo usábamos para echarle la culpa a alguien, decíamos fueculpade Pateeeto o cuando no se nos ocurría un chiste decíamos ¡eeel pateeeto! y lo hacíamos como alargando la palabra, como si a través de esa exageración nos volviéramos hombres o niños borrachos, y empujábamos al que se cruzara mientras decíamos ¡pateeeto!.

Muchos ya estaban dormidos tras los primeros diez minutos, y coincidió que alguien, en un momento que demostraba la complejidad y genio absoluto del loco ka dijo tengo que irme y yo quería que se quedara pero pronto añadió esto no estaba en mis planes y mejor me voy yendo un poco a perderme de mí misma porque con ustedes sigo siendo yo y el plan sigue siendo un poco olvidarse y entregarse al spleen pero con algo bueno, está similar a las cosas que le gustan a álvaro y llevo un año en eso, lo planificamos y no… y estas cosas me están doblando el cerebro porque creí que iba a ser distinto, y además ustedes no aprenden nada, pero eso me hace sentir mejor ya que resulta que vamos avanzando juntos, y para colmo juancharles, y pensé que resultaría divertido, es una forma de decir, alguien debía hacer algo, tú, A.K, pero ya me siento extraña, y esas cosas, y luego estás otra vez, y pensé que era una plan para estar cerca, pero ya veo, y me gusta que de verdad te interese, y te odio porque me recuerdas cosas, y mejor me largo, quizás busque a P.A y ya le contaré algo, y él dirá lo de siempre y no quedará títere con cabeza, y bueno, nos olemos al rato o o cualquier cosa  y luego salió de la casa. Pateeeto la acompañó a la puerta, escuchamos un sentido abrazo y aproveché para regañarme en off mierda, uno trae algo hecho con un mínimo de ingenio y estos giles desean que en las películas hayan personas y que esas personas se vean jóvenes, como nosotros quizás y además quieren que a las personas les sucedan cosas, que les ocurran problemas y sobre todo que intenten realizarse o alcanzar la felicidad a través de otras personas, a través de la desaparición o del dominio de ellas… que se yo… y dije también ¡a Ushuaia con las películas donde hay personas luchando para alcanzar algo! y luego añadí que mierda con esas películas con personas donde lo único que hay es personas y a esas personas les pasan o les ocurrirán accidentes o inesperadas revelaciones como cuando inesperadamente llega una carta explicando que el tipo que llevaba una vida sin contratiempos debe ir a kansas porque alguien ha enfermado o esas, por ejemplo: ¡tenemos una tallerista nueva, alguien por favor muéstrele el lugar! y se ocurrió decir qué hora es y luego Pateeeto me abrazaba, tranquilo A.K, yo te entiendo mi-ji ín, ese era el propio Pateeeto, tranquilo mijo y me pasaba el brazo por el hombro y yo decía deley, y él está de lujo tu película, debe haberte tomado full viajar hasta la luna para filmarla, pero ahora está el ministerio de cultura, así es la vida, y tú no debes dejar que eso te quite el sueño, dale, dale y sigue viajando, filma en el planeta que quieras, y con los monitos que quieras. Luego Pateeeto alzaba la voz ¿ya te vas a largar? Ya, Pateeeto, mijín, darás cerrando la puerta entonces.
Ya estaba en la calle y miraba como cruzaba por todo el centro de la ciudad y esa ciudad era plana y extensa y las calles eran empedradas, y uno podía observar el inicio y su fin.

Luego escuchaba eso de eresunmentiroso, y me sentía extraño, y nauseabundo, sobre todo porque durante ocho o diez minutos sentí que varios profetas en caballo cruzaban delante de mí, o sobre mí, además al hacerlo iban concentrados en un mantra, es mesías, es mesías y luego me sentí como si fuera VanVanlarge, aunque mi cara era más como un Chopan y ese era el camino antes de iniciar el nacimiento hacia Ludwing Van, pensé, y luego escuché de nuevo eresun eresun y sacudí las manos en el aire como una mosca, y empecé a volar, y me dieron ganas de pararme sobre un pastel o sobre la cereza del pastel que cargaba la otra tarde una tallerista, esa con el vestido negro pero solo encontré una caja decinamon, y luego los talleristas me perseguían con periódicos en las manos y yo pensaba tontostalleristas, y esto lo demuestra como que todo suma más, suma más, y porque es imposible matar una mosca con un periódico, con matamoscas puede ser, y creo que alguien escuchó porque empezó el bizzzzz y yo hacía biiiiiiiiiiiiiissssssssddddddddddddd y luego de nuevo dijo eresun mentiroso.

