Tú no me extrañas, y tampoco quiero que lo hagas
he hallado manos para un nuevo oficio
solo faltaba derretir los versos
de lo que tu y YO algún día fuimos.
Ahora todo me parece un chiste, respiro sin abrir la boca
miro a través de mares, observo catedrales bajo los puentes
jamás creí derramar una mirada
Ana sabe guardar mis pijamas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario