31/10/11
23/10/11
16/10/11
Es la fascinación de ver un pie. Un pie compuesto por una suma de dedos. Un dedo, extensiones, un rostro sugerido entre los pliegues, las mantas, una protuberancia hecha de montones, de cargas, de sobrepesos. Hay una distancia, vía en un sentido, acomodo la extremidad, la superficie al contacto adhiere, quita, hay pasos, hay sobras y piel de árbol, sin controles el pasto se levanta, la voz de los insectos bajo una hoja café chocan, atraviesan, viajan en la planta de un zapato de suela negro, arrugado, de una piel llamada Bunky, Regard´s, Northlinestep. Surcos, grietas, veredas levantadas, reventadas, una epidermis poblada por estrías, contenido
Entonces pienso cómo pudo haber sido. Veo una habitación, leo una carta, frases cosidas, palabras que necesitan
Coloco las antenas en mis manos. Cierro la mano,
Todo se volvió aburrido. Una casa antigua, un piso falso, una fachada de principios de siglo, pasamanos, hierro entre los dedos, luminarias, dicróicas, rostro perforado, luz de escenario, clima controlado, espejos, cuerpo reflejado, multiplicado, varios pares de piernas, pulpo fuera del mar, pulpo procesado, levanto los tentáculos, los pies, el jean, la remera, abandono tierra firme, abandono el nivel del mar, me enrosco a través de una escalera con forma excéntrica, construida sobre el mármol, con una cerca de hierro, con los pisos y las dicróicas horizontales, como si mirara a través de teleobjetivos. Subo, una puerta mitad vidrio, mitad iglesia, sinagoga, Real audiencia de Córdova impide la entrada, como si del otro lado, como si al fin fuera mi turno.
Entro de lado, las filas aprietan, aprietan como párpados, me antojo ser el tipo Curtis, asiento el trasero, es mejor así, seguro faltan a diario, no puede ser tan distinto,
Entonces pienso cómo pudo haber sido. Veo una habitación, leo una carta, frases cosidas, palabras que necesitan
Coloco las antenas en mis manos. Cierro la mano,
Todo se volvió aburrido. Una casa antigua, un piso falso, una fachada de principios de siglo, pasamanos, hierro entre los dedos, luminarias, dicróicas, rostro perforado, luz de escenario, clima controlado, espejos, cuerpo reflejado, multiplicado, varios pares de piernas, pulpo fuera del mar, pulpo procesado, levanto los tentáculos, los pies, el jean, la remera, abandono tierra firme, abandono el nivel del mar, me enrosco a través de una escalera con forma excéntrica, construida sobre el mármol, con una cerca de hierro, con los pisos y las dicróicas horizontales, como si mirara a través de teleobjetivos. Subo, una puerta mitad vidrio, mitad iglesia, sinagoga, Real audiencia de Córdova impide la entrada, como si del otro lado, como si al fin fuera mi turno.
Entro de lado, las filas aprietan, aprietan como párpados, me antojo ser el tipo Curtis, asiento el trasero, es mejor así, seguro faltan a diario, no puede ser tan distinto,
9/10/11
11. Dog10004
Describir el ejercicio, existir, anotar los movimientos, las posiciones, colocar tachas sobre el corcho, colgar de un hilo, sentado, cruzar una pierna sobre una rodilla, ver virarse al día, girar los ojos, las circunferencias, ser la punta del compás, activar una cuerda, usar las yemas, girar la mariposa, esperar la tensión, el máximo nivel, bajar los estímulos, atender los ruidos, colocar la caja, colocar un bloqueo, dejar lista la trampa, cerrado el cofre, bajo una piedra pintada de violeta, coronada por una bandera de franjas blancas, abrir la mandíbula, dejar escapar a todos los suspiros, descontrol, defcondos, ojos que giran en círculos, ojos disueltos en blanco, cortinas incendiadas, plumas, cuerpos de cobre, muslos de roble, brazos abrazados como pulpos, craken, flotilla sumergida, pasto malpodado, fondo sobre superficie, adentro, contenido.
La luz se pierde, Una nube cubre el espacio. Levantarse es un error, la nube cubre ambos cuerpos. Apenas alcanza para estirar las piernas. Una pierna actúa como cuello. El techo sigue en su lugar. Su lugar es sobre, es decir, cubriendo el suelo. El peso los empuja. No hay pliegues. Hay bolsas contenidas, húmedas, salpicadas, el brazo estirado, el músculo dentro de la aguja, el brazo estirado, primero una pulsión, segundo un desgarre, tercero el sueño.
