18/6/09
Ecuatorianos perdidos en Ekuador.
Lo primero era una pared. Blanca, rural, desprotegida, desproporcionada, desnuda; una pared mal pintada como cualquier otra. Luego vino el primer naranjazo, enseguida el segundo y rápidamente el tercero. Naranjazos que explotaban en miles de esquirlas, de pepas, de pared y acidez. Luego las bombas, bolas de pintura, de esas que se usan en carnaval, enanas, gordas, en forma de pera, una tras otra en rojo, en naranja en verde reventando contra la misma pared, sin descanso, imitando cualquier pintura del Jackson Pollock. Entonces una pequeña mosca, negra, bien quiteña, se posa sobre la pared. Ha quedadof un espacio limpio, un centímetro blanco, cuarteado, stone, inmaculate, entonces, antes que la pared se de cuenta una camioneta vieja datsun, 1600 totalmente destartalada se estrella hasta hacer añicos la capota, el radiador, las luces, el motor. Se estrella hasta quedar aplanada, humeante, descomplicada, abyecta, violada por el trópico que enciende el tablero, por los asientos rotos de esponjas amarillentas, por el zumbido de cumbia, de papis y llamadas al aire, por la mosca que regresa volando como para decir, chao, me saludas a tu ñaño.
El tipo de gafas.
Un tipo flaco, de chaqueta negra, gafas negras y cabello negro como la indiferencia observa fijamente un punto en algún lugar del cielo. Fijamente porque su cuello, su cabeza, su cuerpo parecerían representar el monologo de una estatua. De improviso, como sucede cuando se está solo, un avión que cruza se refleja comatozamente en los cristales negros de las gafas. El tipo levanta un rifle y dispara no una ni dos, de hecho la montaña que esta a su lado parecería absorber cada detonación, mientras el sol se esconde como tras de un arco, los gorriones se levantan como cenizas y una tormenta parecería masturbarse de fondo. El tipo de negro enciende un cigarro y camina hasta hacer autostop.
Como era?
Un tipo de gafas negras, chaqueta negra y pelo negro como la prudencia mira de costado un monitor. La secuencia ha sido grabada en una sola toma y felices los técnicos recuerdan que no habrá que repetir. El asistente se acerca al tipo del cigarro, suponemos que es el asistente por el tablero que lleva en manos así como por la familiaridad con la que le habla al tipo del cigarro. El tipo del cigarro parece no escucharlo, y al tirar una bocanada de humo, una de las luces cae delante de estos dos. El tipo de gafas deja al asistente que reclama a los técnicos que parecerían estar contentos con la situación, mientras el tipo del cigarro se acerca hasta la datsun. El tipo de gafas mira el monitor y se frota la nariz como si algo le picara, mientras en el monitor, el tipo del cigarro se encuadra en un plano americano. Los técnicos levantan las luces, el asistente anota algo en el tablero y entonces algo corta el sonido de la habitación. El tipo del cigarro levanta lentamente el rostro del muñeco que hace de conductor de la datsun, el rostro del que debería ser muñeco porque así se dispuso en preproducción y al mirarlo a los ojos un frió le congela el nervio, el cigarro, los testículos.
El tipo de gafas, el tipo del cigarro, el muñeco-extra-conductor tienen la misma mancha triangular de un lado del cuello.
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