11/9/14

-



Cam pam cebollas
dulces

Luego estuvimos discutiendo sobre sus anteojos y a mí me daban ganas de decirle que seguro esos eran los anteojos lesclaypool. Todo empezó porque nos sentamos a comer unos burritos y ella puso sus lentes lesclaypool junto a mis gafas de imitación, míralos, y yo dije qué quieres que mire y ella mis lentes junto a los tuyos, diferencias y también lo que somos y yo un poco para molestarla lindo, qué hermoso, lo más artístico y creativo que he visto en semanas y ella con la mano en la boca y luego su dedo me señalaba, me apuntaba pero también subía y bajaba como el martillo o la lanza deOdín, como un dibujo animado. Luego añadió que los lentes eran los de una persona delgada y las gafas las de una persona gorda.
Para no complicar más el almuerzo siendo que tenía verdadera hambre y un poco esos burritos a primera vista no parecían capaces de saciarme o derramarme, dije que los suyos no eran solo lentes para chicas o para que los usaran personas delgadas, que ahí estaba lesclaypool usando unos similares en 2010, lo habré visto por el youtube y tampoco es que claypool pareciera thepinkphanter y ella con eso de que amaba a lesclaypool y luego, señalándolo con la punta brillante del tenedor que ten cuidado que ese chile rojo es demasiado.
Yo sonreía de gusto pues no recibía atenciones desde hacía bastante; solo faltaba que sonara el porkinsoda pero me entretuve también porque se escuchaban las conversaciones de las mesas cercanas, las máquinas de monedas y los rayos láser junto a la sala de cine.
Quise decir algo más pero luego coloqué el burrito de pollo en dirección a ella y ella masticando y balbuceando algo como esoquiero; y mejor le clavé el tenedor brillante al burrito de carne y también al chile rojo, me faltaba la respiración y también tuve que darle al jugo de tamarindo con verdadera fruición.

Supongo que todo comenzó por eso de conocer otros lugares y uno tenía que hacer espacio para salir del centro y luego para volver. Durante unas pocas horas estaba caminando y como cansado y un poco metiéndome por esos patios de comidas y aficionándome de las brillantes vitrinas. Un poco caminaba como con el culo levantado y con el pecho inflamado como un militar, y eso me hacía sentir también como un pollo joven porque los pollos y las gallinas caminan erguidos y como agitando el culo de izquierda a derecha, paradito como la punta de un helado de máquina y tan hinchado como un globo amarrado o un robocopII, y más o menos así iba sobre los largos pasillos, mirando las perchas y los zapatosgamos o las ropas de las mujeres que se veían realmente saludables y bien en esos maniquíes, y muchas prendas eran encajes y transparencias azules y otras también eran oscuras y largas y uno tenía ganas de correr hacia la habitación de un hotel, aquel cerca a las canchas delmaracaná, quizás una habitación del tamaño de las habitaciones del centro pero con más iluminación y otra pintura y más espejos redondos como la número 16 enDonrío, ahí nomás cerca de las canchas delmaracaná, saliendo asalcedo, y luego jugar a observar a dos o tres maniquíes, jugar a fisgonear y los cuerpos y la fibra de vidrio estirando las kilométricas e infinitas piernas y los dedos largos y las manos de fibra tirando y colocando el nylon oscuro, un poco como si las manecillas de un reloj haciendo las diez y veinte con ese sol rico de junio, brazos largos y delgados recortados sobre el muro. Así quería y también sentado como un gran javathehut, la lengua larga y afuera y colgando y humedeciendo su cara y su cuello, o mejor javathejit, sentado sobre un cómodo trono de huesos, girando la lengua en muchas direcciones y a veces usándola para ahorcar a los maniquíes.
Sostenía un gran vaso lleno de roja, quizás soylentfreeze, lo que sea, algo, cualquier cosa lo suficientemente refrescante y quizás con un poco de cocacolita.

Eso pensaba pero luego también ella ya caminaba delante, a pocos pasos, no demasiados y era increíble ver lo mucho que las cosas cambiaron; y a veces estaba tan convencido y luego me acercaba, le contaba algún chiste breve o jugaba a que la perseguía; de verdad mi cabeza fue reemplazada, un gas, una nube gris.

