
Si dejas entrar al diablo a casa, este, bien puede, quedarse con tu casa, tu familia, tu empleo, tus amigos, dejarte en medio del vecindario con la sensación de ¿Qué mierda está pasando?. Al buscar una respuesta, buscarás a alguien con mucha más experiencia que la tuya y a sus respuestas tendrás que interpretarlas para no sentir que de alguna forma has sido timado por Yavé o el Mishné, todo depende de cual sea tu tradición. Si encuentras una respuesta, aquella que te de confianza y una nueva razón para seguir, será mas facil que algo como un accidente, le ocurra a alguien que, aunque no tenga un parentesco de sangre, igual este metido en tu vida como aquella maldita piedra en el zapato. El mundo será visto desde una difícil perspectiva y el llanto y la lástima solo te harán sentir como un mueble más de casa, aunque, para ese momento, quizás y vivas pagando la noche en la habitación de un modesto motel en las afueras de la ciudad.
El filme del 2009 de los hermanos Cohen, Un hombre serio, fue filmado cuidando todos los detalles de ambientación para que parezca que los hechos suceden en el año de 1967. De alguna manera, han dicho los Cohen, la historia intenta reflejar la infancia de los hermanos tal y como ellos la recuerdan.
Este film, fue nominado a dos oscares en el 2009, entre ellos los de mejor filme. El protagonista Larry Gopnik es un profesor de física judío, que vive en un barrio de clase media en las afueras de Mineapolis. El relato se centra en la búsqueda espiritual de Larry ante un inminente abandono de su esposa por su colega Sy Ableman. Para variar, su inútil hermano Arthur, quien por falta de recursos vive en casa de Larry, lo mete en problemas con la ley. Larry además debe soportar los atentados de sus dos hijos: Danny quien le roba dinero de la billetera para comprar marihuna y Sarah, quien roba el dinero para hacerse una cirugia de la nariz. Ante tanta interrogante, Larry acude a tres rabinos en busca de una solución que lo reanime.