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mefacones

Una vez más nos hallábamos en medio del pasillo hablando de muchas cosas, y a mí me iluminó la idea inesperada de que yo hablaba de muchas cosas sin haber con certeza de qué diablos estaba hablando.

A veces creo que me reía de pura pena, o porque creía que estaba a punto de llorar y cerca de convertirme en uno de los personajes de ¡Quérisa,cómolloramos! ¡Qué risa! dije y los talleristas daban pequeños pasos y otros empezaban con sus giros o caminaban con cuidado sobre un círculo invisible pintado sobre el nuevo piso, todo eso con una pintura amarilla. Alguien pasó entre nosotros con bastante prisa y todos regresamos a ver al interior de la habitación de un modo automático y solo reconocimos la silueta de un hombre vestido con traje. Luego alguien empezó con eso de cambiarle los títulos a las cosas y por ejemplo alguien dijo que si nos presentas a tus primas escribiríamos algo llamado Memoria de tus primas tristes, y la verdad, si en lugar de cocoa y sanduche, compartíamos ron y narcocorridos, la historia no habría terminado a las cinco, ni en mitad del pasillo de aquel martes.

Yo quise ser un poco distinto a como soy y por eso charlaba y decía más cosas de lo acostumbrado, y en el fondo pensaba en eso de los orificios y la oscuridad que lo ocupa todo, y luego pensé que nadie se daba cuenta, y seguí, y dejé de reírme para ver el momento en que empezaría a sentir admiración por mí mismo, pero me arrepentí y creo que fue al decir dejen de asustarme.
Varias personas pasaban por allí, y eran como pequeños turistas que tomaban curso en los talleres cercanos, y ellos también llevaban prisa pero luego publicaban sus cosas, y era eso y también nuestras cosas combinadas e incluso escuché que el taller de lenguas se había vuelto parte de los contenidos para los talleres de aplicación, o sea que formábamos parte de otras habitaciones y estábamos en sus fotocopias y todo era medio reversible.

Un poco sentí que me daba rabia esto de formar parte de algo y también sentí la pérdida de la piedra de la locura, pérdida en peso y dije maldición, han extraído la piedra. Puse cara de ekekohina con una gran sonrisa triste, y empecé a buscar la roca pero todo era oscuro porque la cocoa tenía varias gotas de vainilla y todo estaba conectado. Allí estuve buceando y encontré cosas perdidas como el primer juguete de tortuga ninja inflable que hundí con mi cuerpo de morsa a los doce años, y también encontré una canción que hablaba sobre un hombre que pedía olvidar y guardar las cosas y para que ocurriera se debía cerrar un trato para que el genio no lleve hacia donde están los perdonados.

Adentro escuchaba cómo los otros en mitad del pasillo continuaban con sus historias infinitas y chimeneasdickenianas, y luego creo encontré un pedazo de carbón guardado como una pieza o una joya en una caja de acero o plomo, o eso creí pues mi vista de rayos xónicos no estaba activada pero preferí dejarlo para cuando cumpliera un millón de horas o para cuando bajara con el equipo correcto, escafandra y tanques.

Luego el resto del cuerpo seguía funcionando, y, posiblemente, dije, debido a que ya estaba formado por demasiadas partes y sobre todo a las continuas intervenciones y actualizaciones. La parte que había tomado control era menos pasiva, y un poco noté que esa parte alteraba la situación para que el tiempo se alargara, y cuando el hombre de corbata azul dijo que pasáramos hacia lahabitación, nos aleccionaron sobre las obligaciones de los alumnos y los deberes de la familia nuclear, y todos teníamos rostros de sorpresa y también callamos, y el hombre de corbata azul hizo una mueca o era un intento de sonrisa, y la puerta de la habitación se cerró y ya discutían sobre ir hacia el día miércoles y también buscar tarea para el jueves y otros dejaron la cabeza sobre las mesas como si fuera un casco. Buscar la verdad dijo alguien y quizás era nuevo o asistía por primera vez pero también la voz salió en forma de burbuja, y dimos vuelta y dejamos el muro donde estaba y el pasillo se hizo más chico, y atrás quedaron cuatro cajas llenas con carbón, cajas del tamaño de un parlante y quizás también eran los escombros del sitio. 

En la pantalla pudimos claramente los textos de el hombrepampa y todo ilustrado con fotografías de campo y pampa y atardeceres, y todo aquello en esos sitios que eran enormes extensiones horizontales coronadas por el sol, y en realidad una de esas imágenes era dos líneas horizontales, una gris y una blanca, ambas corriendo al fondo de la imagen muy pegadas la una a la otra, y uno pensaba que no había nada en la naturaleza insondable similar a una línea horizontal que corre muy cerca de otra sin llegar jamás a tocarse, como las líneas del tren.
También unos hombres de apariencia cenicienta miraban el horizonte desde sus caballos, y parece que el día pintaba agresivo porque debajo de sus chales cargaban los mefacones y estos brillaban y en sus empuñaduras asomaban como ojos las piedras incrustadas, y ese brillo era cálido, y ya caía la tarde y los ojos de los animales buscaban el nacimiento del sosiego, y quizás eran los fantasmas de los indios asesinados y sumado necesitaría dos millones de mefacones o un millón de pares eléctricos, pero, luego dije, o pensé que los fantasmas nunca andaban en grupos, nunca son más de siete.
El clima le llamaba a uno a tomar la maleta para vaciarla en la ventana hasta que todo cayera sobre las mesas pegajosas para luego tomar el tren camino al destino más largo, quizás uno de tres meses húmedos y cargados. Luego sobre la riel y pegado a una ventanilla, ya sabía que el tiempo haría el favor de no volver. Pensé que primero vendrían las estaciones, con los nombres escritos con rocas de río, luego algunas casas con la pintura rota y amarillenta, luego una zona industrial y varias chimeneas de fábricas en paro, eso de lo inglés y lo de victoria y luego quizás esa vegetación desordenada con helechos como seres acuáticos y como barcos encallados, y luego quizá las casas pequeñas y luego una que otra granja y así durante varias horas porque al final Chile es como un moco de pavo, y luego la noche, y luego la oscuridad y la noche otra vez que no termina de llegar. 

A.A.G.G.

Las iniciales estaban prohibidas pero alguien dijo que el territorio es de quien lo bautiza. Yo buscaba debajo de la mesa otros nombres y luego me quedé debajo mirando la mesa y  pensando en la grandeza del espíritu y también en que era buen tiempo para ser un pescado y para llenar los platos de los comensales. También hablé con una cabeza de chancho y sus palabras eran bien crujientes, y cada vez que la cabeza decía algo, la piel alrededor de su hocico se cuarteaba un poco, y yo pensé que debíamos llamar para que nos trajeran unas cocacolitas o algo de moscatelazul pero luego pensé que todo era bien importante. Mira, me dije, iniciales.

A.  A.  G.  G.

Repetí, repetí en voz baja como si estudiara. Eso, para cubrir lo que en verdad pensaba, y lo que en verdad pensaba tenía mucho que ver con dejar de convertirme en una especie de agente triple que encuentra grabados debajo de la mesa de cualquier lugar.
Luego transcribí A.A.G.G en un papel y entonces encendí un pequeño monitor, y estaba por llamar a los conocidos pero nadie sabía su significado, pero lo peor fueron nuestros intentos, nuestras explicaciones. Sobre todo nuestra tendencia a asociar todo con el tema de lo doble, la repetición del grabado como un diagnóstico.
Tampoco me sirvieron de mucho las páginas llenas de asociaciones, cifras enteras y sus equivalencias decimales, y era porque sobre la pantalla las cifras terminaban en una E.

El orificio tenía los muros pintados de color blanco. La luz del sol o un reflector de tungsteno servía a los hombres de casco amarillo y así ellos tenían una idea más clara de las dimensiones, pero también era que lo adecentaban, y ya bastante tiempo llevaba con eso del moho; tras arrancarlo llenaba los sacos de yute, y la humedad se pegaba en los huesos y nos acercábamos a mirar los muros que lucían como nuevos al estar pintados de blanco, pintura que llenaba como de nubes los pisos, y eso ocurría en los siete o nueve pisos, a excepción del séptimo, porque sigo creyendo que ese piso no existe, pero definitivamente no en la terraza, donde todo estaba cubierto de una capa amarilla, pero también había un mapa colgado junto a la puerta, explicaba algo sobre las superficies que estaban aún por pintar.

En casa la ropa parecía adherida al ruido del orificio, y luego metí los sombreros en una caja, y eso antes de oprimir los botones para que cayera el agua y la bomba hiciera eso de ussssssssssssshhhhhhhhhhhhhs
hhhhhhhh
shhhhhhshhhhhssssssssshhs
hhhhhhhhhshhh
hshs

Luego escuché eso de eresunmentiroso y dije algo y no pasó nada, y luego volví a decir algo y luego me senté sobre un escalón, y todo el sitio cubierto por ventanas abiertas al mismo tiempo aunque creo que fui a buscar mis cosas, y creo que subía hacia zootecnia o hacia idiomas, pero también seguía sentado sobre un escalón.