Andábamos esperando y haciendo tiempo para la función de las cuatro, yo esperaba estar de vuelta en el centro a las siete pero también quería comer bastante; y a veces sentía que el hambre era mitológica y no comprendíamos el seguir llenos como un carbohidrato; entonces empezamos a colarnos en las funciones mientras los empleados limpiaban las salas, creo que eso ayudaba antes de que empiece lo de comernos el uno al otro como eldios númerosiete lo ha mandado, eso, literalmente tentados, y más bien necesitábamos sentir cierta provocación o algo de temor, un gran susto externo.
De todos modos pedimos burritos y supongo que fue por el lado materno, sus abuelos y sus recetas pachucas; era gracioso pensar pachucos enecuador, pero algo de eso había e incluso al tal aníbalgallarza se le debía la realización de ciertos filmes nerones, y también algo así como elaníbal partner de un jovencísimo antonyqueen. De eso hasta la fecha, y ella con la costumbre de guardar todo y bien ordenadito en la alacena de casa; los frascos con tapas pintadas y con yerbas o ramas secas y amarillas, cosas para luego moler y también el espliego para suavizar la carne aunque con el tiempo todos nos fuimos haciendo al veganismo, ella más y también justo después de separarnos. De todos modos no era raro dejar que otros prepararan las recetas, como si lo hicieran por nosotros y de ese modo estuvimos visitando varios restorantes cubiertos por mantelería roja, lugares con una bandera larga colgada sobre dos muros; la lengua como que se nos quedaba atrapada entre dos chiles. Ella sonreía y yo respondiendo del mismo modo como para para no toser. Quizás la cara hinchaba; era como si un hombre, otra persona nos masticara, como si masticara dos chiles a la vez y luego bebiera con fruición el juguito de tamarindo.

En esas estábamos y también hacíamos tiempo, pero luego la función se canceló porque alguien dijo que había bomba en el mal, y eso que el mal debía tener cuatro meses de inaugurado; para no complicarnos nos largamos porque ya se estaba haciendo costumbre el morir sin razón aparente y aparecer luego en los periódicos con la cara llena de roja, además es sencillo armar un par de granadas y según wikipedia es importante y básico un kilo de clavos, eso, además de una olla de acero y algo de permanganato de sodio, eso, todos los tutoriales para fabricar cosas que hacen kapOm están narrados o subtitulados; y mejor caminamos como en los viejos tiempos, parábamos de vez en cuando para darnos unos besos bien despacio como si el bus saliera a las 17 y dos o tres personas venían atrás y parecía que estudiaban porque cada vez que nos deteníamos en mitad de la acera o frente a los pug de porcelana hacían lo mismo, y cada vez que dábamos algunos pasos ellos daban los mismos pasos y con similar fuerza o velocidad o pulso, de modo que no podían adelantarnos pero tampoco querían retrasarse, mas bien manteníamos una distancia prudente y similar y éramos como cuatro sombras.

Luego tuve que volver al centro y MB dijo que iría a vender unas fotográficas que italia le había encargado, yo no dije nada, qué debía decir, y más bien ayudé a levantar la mano para que parasen dos autobuses.

Luego estuve mirándome durante varias horas frente al espejo y al mismo tiempo me hablaba y estaba repitiéndome que yo no soy la mujer ciega de dancerinthedark e inmediatamente me decía más rápido yo no soy la mujerciegadedancer inthedark y yonosoy la mujerciega de dancerindedark.
Eso me dio tiempo para tomar una siesta y mientras repetía, mirándome al espejo esto de yonosoylamujerciegadedancerindedark ya tomaba un poco una siesta.
Mientras siesteaba observé algunas cosas raras y sobre todo algo que parecía una jaula de acero, como caja de zapatos o como una caja de fósforos de color gris y bien brillante, todo eso recortado sobre un fondo oscuro, y la jaula parecía moverse en varias direcciones, como si tuviera llantas o como si la empujaran, como los objetos tridimesionales enautocad, supuse que se acercaba o que alguien me estaba haciendo girar desde un ipad.

prehistoriatecnológica pensé.