La muerte del cuerpo. Visita no oficial. Describir agujeros, rapto, ciencia, escribir para el archivo, sujeto uno, mar sobre Haití, paredes desgastadas, sótanos rosados, esquinas llenando hoyos, rapto, ciencia, orden, memoria, signos, pulso, membrana, radiografía por yema, yema por vena, pliegue por arruga, por uña, por nudillo. Cuerpo vencido. Ojos y franjas. Golpe, pecho, golpe, sonido, eco, 30 segundos, primer track. Pene, labios, corriente, risa, Jehová, pastór, descarga, baño, rostro, miel, nube, techo, pierna como cuello, franja blanca.
La nube llega a nuestras narices. Despertamos. Al estirarme golpeo mi cráneo, levanto la mano, aíslo el dolor, lo pronuncio, fabrico una multinacional, mi voz es una impulsadora y el producto llega a todos los hogares. Él guarda sus manos en los bolsillos, no comete ningún error, trata pero yo ya estoy en la puerta, su estatua ya es de sal, una sal que me persigue por el resto de la semana, cuando él, recostado pronuncia nombres que ha inventado, cuando deja sobre la mesa con cuidado sus manos, mirándolas, deseando una bóveda, buscando entre sus contactos, girando el cuello, apretando cada botón, desenrollando puentes, terminales, aeropistas, respirando en dos tiempos, yendo de la cama al dorado.
3/10/11
10. Pompa
Llevo un levis ahorcándome la cintura. Kurt Russell luce más ancho que alto, culmina elevado sobre mi pecho que de a poco parece guardar movimientos tectónicos. Las medias se escurren dejando un rastro tibio sobre la madera, madera que en realidad es un piso falso. Llevo las marcas de calvin en el estómago, un cinturón rojo, rosado, morado, las variantes equivalen a la hora del día, en este momento por ser el mediodía soy ajustado por la cuerda roja. No grito, no trato de espantar a través del aliento, cobro vida a través del líquido que desinflama el volumen, que refresca con su labor y sus látigos. Corro la cortina, temo ser visto desde cada cerradura, las puertas han sido anteriormente tapiadas, lo que significa que Norman Bates debió jugar con sus manos. Busco, ubico cada agujero, este horror costará no menos de veinte terapias, entonces decido fabricarme un tratamiento, busco en los lugares más profundos, busco un reflejo en el espejo, desempaño el cristal, camino dentro de aquel perímetro, calculo la distancia para lograr, que desde cualquier agujero puedan observar, ya sin cortinas, el resto de mis agujeros. Entonces coloco el shampo, elevo melodías como cometas que rebotan en esta cabina ducha amplificador, el agua se lleva el cabello, los pellejos, los pasos de aquellos que se divierten tras la gratuidad de un espectáculo tan singular. No ocurre, más bien ocurre, como lo imagino, nadie aplaude, tampoco llega la queja, he actuado dentro de un teatro vacío, siempre hay alguien, alguien que mira, debo competir contra el cable y 118 canales que transmiten a diario, que hablan en lenguas, mi comedia no lo es, tampoco alcanza el drama, más bien es una crónica, una simulación de redes, lo sé al mirar el reflejo, creo encontrar diferencias, manchas, líneas, en realidad apenas me reconozco, entonces llevo hasta el fondo el cuerpo, dejo que el agua inunde la habitación, sucede lo esperado, es como vivir bajo un puente, busco un cerillo, tengo los pies azules, azules como la cabeza del fósforo, además me cuelga un pitufo entre las piernas, activo la bomba, fallo en el primer intento, tomo otro cerillo, los dedos parecen rábanos, el agua toma forma de cristales, las puertas se vuelven inútiles, el cerillo estalla, hace volar los litros de gas, entiendo la resurrección, el sol cae por primera vez sobre Alsina, revienta a Higgins, a Rioja, a Mitre, Russell desde la remera evita las esquirlas hasta caer sobre el piso húmedo como un trapeador improvisado, un filme de Robert Altman, una forma que vive bajo Alaska. Dejo el lugar como lo había encontrado, cada grifo bien cerrado, la llama del contador en la velocidad más baja, la escarcha dentro de cajas de triplex, alguien grita tiempo, no es Kurt, pero desearía que él tomara mi lugar.
Soy el primero, el conejillo, juego en contra de mí mismo, soy lo que luego recordarán como un voluntario. No está mal, no siento nada que no haya sentido antes, puede ser que haya vivido esto, es decir, no cuesta ningún trabajo, lo hago sin hacer esfuerzo, eso es bueno?, no tengo tiempo, llevo los ojos domados por el safari del fin del mundo, es como si de repente tuviera los poderes de Anne Hathaway, al pestañar logro demoler los hilos y las bisagras
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)