26/3/10
27 maneras de bailar un éxito
El boxeador me golpea con toda su fuerza y esto no dura mas de dos asaltos. Me quedo con ganas, pronto el combate se asemeja más a la lucha libre. Siento que en cualquier momento saltará al ring uno de esos luchadores rubios, cuadrados como trituradoras. Luciré mas cansado y aburrido y por supuesto dejaré que el público ovacione mi nombre hasta que el réferi haya contado los tres números.
El boxeador observa cada mañana con esa fe que lo hace levantar los brazos. En su morada mínima cada cosa ocupa una porción exacta que desubica a alguien como yo; ahi radica mi fortaleza y su talón: su vida es como un tren que corre pero jamás olvida a sus pasajeros.
El round es corto: la misma fe que lo hace santiguarse levanta como motor una vez más sus brazos. Cada golpe es un clavo y él es un romano que detesta a Jesucrito. La sangre mancha el cuadrilátero y, en mí segunda caída, observo en camara lenta y totalmente desenfocada, el grito de un monstruo más parecido a un mar. Desde el suelo observo las cámaras, el público, flashes y no puedo disimular que he perdido la confianza, asi que, balbuceo un mal pronunciado puta madre. El boxeador prefiere terminar cuanto antes, regresar a casa, encender un lark o tirarse de una a las duchas. Su grasa que también es un escudo ahora pesan y el recuerdo de cada golpe se transforma en un fotografia y el agua tambien parece un látigo.
El boxeador sabe que un solo golpe puede destruir todo mi entrenamiento, pero tambien sabe que yo soy un toro y que el sol ha salido para ambos.
Al llegar a ocho me levanto, el boxeador me mira y golpean su cráneo con ambas manos.
25/3/10
27 maneras de escuchar un éxito
Andreas, de nombre artístico Flea, en minutos colgará de una plataforma a dos mil metros de altura. Es el tercer salto de Flea en esta noche y un nuevo record roto para la prensa y su sección de calentura. Solo este número, el del salto desde la plataforma hace que la taquilla para cualquier noche esté totalemente agotada.
Ricardo o Mig 21 como lo llaman desde la explosión del 70, necesita solo un fósforo para iluminar a los malteños. Su aporte consiste en un número que no pasa de los 20 minutos de duración, en donde los presentes, observamos a través de la pólvora, el nacimiento del universo, de las constelaciones, el sol, nuestra galaxia. Un ocaso que termina con esa coincidencia que es la llegada del nuevo día, una velada sin marcianos, como dirían los humanos.
Los escarabajos se recargan parqueados junto a la toma del poste eléctrico. El truco más complicado es aquel donde quince payasos salen de uno de esos pequeños autos, quince payasos de tamaño familiar además del condutor. Los payasos vienen siendo el grupo más antiguo de este circo, mucho mas que Hércules y el hombre elefante, de hecho, algunos trapecistas antes de optar por la cuerda se mojaron entre ellos y también se echaron merengue a la cara. La logia payaso abarca desde la ortodoxia de las iglesias a la lógica de los canales de televisión y cada vez que un payaso muere un terremoto azota algún lugar de la tierra. Los 16 payasos tras de la plataforma practican el número del escarabajo.
El número erótico de Pamela supone su muerte y su improbable resucitación. Muerte más sexo sigue siendo la fórmula ganadora y Pamela vende su thriller añadiendo su cuerpo en peligro. Se dice que Pamela guarda apéndices de varios de sus amantes y estos tomados con sudor de simio le dan a Pamela el poder de la vida eterna. Su regreso también promociona el cartel, pero, con ella no se sabe, con ella como con todo el circo todo tiene tintes de mito aunque, mis ojos, sean testigos de todo.
24/3/10
27 maneras de escribir un éxito

El trabajo había recaído en manos de Maritza. Si ella también hacía la parte lúdica, ¿qué labor me tocaba a mí?.
Entramos a Goes Joe´s. Goes joés tiene un aire vintage. En Goes Joe´s el aire es electrico. Yo pedí un Blister, el vodka me hace parecer un cosaco. Blisters para todos grité, Blisters para Dixer gritaron. Pixies sonaba a pleno. Nunca he sido un fan del rock, pienso que mejor que el rock es el sexo. Sentado me siento un holgazán así que me autodisparo hacia la Go Joe go pista. Los pixies son como pank. Erika me observa con ganas o como si mi boca estuviera casi dentro de su tequila. Si pudiera ser licor, escogería ser tequila, pienso pero no pienso decírselo. Alexa me toma de la mano y al oído me dice Pequeño. Aplasto sus tetas. Estoy tan a gusto siendo que no me importa ser parte de algo que sé que no va a durar.
Para cuando me detengo es tarde ya, pienso, no sin esfuerzo, que va a doler durante toda la semana. Busco, resoplo. Blister para Dixer dicen, Blidxer, digo.
