La ubicación: el pasado. Reescribo fechas, desempolvo, me levanto en un pasado que no termina de volver. Corro la cortina: páramos detrás de otros páramos, Quito tagea, se estira, la ventana queda corta. Enumero visitas; los números se vuelven calles, como en un comercial desfilan la Salesiana, el Hospital militar, los kilómetros de cable hasta la Villaflora, de regreso a la Alameda, las filas de Vingalas en y desde el trébol, el choclo, el aguacate, Salcedo, calle y Salcedo city, Alausí, otros páramos, la costa del atlántico, medio oriente, una señal pay pal de cable, cinemax y Jack Black; todos, reunidos, por obra de un proveedor mientras yo, que hago como fotógrafo, como científico, publico un coment, pienso en el Quixote, un Quixote del tamaño de Gulliver; -escarbar-, me digo, -ser sombra de la sombra, volver, volver, volver-.
Él levanta su cabeza, el feedback cede. El espejo pulcro, las paredes amarillas, ¿amarillo gaceta?. Él lentamente saca las manos, con torpeza empuja su cuerpo, exhala, abre la llave, el espejo lo multiplica, ¿un último baño?, duchazo de pie, buceo vertical, ¿prendas? En el espejo el reflejo, en el espejo la figura de un hombre empapado, en el espejo y en el reflejo, un hombre de pie, sin manos, hecho de huesos, de perfil, con las manos y sin manos, metidas, guardadas, escondidas, un hombre diminuto, un hombre de bolsillo.
En el balcón sol, bajo el sol plantas, sobre una mesa, sobre sus patas un juego de barajas. En el medio un mantel de cuadros rojos y negros y sobras de queso, y un tenedor, y una pirámide de piedra, y migas, y el sol.
En la sala una grabación. Charles Mingus y Thelonius Monk; Mingus y Monk un evento in situ. Tocan Estroboskopik. Ella, que lleva rato oscureciendo una nube, decide que hay dudas que no se las puede permitir, mientras, repite sin dudarlo que es feliz. Piensa en él, algo tiene, algo en su condición de paria, o de junkie, o de lumpen, my sweetlumpen se repite y Mingus y Monk por su cuenta preparan sus solos. En la sala además hay fotos, además de turistas, de shorts, de islas y piernas hay una imagen de una minivan. -Minivan-sobrecarga- dice, mientras el viento, turista de couch, cierra con fuerza algunas puertas. Junto a la foto un teléfono, insiste, exige que lo levanten. Ella toma aire, se comprime, se vuelve un feto. Mensaje nuevo. En la isla no hay señal. En la foto, sobre la pared dentro de la sala, ella ocupa un puesto, ella abandona la isla, la isla sin señal, la isla minivan. Óleo, -Bruce D.- gime Monk, Mingus y Monk y los turistas, rebotan todos, se vuelven paredes. Ella cubre el óleo, abajo queda Bruce D.
Él, mientras se desviste, piensa que debe salir al balcón.
Ella, al esconderse, espera sorprenderlo detrás de los helechos.
Él levanta su cabeza, el feedback cede. El espejo pulcro, las paredes amarillas, ¿amarillo gaceta?. Él lentamente saca las manos, con torpeza empuja su cuerpo, exhala, abre la llave, el espejo lo multiplica, ¿un último baño?, duchazo de pie, buceo vertical, ¿prendas? En el espejo el reflejo, en el espejo la figura de un hombre empapado, en el espejo y en el reflejo, un hombre de pie, sin manos, hecho de huesos, de perfil, con las manos y sin manos, metidas, guardadas, escondidas, un hombre diminuto, un hombre de bolsillo.
En el balcón sol, bajo el sol plantas, sobre una mesa, sobre sus patas un juego de barajas. En el medio un mantel de cuadros rojos y negros y sobras de queso, y un tenedor, y una pirámide de piedra, y migas, y el sol.
En la sala una grabación. Charles Mingus y Thelonius Monk; Mingus y Monk un evento in situ. Tocan Estroboskopik. Ella, que lleva rato oscureciendo una nube, decide que hay dudas que no se las puede permitir, mientras, repite sin dudarlo que es feliz. Piensa en él, algo tiene, algo en su condición de paria, o de junkie, o de lumpen, my sweetlumpen se repite y Mingus y Monk por su cuenta preparan sus solos. En la sala además hay fotos, además de turistas, de shorts, de islas y piernas hay una imagen de una minivan. -Minivan-sobrecarga- dice, mientras el viento, turista de couch, cierra con fuerza algunas puertas. Junto a la foto un teléfono, insiste, exige que lo levanten. Ella toma aire, se comprime, se vuelve un feto. Mensaje nuevo. En la isla no hay señal. En la foto, sobre la pared dentro de la sala, ella ocupa un puesto, ella abandona la isla, la isla sin señal, la isla minivan. Óleo, -Bruce D.- gime Monk, Mingus y Monk y los turistas, rebotan todos, se vuelven paredes. Ella cubre el óleo, abajo queda Bruce D.
Él, mientras se desviste, piensa que debe salir al balcón.
Ella, al esconderse, espera sorprenderlo detrás de los helechos.
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