La ubicación: privilegiada. Escribo en pasado, un pasado que no termina de volver. Descripción desde la ventana: desde el privilegio, Quito tagea y acepta la solicitud; enumero los friends; mientras tanto la Salesiana, el Hospital militar, los kilómetros que corren hasta la Villaflora, la Alameda, las filas de Vingalas en y desde el trébol, el choclo y el aguacate, Salcedo, Alausí, páramos, la costa Atlántica, oriente, señal pay pal de cable, cinemax a las dos; foros, zoom, macroforno, interrogación. Público el coment, cifra decimal, Quixote y Gulliver, consultorio, sin cita previa, como si la razón fuera una búsqueda atea, apolítica, amoral, ascética, agnóstica, anacrónica, atormentada, artística y atormentada. Palas no faltan, escarbar, tomarlo todo, ser sombra de las sombras, volver, volver, volver.
Él levanta su cabeza, el feedback disminuye. El espejo está limpio, demasiado limpio. La pared es amarilla, ¿amarillo mugre? Él lentamente saca las manos, con torpeza empuja su cuerpo, otro baño, el espejo tan limpio, demasiado, último baño, gelatina, armadillo. En el espejo se refleja la figura de un hombre mojado con las manos metidas en el bolsillo.
En el balcón sol, plantas, mesa azul, cartas. Sobre el mantel de cuadros rojos y negros sobras de queso, mandíbula, tráfico, sobras de queso.
En la sala el jazz suena como si Charles Mingus y Thelonius Monk; un evento in situ y literario. Tocan Estroboskopik. Ella, que lleva rato oscureciendo una nube, decide que hay dudas que no se las puede permitir, mientras, repite sin dudarlo que es feliz. Foto mira isla, turistas toman minivan, minivan sobrecarga, minivan hecha para 10. Insisten, el repique se oye en cada habitación. Mensaje enviado vuelo al Caribe. Óleo, lluvia, Bruce Dickinson, Mingus y Monk y Dickinson, buzón de mensajes; insisten: como puede ser tan fuerte.
Él, mientras se desviste, piensa que debe salir al balcón.
Ella, al esconderse, espera sorprenderlo detrás de los helechos.
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