Pero esos sueños eran los sueños de otros... y me gustaba esto de saltar de casa en casa y mi sombre era recortada sobre un muro y creo que era como sombra de gato.

Luego estaba trepadote en un autobus.

En el bus me dio por leer un pasaje de la biblia y si mal no recuerdo era el mateo 12 del 43 al 46. Algo sobre limpiar la casa y luego hallar que la casa ya no es la casa de uno. Muchas personas viajaban haciaquito, y uno tenía ganas de leer más cosas pero el ruido era parejo, y era cosa de leer lo escrito o narrar y gritar lo que ocurría en el bus. Luego me asustó encontrar a otros lectores y entonces ya no se trataba solo de observar y leer sino de leer y leer, y era como si esas lecturas dijeran leéme y eso estaría bien repetitivo y necesitaría ir y volver por lo menos dos veces; según ese maestro hindi todo era cosa de “voluntariar lo que estaba fuera de uno”. Así que decidí leer y luego fui tinta.
Luego mirábamos el campo y las calles recién abiertas, al grupo de chagras con sus ponchos y sus vejigas inflamadas quizás de aguardiente o de panelafría; luego nos cobraron y tuve que pedir los vueltos.

Mientras rodaba me daban ganas de levantarme a leer las cosas que estaban escritas sobre el muro, creo que podía detenerme durante unos segundos, según entendí, alguien había escrito que ya había entendido lo de la milk, que se trataba de “tu mamá enferma y algo con un plato y la mandrágora”. Decía ya entendí eso de la milk, era porque tu mamá estuvo enferma y querías llenarle el plato para la mandrágora.
Luego seguí cayendo y mientras lo hacía me preguntaba si ese mensaje estaría bien escrito, y si la persona entendería lo escrito, eso de la alegoría; y creo que me sentía responsable. Recordé a un exjefe, algo de la mercadotecnia y el punto áurico, tenía ganas de mejorar la promoción o visibilidad del mensaje de la mandrágora y pensé en alguna técnica o en alguna estrategia del tipo hay que alquilar una avioneta y poner el mensaje en las nubes pero luego pensaba que no era tan probable que lo leyera, a menos que el mensaje cubriera como una gran sombra la ciudad. Luego pensé en una vaca y el mensaje pintado en los cuatro estómagos, pero me dio miedo porque que la pintura traía plomo; más bien tomé otra siesta, o era que ya estaba en la planta baja y alguien preguntaba quién eres, y yo pensando eso, lamilk es el fin

Eresunmentiroso.

10/9/14

-



Atropellado, después
de varias cosas
nevermind

Una noche soñé con mi amigo Ray; en el sueño él sonreía y me invitaba a hacer algo, pudo ser cualquier cosa pero recuerdo que Ray llevaba gafas, un polo violeta y conducía algo más pequeño que un auto, quizás una caja sobre unas ruedas. También escuché que alguien me sugería o exigía que apoyara a J.Pérez para que vaya al mundial marvelcomics. Estas cosas me estaban sacando demasiado de onda, es decir, me daban tanto material para pensar y tras meditar un poco terminé convencido de que muchas personas tenían muchas cosas guardadas debajo de la alfombra, un puñado igual de tiempo de sobra o sin deberes que terminar y empezaba a sentirme como pelusa y como pelo de gato, y algunos pelos me hablaron y decían que era hora de formar un frente amplio y hablaban de votos; Ray ya no estaba y tampoco la caja. Antes de despertar entraba a un baño y en el baño las paredes estaban cubiertas hasta el techo por alfombra, una alfombra con vetas rojas.

Luego estuve leyendo las noticias en una red social, encontré el tema de J. Pérez. Era cierto pero yo lo había soñado por la mañana, apenas minutos antes de decidirme a bajar por una taza de cocoa caliente, no lo sé. De todos modos me pareció que nosotros éramos una mierda pero no encontré un sitio para mostrar mi opinión. La hazaña del oro era parte en una lista al igual que otras hazañas deportivas y políticas, nominadas todas para formar parte de un filme millonario. Tres hechos surcontinentales, tres elegidos, la explicación detallaba el paso del siglo XX y sus hechos sobresalientes como en un noticiero o como en un gran flashback de noticias; cómo elegir: Suramérica: vota haciendo clic.

Hazañas listadas:

thekira cantando aka jewaka en estadio deáfrica.
La primera clasificación del equipo de fútbol boliviano al mundial en 1994. Técnico: El boliviano Reinaldo Vizuete.
El rescate de los mineros enchile en 2010.

Lista decadente de hazañas que no ocurrieron:

thekira vende la medalla de J.Pérez y consigue pagar mar para Bolivia.
Burkina Faso capital de Noruega y sede de la Comunidad Checa de Naciones desde 1995.
Mundial de fútbol sudafricano se cancela y es trasladado hacia nueva capital de Noruega. 
J. Pérez ciudadano sudafricano detenido por explotación y tráfico de oro en la mina de thekira, a dos horas de la Paz, Bolivia.
Quince países de la comunidad Peca oficializan el quechua como segunda lengua en Lorna.

Recuerdo que sus ojos decían que me detuviera que por favor la perdonase.
Y las luces eran altas, enormes, el flash hacía que perdiéramos el sentido, la ubicación. La gente llevó sillones de piel y madera, mucha madera que probablemente era parte de cuadros o de sillones desmantelados.
El vidrio tenía huellas dactilares, yo esperaba que alguien escribiera un par de oraciones con esmalte de uñas; seguro pensaban girar y girar, ya todos daríamos vuelta, sobre todo en el suelo, incluso dormidos. Bailaba para colombia y la colombiana siempre en el centro y nosotros arriba y los brazos y ella levantada.
O la protegíamos pues, todas las coreografías trataban de ella, su poder y su clan; ella en nosotros, nosotros intentando estar en ella; y ensayábamos algunas horas casi sin tiempo ni permiso para improvisar o para dar un paso de más.
Ella nos llamaba sus koopas y yo recordaba que los koopas tuvieron reinos antes de convertirse en guardianes, guardianes de piedra.

Recuerdo que sus ojos decían que la perdonase o que cambiase de idea, que lo olvidara, esos momentos llenos con una luz azul o casi violeta y larga yo la levantaba sobre el borde, luego ella pedía y ya la dejaba caer y antes yo hacía como que la soltaba pero no y la espuma nos cubría y sus pies eran dos peces o dos panes mojados sobre los míos. Los otros guardianes también estiraban sus brazos como si fuera un tela o una red pero ella no dejaba de hacer eso de mirar al cielo, la dejaba resbalar un poco y ambos reptábamos en espiral.
Y entonces ella y nosotros, y luego empujándonos, una resistencia que bien visto resultaba en un baile; en papeles ya dejaba saber que un koopa no debía pretenderla.
Luego hacíamos eso de la ronda, la gente de pie y uno en el centro, como guardianes no dejamos que rompiera el círculo a pesar de su terquedad a pesar de que ya la cargaba; y lo sometíamos pero no era tan cierto, y yo miraba de pie a un lado del escenario, bajo el parlante, como observar un pedazo de madera en mitad del mar, en mitad también como si el mar lo sorbiera.

Antes de dormir mirábamos estos programas donde se habla un poco de todo; la verdad ella siempre pedía que apagara el teve y luego que por favor la dejara dormir. En realidad ya teníamos un año de casados y no era tan malo, ya había subido de peso y era que desayunábamos con verdadera fruición, no faltaban mamá yendo los jueves y tampoco Marcelo con su licor casero y los granos y los cereales; a veces pensaba que tanta comida serviría para inflar a un niño redondo y mínimo. Por momentos me alegraba pensando que lo importante en aquella primera etapa era tener algo, lo suficiente para que ambos, dos niños redondos y macros se alimentaran.
Creí que sería ideal traer algo propio al mundo. Fui sodomizado.
Luego con las cosas del trabajo, luego entre leer esas cosas y preocuparme un poco por lo del marvelcomics, terminé olvidando al niño. Pensaba más bien en eso de dejar de mirar teve. Luego cambié de canal.

Una noche soñé algo distinto, algo sobre un muñeco koopa. No entendí muy bien pero lo expliqué asociándolo con mi preocupación por los exámenes finales y porque hacía tiempo que no miraba a mis hermanos.

Un koopa es una especie de dinosaurio bípedo, o como un lagarto de pie.
También es capaz de tirar bolas de fuego por el hocico; será mitad dinosaurio y mitad dragón.

En la teve hablaban del mundial; luego de dos años al aire aún hablaban de bebés y sus mamás aún vivían en la casa de sus mamás. Hubo una fotografía de dos hombres peleando un balón. También el vídeo, bien destacado con los hijos de un artista a los que les estaba prohibido visitar el mausoleo de su padre.

Si me prohibieran visitar algo que me gusta me encerraría en mi habitación hasta que creyeran que he desaparecido. Colocaría un cartel en un sitio visible, al mismo tiempo visitado pero no muy público y el cartel diría se equivocan, quiero mausoleo.

Por qué no incluir en el guionfilme aquello de la dictadura y santiagodetocopilla; el socialismocubano, la desaparición de personas y militares, quizás la explotación de hidrocarburos en el océano o la publicación completa de Informe para ciegos.
Quizás también los informes demográficos de suramérica; jóvenes metrópolis, deserción y orfandad rural, la tasa de suicidios sociales, el terremoto de ciudad deméxico, descalificaciones públicas.

Quizás se pueda listar el fortalecimiento paramilitar enmanagüa.
La organización y activismo GLBT.
Los funerales de García en 2000.
Los funerales de García en 2006.
Los funerales multitudinarios de Santamaría.
El posterior concierto y los dos millones de asistentes.
Los funerales de García, los cuatro días de festival y la censura.
La intervención de  Edome.
La muerte de Hectormachocamacho.
El pañuelo blanco de Edome  cayendo sobre la madera.
Un cenicero volando en medio de una multitud.

Luego estuve fumando un marlboro fuera de casa y más bien esperaba no tener que volver a la habitación; era imposible, alguien debía arrestarme y alguien debía bajar para de una vez montar en sus hombros, pero nadie, y el marlboro apenas si estaba encendido.
Otros talleristas parecían molestos y bien preocupados por los negocios; y es que ellos pasaban la mitad del día en el centro y la otra cuidando que sus cosas del buen andar anduvieran bien, es decir, regando plantas o atendiendo un centro de salud, como eso de atender unspá, negocio bueno pero malogrado por la humedad, con eso del cloro todos los días y el clima endémico.
Yo solo esperaba que alguien bajara para treparme y luego ver qué pasaba, tenía ganas de decir cosas lindas y cosas que uno guarda y no sabe bien para qué sirven, además tenía ya un año de divorcio y estaba agotándome eso de ir cada fin de semana al mismo sitio, beber todas las cosas como encuba, y era divertido, porque por un tiempo eso era todo, y nada faltaba pero ya no estaba bien seguro de mis energías, a veces días enteros con los ojos entrecerrados ya parecían también otro par de ojos, con la piel de un tono ceniciento y en las clases era evidente que estaba más en cama y dentro de las luces o en mitad de un cenicero pero aun así intentaba no faltar, decir presente. Un día dije mejor dejo los rumbos y me daban ganas de tirarme encima de los hombros de alguien que bajara con su perfil lleno de ángulos como esquina de estación de combustiblespuma y eso en la vía acarapungo pero tambén esa tarde mientras el marlboro decía cosas y uno tenía los ojos llenos de pasado, seguí de pie, mirando a los escalones y luego a las ventanas y un poco me estaba resignando al total aburrimiento para echarme bidón con agua azul, y estuve a punto de tragarme el marlboro encendido pero el marlboro dijo yo no tengo culpa de que te vaya a arder a la salida.

Luego cerré una ventana, parecía que alguien me miraba desde el otro lado, era como si los dos nos miráramos, al mismo tiempo y sin vernos, pero yo no me quedé para comprobarlo; de alguna manera sabía que era la casa del frente. Cuando quería entablar un diálogo él o ellos no estaban; quizás pasaba lo mismo del otro modo. Quise aceptar que así sería siempre, una especie de sinsincro, a veces eso pasa con las casas y con las habitaciones cercanas, con talleristas de otros centros, normal con mis hermanos.
Y quizás era la razón por la que ya no hablábamos, no tengo voces.

Luego rodé o me caí de sus hombros, y esperó a que me levantará; caminamos juntos pero estuve un rato ahí y estaba buscando, pero luego caminábamos, su paso era breve y yo tengo piernas largas pero igual sentía que me adelantaba.
Hizo una pregunta y fue como si otra vez estuviera en sus hombros, caminábamos, por un momento quedé de cabeza; miraba unos bordes bien definidos y los bordes recortados sobre un fondo oscuro. Creo que era la acera, también que estaba de cabeza quizás tomado de sus rodillas o tobillos, con ganas de colgarme de los bordes, del asfalto. Sus pies daban pasos, respondía un montón de incoherencias, las decía atropelladamente, creo que en el fondo uno intenta siempre desentenderse.
Luego me callé. Atropelladamente mudo.

Luego dijo eres unmentiroso.

-



De ganas de roja, las
galletas verde son de
humano

Era interesante y terapéutico observar los pedazos, la cosa interior del cuerpo de uno echados, derramados sobre la mesa, y eso y con el tiempo suficiente para enumerarlos, reconocerlos y sobre todo con esa luz que los hacía, digamos, un poco menos horrorosos y quizás casi fantásticos, como si se trataran de las partes de un maniquí de consultorio médico y eso de ver músculos y grasa amarilla y muchas mangueritas azulitas y rojas. Allí estaban todas esas partes y uno se preguntaba dónde estaba la parrilla y el carbón y a uno le entraban las ganas de ir al supermercado a buscar un poco de aceitunas y madera verde para de una vez secarla ya que pronto era noviembre; y ya se imaginaba uno preparando los aderezos y un poco quemándose bien arrra rrray las manos y las pestañas y los pelitos de los brazos haciendo hizz hizzz mientras avivaba y soplaba la llama. Pero las partes estaban sobre una bandeja metálica, junto al cuerpo, todas tenían un color saludable, los ojos de un rojo intenso llenando el muro y los violetas eran unos violetas así, azules y misteriosos, y había algo blanco y largo y también parecía limpio y sano y uno podía mirarlo sin temor a cansarse, algo gelatinoso como alejado de las comunes enfermedades que suelen saltar a la vista, y eso era bastante saludable y bien motivante, uno ya no tenía ganas de asar y carbonizar el jardín, ni el patio, ni la cuadra y menos de armar un partidito de hecuavoley con las respectivas pilsenchevis, a uno ya solo le entraban las nostalgias y eso, pensar en los hijos que no estaban, las novias fallecidas culeadas por los gusanos negros y gordos y llenos de pelos, ughh ughh en el lodo, los compadres traicionados tolchocando bien fuerte a la mujer y un montón de personas, decenas que ya no estaban y que se fueron en el momento menos pensado, cuando la puerta tenía corrido el seguro; tan común que uno la estuviera pasando de fábula y chilín chilín y que de repente alguien desapareciera y otro acercándose para pedir le abrieras la puerta o no sea malito, y eso, y también que le quitara al candado.
A veces uno la pasa tan bien y cree que a todos les ocurre y resulta que no es tan así y unos cuantos ya tienen la cabeza llena de almohada y sueñan lodo.
Y gas. 

De todas formas uno estaba con la cocina encendida y con la tetera llena de agua y el agua en diez o menos minutos hacía vapores, la tetera soltando un ttuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu y eso era buena señal para levantarse, mirar un poco como estaban las cosas en las otras habitaciones y también era como tener una gran reunión con varias pequeñas reuniones cerca, detrás de puertas y de muros diminutos, y uno siempre encontraba a personas pequeñas con sonrisas pequeñas jugando a la play y dándole al una vida una vida o videando los filmes antiguos de georgelucas y eso quizás era ideal, y ya de vuelta porque ya veníamos volviendo, ya en el salón tenían el cuello largo, rico, y a veces a uno le entraban las ganas de morder y succionar y a veces me interesaba que todos fuéramos iguales, lo que quería decir que otros también fueran capaces para ver otras diez generaciones nacer y volverse polvo pero antes el lodo y eso de intervenir como un pedazo de papel dentro de un hombre de barro pero quizás esas cosas debía dejárselas a alguien menos imprudente, menos impulsivo, digamos alguien capaz de compartir su misterio o maldición como los domingos y como se ablanda un pan dentro del agua. Para calmarme me serví una gran copa de roja y la sed se apagaba haciendo izzuuuuuusss.

Pero varias veces se mostraban los órganos, mis órganos y la sorpresa era bella, sus ojos se convencían de que aquellas formas esponjosas eran el producto de las manos largas de un artesano deGuano o de los telares remotos enQuisapincha, y es que enGuano fabrican todo tipo de cosas llenas con ayoras ocres, recuerdo brevemente a gente tocando tejidos, los dedos encima, y también, o en otra parte o al norte a muchos manchados los rostros con la roja de verdad, y eso era muy cómico, dantesco, las rocas volando sobre los brazos levantados; a veces invitándonos a meternos alguna cosa, mucho ujujuuuy y aaeeejsiiuujj, era bailar alto y realmente bezuño enjunio, como empuñando el corazón y la roja corriendo en las manos y todo blanco, al final las nubes y la boca grande.

Recuerdo que varias personas bailaban unos temas rápidos de bossanuova, eso era harto raro porque la bossa suele ser martes y era en tres tiempos; un poco creí que había perdido el ritmo de la cosas y los pulsos y exacto era eso, porque pronto dos desconocidas me miraban mientras colocaban sus vientres y el cinturón cerca, y luego los frotaban el uno frente al otro al ritmo de esas músicas del sol y yo no quería ver sus ojos pero también pude ver que eran como fantasmas, como mujeres muertas y como cortinas, un poco unas cantantes a las que no había visto de hace unos años. Una de ellas ahora manejaba un negocio en el centro de la ciudad y lo manejaba sin electricidad; pero ahora ellas eran bien poderosas, es decir, con solo verlas uno sentía deseos de correr o de volverse sal, era evidente que andaban disfrazadas como los mortales y lo siguiente sería despistar pero también uno quería enfrentarse con esos cuerpos y pupilas semidesnudas, con los vientres de goma y entonces uno se acercaba, luego estaba el juego de matar al otro sin armas, bailábamos en círculos como en una ronda, una o dos personas reuniéndosenos, uno un poco tomándose de las manos y luego la idea de perder la razón para hacer cosas sin sentido, y eso como entrar al círculo para dejar que el resto gire alrededor; las manos aplaudían o éramos aquelarre, invocando, aplaudidos.
Luego sus ojos que brillaban; me parece que por un momento vi a través de ellos y esos ojos veían con claridad la superficie de la luna, o fue que observé con mis ojos cerrados y a través de sus ojos, vi su historia, su fascinación por la noche, en el cielo que ellas miraban mientras yo miraba con sus ojos había una luna enorme, una redonda y amarilla, y esa luna estaba cubierta por nubes así que todo era mucho más sobrenatural, por un momento pensé que me volvería lobo, o aullaría alto, llamando o recordando a los olvidados porque se supone que así se encuentran los recuerdos, así se les indica el camino de retorno pero quizás ya estaba bien ebrio, además alguien no paraba de servirme roja y los giros eran cada vez más rápidos. Una de ellas con eso de los lobos tienen seis colmillos. Quizás ya dormía pero también sonó como si cientos de pájaros agitaran las alas, en casa no tenemos aves, y además era bien tarde y las aves se supone son las primeras en descansar.

Luego estaba rodando muchos escalones, ya no en la casa, tampoco uno de esos salones para eventos ni en reuniones el sábado; y yo estaba extrañando salir un poco para perder la cabeza, eso de bailar con o entre personas desconocidas, eso de beber de vasos cosas azules y extrañas; esa era la pérdida y más bien tenía que rodar hacia el piso nueve desde planta baja y al hacerlo parecía que mis partes se iban ensamblando, reintegrándose, como lo harían los brazos de un robot, como cuando elvoltrón llamaba a sus brazos y los brazos eran leones corriendo en el desierto y luego llamaba a sus piernas y unos robots en forma de dinosaurio salían o rompían una caverna y del otro lado como niños hacíamos ehhhhhhhhh. Luego estaba ya rodando hacia el piso nueve, sentía como si varias partes: brazo, cerebro, gas, canillas, dedos, mangueritas azules regresaran hacia los huesos, poco a poco empezaba todo a pegarse u ordenarse, a ocupar el sitio donde cabe perfecto, al hacerlo uno sentía la goma, el peso ya sujetado, doloroso porque al pegarse la goma hacía izzzzzz y quemaba, como si antes la piel se derritiera. Las personas alrededor no miraban, quizás no se daban cuenta pues uno estaba dando vueltas, luego de nuevo la ronda y ellos subiendo o bajando y tampoco podía detenerme mucho a quejarme, a decir cosas o gritar aghhhh, creo esperaba que el dolor me hiciera más poderoso, que tras los giros y el dolor un nuevo hombre, uno doble, girara los brazos en lo alto como dos hélices.
Pasó lo contrario y más bien las partes empezaron bien pronto a abusar, es decir, se pegaban y despegaban por puro gusto y no a voluntad; yo estaba rodando y ellas como si fueran nubes y como insectos picando dic dicdic aquí y debajo, el cuerpo inflamándose y creo que ese era el modo que tenían (¿?)(¿quienes?) de detenerme.
También perdí un poco la razón pero al quedarme sin sangre dejé de rodar.
También olía a masa como de gel verde pero quizás ni eso, y bien dic dicdic.

De todos modos llegué al piso nueve y alguien dijo que todos estaban en la terraza; yo recuerdo que (de cuando fui un topo y Sonic-elerizo) dejé de ser una bolita, y empecé a usar mis piernas y a ponerme de pie; era una cosa de ver que no tienes idea, como volver a nacer y orinarle al enfermero con el doctor haciendo taz taz, tomaba su tiempo sincronizar las ideas y las órdenes, con eso de que ese cuerpo que en todo caso era conocido pero extraño,  y quizás era cosa de desear no caer o desear dar dos pasos y tomar un balón y todo triple y bien baloncesto pero de todos modos me tomó tiempo, siento que aún hay cosas que no fluyen de modo convencional, el caso de un tipo que entra en un refrigerador y luego camina entre el agua y la escarcha, la pileta llena con varios escalones y varios pasamanos de acero, los músculos primero polvo y volviendo a ser lo mismo, haciendo un baloncesto y media cancha nomás, dinero, cigarro, alguien bien loco metiendo el televisor de papá, ese aparato que está atornillado al muro.

Por deporte nomás.
Un poco atrofiados ciertos órganos y eso es normal. Recuerdo que una tallerista recibió un mensaje por error, pedía que dejara de atrofiarle el cerebro y esas cosas de reclamos, y esas cosas –pienso- son como cosas bien serias, y no es bueno jugar con el cerebro de otro aunque esté a la vista sin las tapas, quizás y el origen del mensaje erróneo fue un tubo de ensayo o un cilindro de vidrio con la masa rosada un poco atrofiada como un maní, estaría a la vista; un tubo de ensayo como con un fluido seco o al que le ha dado mucho tiempo el sol.

Luego estuvimos tomando el sol y contándonos cosas y parecíamos una gran familia de talleristas, vestidos al apuro y por las manos largas de una mujer a la que le sobraban dos brazos; y un poco riéndonos para que otros no se rieran de nosotros.

Luego estuvimos buscando la parte sin pintar. Todo era amarillo. Una vez regalé unas flores amarillas. Fue la primera vez y creo que lo estoy volviendo a hacer, creo que haría flores para que alguien se las coma y me gustaría que las flores brillaran en el estómago de esa persona y en la noche la persona diría que le gustan las flores porque las flores brillan en las noches.

Luego hablamos de beber roja; sin beber roja actuábamos como ebrios y en verdad eso era lo mejor que sabíamos hacer.

Nuestra especialidad especial.

Luego eresun mentiroso fuera del grangalpón y ya con especiales ganas de roja.