11/9/14

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Errortic cloud

Todos hablábamos al mismo tiempo. En realidad las palabras iban y decían ya regreso pero sobre todo si uno escuchaba, así, sin verlas, podía hacerse a la idea de que quienes hablaban al mismo tiempo también se estaban encaramando, uno encima de otro, que en realidad ya formaban algo similar a una de esas olas altas, montañas con varios metros de altura y el agua y las algas; en la parte del frente, tras el hombre de corbata azul, la ola posiblemente lo abarcaría todo, cubriéndolo; y eso éramos en esos momentos, brazos, gritos largos, quejas y rostros gibosos.

Nadie quería tomar su turno y sin embargo todos actuaban como si ya las cosas estuvieran hechas. Me recordaba mucho a todo eso, aquel filme en donde un grupo de personas queda atrapada o detenida en un aeropuerto extranjero, un país con alfabetos cirílicos y caracteres o grafías reflejadas, como en espejos. Recuerdo que la gente hacía fila, pero también reclamando, otros agotados pues acaban de bajar de un vuelo de decenas de horas. Quizás lucen insignificantes pero a medida que la tarde avanza, ellos se toman la sala del aeropuerto donde han sido hacinados. Luego como los pescados ellos ya se multiplican y también los ánimos se vuelven inestables y eléctricos, poco a poco la situación pasa de ser pasiva y tiernamente cómica a improvisada, riesgo, inestablemente arribado. A veces pienso que la gente en el filme, que se supone retenida en el aeropuerto por ser sudaca, o latina, o sospechosa de terrorismo, muestra un poco, algo de aquello de la autoestima que surge en un cultivo de lo nacional. Sin embargo, en las habitaciones, aquí en el sitio, los talleristas entablábamos, levantábamos bunkers o trincheras para luchar contra un enemigo, la gran electricidad invisible; “el peor enemigo es el que está suelto, en todo lado y al mismo tiempo y cuando él lo quiere.”
Ese locooloca nos tenía molestos y era suficiente un movimiento, una silueta extraña para que los fusiles calientes, y entonces también estábamos más unidos que nunca, unos sobre otros.

Esto de ser uno solo me recuerda a los momentos en que todos decíamos cosas al mismo tiempo, puede que solo quiera relacionarlo con la idea de una sola cabeza diciendo todas las cosas, o una misma boca con todas las lenguas, o muchas bocas en todas las cabezas rojas o lo que sea, siempre combinando bajo un mismo patrón, enredados como una misma raíz, nuestra naturaleza era pretender y de allí decir algo hacia el sótano porque en la terraza ya estaba otro, decir algo hacia atrás porque hacia adentro estaban otros dos; por aquello estuvimos unidos por las espaldas, atravesados y con la médula como dos siameses; era imposible seguir sin que alguien no intentara antes detenerse. Supongo que esa era la furia escondida y desconocida de algunos hombres de traje azul, eso de esperar a que nuestros múltiples tentáculos poco a poco fueran calmándose, diría durmiendo, aunque a veces algunos hombres daban sus contenidos y las horas completas sin receso de modo que uno terminaba roto y cada parte dormida; girando como hélices y seguro girar para ellos era casi lo ideal, brillaban como hipnotizados, las piernas y el cuello haciendo giros y quizás ese hipnotismo era condición para egreso.
Tenerlos en ese estado permitía que los contenidos se prolongaran, que se transmitieran con menos dificultades, como en una escuela, como a través de un programa de teve.
Hablar y quejarse al mismo tiempo era también un espectáculo conmovedor, cuando no desgarrador, como si fuera uno quien coloca toda la carne y la roja dentro de copas largas, usando la boca, los dientes, y los muñones brillantes, y también como explicar algo que nadie conoce, un paseo en el sistema nervioso y esas cosas, deslizándonos en los canutos, y era harto difícil aceptar que amábamos el incendio y al mismo tiempo lo temíamos, y lo avivábamos, tomábamos aires hasta que lo amarillo se volvía rojo.
Puede ser que todo esto resulte exagerado, quizás sucedía en otros centros y después de todo que se puede esperar de tallleristas encerrados en habitaciones durante cuatro o cinco horas, todos abriendo la boca para morder férulas plásticas, escuchando la desaparición de palabras enteras, dejando cifras para las conclusiones, para que algo resulte, y cuadre la estadística.
Creo que nos volvíamos obsoletos en tiempos record, o sea, daba para pensar que seríamos y que elaboraríamos no solo el material, constantemente, sino, a nosotros mismos, como si no fuera suficiente con tener que aprender, y eso de lavar autos medio tiempo, o eso de dirigir las zonas de parqueo, ¡teníamos a cargo cuatro o cinco materias semanales! Pero fotógrafos, y correctores de estilo, y estibadores, tres deadlines diarios y además dando vueltos y pidiendo cambio en ¡noblezagaucha!
Investigadores de 2G, tres referencias posteriores a 2010.
Un día terminaríamos todos, todos los talleristas en mitad de la habitación, cuando no ocupándola toda como una gran masa morsa rosada, de múltiples ojos y múltiples miembros aletas, un gran y rosado e informe y ebrio javadehut, la lengua o las lenguas colgadas en punta hasta el ombligo, tocando y lamiendo su interior, luego su propio cuerpo.
Creo que un día pude ver lo que miraba el perro. El perro de la terraza del edificio, edificio en el que conseguí un armario y agua caliente y colchas limpias; y ese perro observaba con demasiado cuidado una luna, la gran y fascinante luna de los catorce años, dorada y un poco cubierta por unas nubes, y eso, entendía, eso, la luna era para el perro como una madre y también como si aquel pastor deseara el regreso, el camino al vientre.
Creo que soñé por todos en la habitación, sueños remotos, y todos deseábamos que una luna nos convirtiera en una de sus rocas, nos llevara al fondo de un cráter, eso, que alguien con una bandera y botas ortopédicas nike, caminara sobre las espaldas.
Eso creí, éramos la gran luna de los catorce años, fragmentos dirigiéndose hacia todas partes.

Uno de los talleristas dijo algo sobre la importancia de tener a ClaudioWiller entre nosotros, eso, para que en la charla encuentro en el salón principal dijera por los parlantes, bien claro por favor que ustedes no entendieron nada, y al mismo tiempo, y luego de señalar al auditorio con un dedo gigante, uno de esos dedos de goma, el equipo es el número uno, somos graandes añadiera eso es lo que aún pretendo.
Las investigaciones apuntaban hacia el siglo XX y ese tiempo nos pareció el más traicionero de todos. Creímos, dijo otro tallerista, encontrar los orígenes de la niebla. Entonces hablaron de filmes experimentales y eso de los formatos pero sobre todo intentaron comparar aquel fenómeno con las granadas y las hogueras en los filmes de Resnais. Últimamente encontrábamos títulos en los almacenes que empezaban a marchitarse por toda la ciudad, uno cada vez tenía que realizar búsquedas exhaustivas y en bases informales llenas con tres o cuatro filmes por disco; personas con nula experiencia ponían en las manos la historia en movimiento en formatos para todo equipo.
Discutimos de noche y niebla, documental de f. fassbinder, pero por momentos fuimos llevados como por el calor de los demás. Pensaba en la luna y en un pastor detenido sobre sus patas traseras sobre la terraza de una casa.
También observamos un documental sobre militares que marchaban con pasos firmes y al unízono, tras graves discursos los cientos de uniformados levantaban las manos al mismo tiempo y ese movimiento era capaz de dirigir el viento y casi hasta la dirección de los rayos del sol amarillo que incendiaba el asfalto.
Saludar al paso de las autoridades, y esa música, y ese sonido eran particularmente estimulante, también le hacía pensar a uno en tener una casa con una esposa alta, eso, y la defensa del hogar o el momento para sacar la bayoneta y zaas zaas pero el pastor seguía sentado sobre sus patas traseras y las calles guardando silencio como si ya todos durmieran.
A uno le entraban las ganas de apagar la teve, y el devedé y cualquier lucecita azul pero aún faltaban conclusiones.
Recuerdo que en esos casos los talleristas buscaban información en la red y los foros, quizás los informes eran entregados con informaciones sin un previo cotejo y sobre todo sin sellos. Esperábamos que el hombre de corbata azul nos direccionara, y eso ocurría, luego era cuestión de completar y ampliar. De todos modos fue imposible fechar el origen, tampoco decidimos sobre una fundación o un brote claro, el responsable total; en realidad nuestra búsqueda, el tema, ya se había ido de las manos y por eso mirábamos y leíamos acerca de conquistas marítimas, desapariciones castrenses, magnicidios de escritorio; alguien dijo que sin inicio pero con bitácora.
ClaudioWiller; leí ese nombre escrito en una de las hojas de mi cuaderno; junto a su nombre dibujé una raya y luego la raya se volvió una flecha.
Al otro lado de la hoja escribí niebla.

Luego Patrick Marber, Antonia Van Drimmelen, John Calley y Cary Brokaw Vizco celebraban, otras dos personas del reparto artístico también fueron nominadas. En la fotográfica y entre los dos actores se levantaba una pequeña estatuilla dorada, como un prisma en cuyo vértice descansaba una esfera, la tierra.
La fotográfica era bien pequeña, imposible encontrar aguyana ouruguay.
El filme se titulaba “An adapted winning stage play”, su autor Patrick Marber quien además había escrito el guion para el filme que según los diarios era “una historia de amor para adultos.”

En la parte de atrás especificaciones técnicas:
 
Languaje english 5.1
(dolby digital)
english dts, eres un mentiroso, french (dolby surround)
Subtitles english, eres un mentiroso, french
1.85:1 anamorphic widescreen
Approx. 104 minutos
Mastered in high definition
COLOR

Me quedé hasta la doce, pensaba cuál de todos tenía cosas en común y trataba de recordar los nombres de mis compañeros talleristas.
Luego pensé lo que le diría al encontrarlo al día siguiente.

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Macdeep

Pensando en macdeep, deseando que pronto el agujero esté en funcionamiento y también llenándolo como si pensar en eso ayudara; aunque ya no se había visto hombres de casco amarillo cargando cajas pero sí estaban que subían con las carretillas y también apoyados en el muro, conversando mientras el agua se filtraba, como si protegieran que los charcos no cambiaran, para mantener el tamaño, las dimensiones irregulares, la profundidad necesaria. Macdeep debía estar cerca, por eso los extraños e inexplicables acontecimientos, esas nuevas y viejas caras de persona que un día está cerca y al siguiente no contesta; extraño, todos debíamos firmar varios documentos y al mismo tiempo era salir y al mismo tiempo entrar pero en realidad uno estaba del otro lado por un empujón y zaaamm pero supongo todos los documentos estarían ya perdidos, en ambos extremos, en ambos lados.
Eso de macdeep era un referencia a las novelas del colombiano, sitio satisfecho y donde las cosas ocurrían o se las explicaba con mapas sobrenaturales; y la influencia futura, el guiño u homenaje era evidente aunque muchos la negaran e incluso la despreciaran por aquello de las fechas.
¿Cómo puede un tallerista realizar o finalizar la investigación sin tomar o considerar a los primeros enfermos e insomnes de la Hispanoamérica?
De todas maneras eso había sido hace ya tantos siglos pero con eso de que las cosas apenas estaban sucediendo y todo aún estaba por hacerse, a uno le quedaba claro que apenas si acababa de despertar; por la ventana recortado un helicóptero para dos personas haciendo ziim tacatatacataca realmente bien y rápido, y de paso eso del sobrevuelo y entonces solo faltaba que alguien encendiera una teve o que alguien se lanzara con versos eléctricos del tipo indignados los hijos de y ya esperaba que el agujero funcionara para adaptarle un botón con el SY08 grabado, y eso de SY08 me parece aún una profundidad ideal, oscura, sin posibilidades de escape, y ya podía ver al gran agujero y la gran caja metálica y a todo lo que viajaba dentro cruzando como rayo en SY08 SY13 SY18, y preguntándome qué era lo que hacía pero y ya con la caja de regreso.
Luego correr las puertas, y bueno, cubiertos con el acero del sol, sol negro y láminas brillantes y frías; ecos, acero o roca.
Ya era sitio para dejar allí el insomnio; pronto seríamos bienvenidos en todas las casas, mimados y abrazados. Ahora la excepción; pasábamos por un tiempo salvaje en el que cada gesto tenía y cobraba excepcionales sumas, poco a poco e hipotecado hasta de las cortinas, del cristal catedral para las puertas del piso de abajo, la ropa y su brillo y sobre todo las medicinas, el grano azul. A veces, y en ocasiones siniestras el fuego debidamente escondido. Con el tiempo algunos intentamos formar una especie de sociedad e intercambiamos las cosas que nos resultaban útiles: licor por talco para el cuello, masajes en los hombros por fruta que no era bien fresca; llegamos a la conclusión de que más valía embriagarnos y quedarnos en grupo y lo mismo para realizar tareas, sobre todo en cuestionarios. Luego la habitación con un olor fortísimo o rancio; los objetos personales rodaban días sin que nadie reclamara pero también aparecían abiertas y con las esquinas dobladas las estadio, las pekes, las cometa, ediciones remotas y amarillas de fontanaenelcentro, textos para ser leer o recortar y así como aparecían viceversa y yo llevándolas a casa y quizás por eso luego la sociedad fracasó.

Eso de endeudarse fue el terror. Mirar la esfinge que espera y mira sin respirar, y de algún modo aprendimos formas y lo siniestro de sobrevivir.
Quizás no tuvo otra opción sino vender la esfinge y el precio de tres mil años de pie. Esas cosas andaban demasiado viejas y solo las levanté y eso con una pluma que había tomado prestada de lacolón junto al reinodejehová y es cierto, entonces la esfinge intentó morderme, pero ya estaba con unas antorchas en las manos y creo que era el año 2007 porque se escuchaban éxitos de thatisall, y ella intentaba ponerme al tanto de sus propios sabotajes; pensé que era un buen tema, lo debía cantar con MM, quizás hacerlo un poco más noise y eso le daría dos décadas más, dije ozzman, arráncale la cabeza a la esfinge, ahora tenemos prohibido entrar al tierras santas.
Tuve que vender una vieja colección de c-des con todas las presentaciones de ozzman y thatisall enfrancia, también enbélgica, algo de boots enescocia, algo encánadá, encalifornia, en sainttormg, encopenage, enbahiabrasil, enlyon de nuevo, en1985, en1991, en1997 junto aanthrax, junto ajake elee, junto alaesfinge antes de lo de su cabeza, en mitad o detrás delálamo, frente a un almacénsony, y eso era destrozar la herencia de la mitad del país, ya no quería tener hijos, pensaba que si la destruía qué mierda iba a dejar. Luego pensé que ellos pagarían mis actuales deudas, eso además porque yo ya era su padre, deudas de las casas inundadas y negocios rotos, mujeres enfermas y delgadas como palmeras; de eso dependería y dejar música con el fin de que adoptaran un alto compromiso con las cosas que no tenían sentido: la fotografía a suelos recién pintados, la construcción de habitaciones llenas de estática por conexiones eléctricas no aisladas, quizás hacer una película con una sola escena repetida cien veces, cinecienminutos filmado desde cien posiciones.

Ya no podíamos entrar al desierto.

Tanto estar en eso de la caja y eso del orificio y eso del piso SY08 y eso de pagar en todo lado como si tuviera tres vidas, como los militares y nuestros triples modus vivendi, me estaba volviendo bien ecuatoriano y vivía en lunes siendo mayo. Me figuré o sorprendí con el dedo levantado hacia el cielo, dije o decía aquí estoy tapando el sol con un dedo y era chistoso porque el dedo tenía un orificio justo donde iba la huella digital, y, aunque tenía levantada la mano y mi pulgar intentaba tapar el sol era imposible, porque había un orificio donde iría la huella digital; el sol pasaba con toda su fuerza, mi dedo era su marco y nada de estarahíentreel asfaltoy elgas; estaba donde no hubo.
¿Dónde estaba la huella?

Al rodar los escalones recordé que ser así no estaba mal y quise agradecer a alguien y en realidad terminé felicitándome a mí mismo, como quien puede convertirse en un ser doble para salir un poco de uno mismo, o como quien atraviesa una puerta, luego da un giro de 180 y entonces frente a frente como en un espejo procede a levantar los brazos hasta lanzarse con los brazos abiertos sobre sí mismo; un bien sentido abrazo. Así estaba, cruzándome como una puerta y abrazándome antes de decir bien hecho A.K. Debí pedir a A.K que trajera algo para comer y quizás un litro de cola de naranja pero siempre en estas ocasiones me quedaba también estático y quizás al ser un doble ocurriría lo mismo, nada sucedía, luego sí necesitaba ver un montón de teve para conciliar los descansos, eso entre comerciales.
Recordaba las palabras de mi padre el escritor, decía cosas sobre la electricidad, algo sobre juntarla al deporte y creí que intentaba que yo conectara una de esas luces a mi bicicleta, esto es un recuerdo de 1994, odiaba estas luces porque su esfuerzo era inútil, la bici estaba hecha para correr, y la luz era mínima y luego salía solo por las tardes. No para hacer ejercicio sino para correr, cuesta abajo, además la luz, ese dínamo de acero era una taza para medir lácteos pero en realidad era inútil; pues en la noche miraba teve y mi padre decía algo sobre las noticias, sobre manta, sobre un hombre pelado que acaso era como su jefe, apenas apareció pequeño y con escarapelas empezó con eso de cazar al león; no creo en la violencia, pero ya no entiendo, capaz que mi padre nunca fue escritor, sino agente para las compañías de dínamos, agente de luces para bicicletas, quizás eso demanta, el pelado y las escarapelas era porque querían colocar dínamos en la pista o en las ruedas de los kafires, eso significaba menos velocidad, más pista, toneladas de combustible azul.

Luego de agradecerme creí que aún me debía cosas; apuré el paso a ver si me fumaba un marlboro aunque ya varias personas andaban con eso de que debía dejarlos. Noté que mis dientes tenían un poco esa coloración desagradable, entonces recordé a Naranjo, dije ese man sí está cagado algo similar al caramelo brillaba entre sus labios, ya me sentía más tranquilo aunque con ganas de un marlboro. La señora dijo gracias, yo guardaba mis monedas y por la ventana el sol era de locura y el cielo empezaba a reventarse. El cielo era anaranjado y todo tenía ese aire de todo va salir de maravilla porque el día nunca se va a terminar. También de tu vida pasará largo los doscientos años. Los talleristas hablaban de los cuestionarios y de resolverlos sin asistencia virtual, yo creía que una vez resueltas las cosas podríamos intentar otros temas, pero luego me lancé a quejarme de eso de la facilidad, de sacar copias, en realidad eso los mandó a callar, era como si mejor me dedicaba a quedarme en cybersilencio aunque ya sabía que todas las respuestas de selección múltiple nos convertían en malos profesionales. El reto podía ser el descubrir los sitios donde se lo permitía, antes de ninguna medida, observación, informe y reforma, quedaría por aplicar y elaborar una vez que el mapa estuviera claro.
¿Cuál entre a b o c?, esperaba que un tallerista me divirtiera con entre a b y c escogería la coma, o mejor, una virgulilla.
Luego me pidieron que entrara a un hospicio, y luego a uno de esos sitios para mejorar la autoestima.
Así estaban las cosas pero también creo que exagero. Pero siempre querían que entrara a uno de esos sitios y a veces me lo decían sin intención, y otras como si esa fuera la respuesta a la crisis de partidos, relevos generacionales, insomnios y electricidad solar.

En realidad la respuesta a todo estaba en los talleristas y eso era satisfactorio y a la vez insólito y había que licuar talleristas para mantener una buena alimentación.

Luego pensé que sería mejor abrir uno de esos centros de apoyo, un poco fabricar habitaciones cubiertas por colchones; quizás hacía falta un poco que nos amarrasen y nos dejaran libres para correr a chocarnos contra los muros.

¿Quiénes amarrarían? Eso sería definido luego por competencias pero me gustaba la idea de tener un grupo de futuros capataces, como en las bodegas de la zona 16; gente capaz de hacer las cosas sin pensarlas demasiado.
Un poco dirían tómenlo de los brazos, o cosas como ya, ya puede retirarse.

eresunmentiroso. Pero no era capataz ni tallerista ni podía tomarme de los brazos. eresunmentiroso. ¿Quién diablos anda escribiendo en las paredes que no podías retirarte?

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Cam pam cebollas
dulces

Luego estuvimos discutiendo sobre sus anteojos y a mí me daban ganas de decirle que seguro esos eran los anteojos lesclaypool. Todo empezó porque nos sentamos a comer unos burritos y ella puso sus lentes lesclaypool junto a mis gafas de imitación, míralos, y yo dije qué quieres que mire y ella mis lentes junto a los tuyos, diferencias y también lo que somos y yo un poco para molestarla lindo, qué hermoso, lo más artístico y creativo que he visto en semanas y ella con la mano en la boca y luego su dedo me señalaba, me apuntaba pero también subía y bajaba como el martillo o la lanza deOdín, como un dibujo animado. Luego añadió que los lentes eran los de una persona delgada y las gafas las de una persona gorda.
Para no complicar más el almuerzo siendo que tenía verdadera hambre y un poco esos burritos a primera vista no parecían capaces de saciarme o derramarme, dije que los suyos no eran solo lentes para chicas o para que los usaran personas delgadas, que ahí estaba lesclaypool usando unos similares en 2010, lo habré visto por el youtube y tampoco es que claypool pareciera thepinkphanter y ella con eso de que amaba a lesclaypool y luego, señalándolo con la punta brillante del tenedor que ten cuidado que ese chile rojo es demasiado.
Yo sonreía de gusto pues no recibía atenciones desde hacía bastante; solo faltaba que sonara el porkinsoda pero me entretuve también porque se escuchaban las conversaciones de las mesas cercanas, las máquinas de monedas y los rayos láser junto a la sala de cine.
Quise decir algo más pero luego coloqué el burrito de pollo en dirección a ella y ella masticando y balbuceando algo como esoquiero; y mejor le clavé el tenedor brillante al burrito de carne y también al chile rojo, me faltaba la respiración y también tuve que darle al jugo de tamarindo con verdadera fruición.

Supongo que todo comenzó por eso de conocer otros lugares y uno tenía que hacer espacio para salir del centro y luego para volver. Durante unas pocas horas estaba caminando y como cansado y un poco metiéndome por esos patios de comidas y aficionándome de las brillantes vitrinas. Un poco caminaba como con el culo levantado y con el pecho inflamado como un militar, y eso me hacía sentir también como un pollo joven porque los pollos y las gallinas caminan erguidos y como agitando el culo de izquierda a derecha, paradito como la punta de un helado de máquina y tan hinchado como un globo amarrado o un robocopII, y más o menos así iba sobre los largos pasillos, mirando las perchas y los zapatosgamos o las ropas de las mujeres que se veían realmente saludables y bien en esos maniquíes, y muchas prendas eran encajes y transparencias azules y otras también eran oscuras y largas y uno tenía ganas de correr hacia la habitación de un hotel, aquel cerca a las canchas delmaracaná, quizás una habitación del tamaño de las habitaciones del centro pero con más iluminación y otra pintura y más espejos redondos como la número 16 enDonrío, ahí nomás cerca de las canchas delmaracaná, saliendo asalcedo, y luego jugar a observar a dos o tres maniquíes, jugar a fisgonear y los cuerpos y la fibra de vidrio estirando las kilométricas e infinitas piernas y los dedos largos y las manos de fibra tirando y colocando el nylon oscuro, un poco como si las manecillas de un reloj haciendo las diez y veinte con ese sol rico de junio, brazos largos y delgados recortados sobre el muro. Así quería y también sentado como un gran javathehut, la lengua larga y afuera y colgando y humedeciendo su cara y su cuello, o mejor javathejit, sentado sobre un cómodo trono de huesos, girando la lengua en muchas direcciones y a veces usándola para ahorcar a los maniquíes.
Sostenía un gran vaso lleno de roja, quizás soylentfreeze, lo que sea, algo, cualquier cosa lo suficientemente refrescante y quizás con un poco de cocacolita.

Eso pensaba pero luego también ella ya caminaba delante, a pocos pasos, no demasiados y era increíble ver lo mucho que las cosas cambiaron; y a veces estaba tan convencido y luego me acercaba, le contaba algún chiste breve o jugaba a que la perseguía; de verdad mi cabeza fue reemplazada, un gas, una nube gris.

Andábamos esperando y haciendo tiempo para la función de las cuatro, yo esperaba estar de vuelta en el centro a las siete pero también quería comer bastante; y a veces sentía que el hambre era mitológica y no comprendíamos el seguir llenos como un carbohidrato; entonces empezamos a colarnos en las funciones mientras los empleados limpiaban las salas, creo que eso ayudaba antes de que empiece lo de comernos el uno al otro como eldios númerosiete lo ha mandado, eso, literalmente tentados, y más bien necesitábamos sentir cierta provocación o algo de temor, un gran susto externo.
De todos modos pedimos burritos y supongo que fue por el lado materno, sus abuelos y sus recetas pachucas; era gracioso pensar pachucos enecuador, pero algo de eso había e incluso al tal aníbalgallarza se le debía la realización de ciertos filmes nerones, y también algo así como elaníbal partner de un jovencísimo antonyqueen. De eso hasta la fecha, y ella con la costumbre de guardar todo y bien ordenadito en la alacena de casa; los frascos con tapas pintadas y con yerbas o ramas secas y amarillas, cosas para luego moler y también el espliego para suavizar la carne aunque con el tiempo todos nos fuimos haciendo al veganismo, ella más y también justo después de separarnos. De todos modos no era raro dejar que otros prepararan las recetas, como si lo hicieran por nosotros y de ese modo estuvimos visitando varios restorantes cubiertos por mantelería roja, lugares con una bandera larga colgada sobre dos muros; la lengua como que se nos quedaba atrapada entre dos chiles. Ella sonreía y yo respondiendo del mismo modo como para para no toser. Quizás la cara hinchaba; era como si un hombre, otra persona nos masticara, como si masticara dos chiles a la vez y luego bebiera con fruición el juguito de tamarindo.

En esas estábamos y también hacíamos tiempo, pero luego la función se canceló porque alguien dijo que había bomba en el mal, y eso que el mal debía tener cuatro meses de inaugurado; para no complicarnos nos largamos porque ya se estaba haciendo costumbre el morir sin razón aparente y aparecer luego en los periódicos con la cara llena de roja, además es sencillo armar un par de granadas y según wikipedia es importante y básico un kilo de clavos, eso, además de una olla de acero y algo de permanganato de sodio, eso, todos los tutoriales para fabricar cosas que hacen kapOm están narrados o subtitulados; y mejor caminamos como en los viejos tiempos, parábamos de vez en cuando para darnos unos besos bien despacio como si el bus saliera a las 17 y dos o tres personas venían atrás y parecía que estudiaban porque cada vez que nos deteníamos en mitad de la acera o frente a los pug de porcelana hacían lo mismo, y cada vez que dábamos algunos pasos ellos daban los mismos pasos y con similar fuerza o velocidad o pulso, de modo que no podían adelantarnos pero tampoco querían retrasarse, mas bien manteníamos una distancia prudente y similar y éramos como cuatro sombras.

Luego tuve que volver al centro y MB dijo que iría a vender unas fotográficas que italia le había encargado, yo no dije nada, qué debía decir, y más bien ayudé a levantar la mano para que parasen dos autobuses.

Luego estuve mirándome durante varias horas frente al espejo y al mismo tiempo me hablaba y estaba repitiéndome que yo no soy la mujer ciega de dancerinthedark e inmediatamente me decía más rápido yo no soy la mujerciegadedancer inthedark y yonosoy la mujerciega de dancerindedark.
Eso me dio tiempo para tomar una siesta y mientras repetía, mirándome al espejo esto de yonosoylamujerciegadedancerindedark ya tomaba un poco una siesta.
Mientras siesteaba observé algunas cosas raras y sobre todo algo que parecía una jaula de acero, como caja de zapatos o como una caja de fósforos de color gris y bien brillante, todo eso recortado sobre un fondo oscuro, y la jaula parecía moverse en varias direcciones, como si tuviera llantas o como si la empujaran, como los objetos tridimesionales enautocad, supuse que se acercaba o que alguien me estaba haciendo girar desde un ipad.

prehistoriatecnológica pensé.

Pero esos sueños eran los sueños de otros... y me gustaba esto de saltar de casa en casa y mi sombre era recortada sobre un muro y creo que era como sombra de gato.

Luego estaba trepadote en un autobus.

En el bus me dio por leer un pasaje de la biblia y si mal no recuerdo era el mateo 12 del 43 al 46. Algo sobre limpiar la casa y luego hallar que la casa ya no es la casa de uno. Muchas personas viajaban haciaquito, y uno tenía ganas de leer más cosas pero el ruido era parejo, y era cosa de leer lo escrito o narrar y gritar lo que ocurría en el bus. Luego me asustó encontrar a otros lectores y entonces ya no se trataba solo de observar y leer sino de leer y leer, y era como si esas lecturas dijeran leéme y eso estaría bien repetitivo y necesitaría ir y volver por lo menos dos veces; según ese maestro hindi todo era cosa de “voluntariar lo que estaba fuera de uno”. Así que decidí leer y luego fui tinta.
Luego mirábamos el campo y las calles recién abiertas, al grupo de chagras con sus ponchos y sus vejigas inflamadas quizás de aguardiente o de panelafría; luego nos cobraron y tuve que pedir los vueltos.

Mientras rodaba me daban ganas de levantarme a leer las cosas que estaban escritas sobre el muro, creo que podía detenerme durante unos segundos, según entendí, alguien había escrito que ya había entendido lo de la milk, que se trataba de “tu mamá enferma y algo con un plato y la mandrágora”. Decía ya entendí eso de la milk, era porque tu mamá estuvo enferma y querías llenarle el plato para la mandrágora.
Luego seguí cayendo y mientras lo hacía me preguntaba si ese mensaje estaría bien escrito, y si la persona entendería lo escrito, eso de la alegoría; y creo que me sentía responsable. Recordé a un exjefe, algo de la mercadotecnia y el punto áurico, tenía ganas de mejorar la promoción o visibilidad del mensaje de la mandrágora y pensé en alguna técnica o en alguna estrategia del tipo hay que alquilar una avioneta y poner el mensaje en las nubes pero luego pensaba que no era tan probable que lo leyera, a menos que el mensaje cubriera como una gran sombra la ciudad. Luego pensé en una vaca y el mensaje pintado en los cuatro estómagos, pero me dio miedo porque que la pintura traía plomo; más bien tomé otra siesta, o era que ya estaba en la planta baja y alguien preguntaba quién eres, y yo pensando eso, lamilk es el fin

Eresunmentiroso.