22/11/11

Canciones para adolescentes que sueñan con el paraíso

Ella no lo ha pedido, ha sido mi sugerencia. Tomo aire varias veces, el aire es mi combustible, pronuncio con cuidado, es posible ver un domo, esta bien, sigo dando vueltas, confieso que he sido el primero, confieso que tengo la llave, combino días con fechas, sumo para dejarla a un lado, veo una línea, un signo de admiración, de ser un tren habríamos cubierto el mar. Es ridícula, es infame, incluso las vocales las tomo prestadas, y no es un tú, no es un esta vez, doblado, veo los pies limpios, claros, pulidos, el sendero cubierto por pasos que han seguido las líneas, un continente, un circuito de rastros, tomo con cuidado en las manos y con las manos, es decir, acerco todo el rostro y la memoria y el microscopio proyecta el filme, en primera fila, pudo serlo, pero no ocurre, no atraviezan, las imágenes suceden desde cualquier posición, es decir, sigue siendo, seguirá, ha sido, pero no contento pruebo otra atmósfera, invisible, lavo los contornos en un lenguaje compuesto de hedores, intuyo un horario, incluso puedo ver el pasado, puedo ser aquel y huyo, y siento tragar un vaso lleno de apellidos, de consonantes, de refrigerios tomados bajo la misma sombra del mismo árbol, un ser compuesto de la menor cantidad de partes pero omnipresente, pero antiguo. El dedo late, el dedo pulsa, el dedo sostiene su gravedad hasta que el calambre llegue, hasta cuando llegue la noche, el ocaso, el pasado originalmente eléctrico, entonces la bajada, entonces la yema, más cerca del techo más cerca del suelo. 

Por cierto él no lo ha pedido, ha sido mi sugerencia, que quede claro, que se demuestre, que el dios te oiga.


20/11/11

lUlU. haga clic en enlace final

Pudo haber sido peor, es decir, juntarse para escribir, para manejar, para cocinar, elegir, de aquella suma, porque nos hemos sumado, colocado signos sobres signos ha resultado, es decir, vale la pena, es decir, tiene algún valor, regreso a mirar hacia atrás, es decir, regreso a escuchar la líricas, las formas, el tamaño, el pasado, y su sombra me aplana, es decir, como un chicle vivo entre una pisada, una calle, un asiento de subterráneo, una silla de parque, debajo, encima, en ambos lados, es decir, vale volver el rostro y dibujarlo con puntas y borrarlo y volverlo a reparar y acondicionar y revalorizar. Miro el reloj, me tomo el tiempo necesario para poner los pies en un lugar seguro pero esa eficacia me deja perplejo, e infeliz osea felizmente insatisfecho, con deseos de más, con el codo levantado y casi tarareando, cegado, doblemente agitado, de visita en una suela y en una vereda, mirando en dos partes, en catorce dimensiones, fotocopiado, estampado, doblemente visible, doblemente tocado, a cuatro cerebros, que alegría falsa y húmeda, gelatinosa, alegría de 2 de noviembre, pobremente alegre como en cementerio, haciendo sociales, escuchando LULU, que ganas de perder la razón. 




http://www.youtube.com/watch?v=fnhCA35MKNA&feature=related

13/11/11

El hombre detiene su auto. El hombre es un pez. Hay quienes pifian, hay quienes afuera gruñen. El hombre quita el anzuelo, sonríe y su sonrisa es una orden

12/11/11

silbadores
the last frontier
fotocopia (espejo)
chuma silbadores guardarraya ecuatorianidad
rock
comediante
escritores
deportistas
pintores
musico?
actor


5/11/11

A propósito de la boda con dios

Quito, 5 de noviembre de 2011


Estimado/a

Sin rodeos. Te odio. Odio tus manías de niña pobre, tus pómulos rosados, tu ira adolescente llena de arrugas, tus palabras llamándome fracasado, tu buenas e inseguras intenciones, tu obsesión desnuda, tu triste y pálida figura. Odio que hables con seguridad, que actúes con criterio, que finjas saber las cosas de la vida, de una vida que conoces por planos, a través de contactos, de diapositivas, que te quieras pasar por sabio, por iluminada, ni sabio de Gomorra, ni gurú del working class.
Odio que hayas inventado tu origen, que hayas perdido la puta humildad. Odio que odies a tus primos, a tus tíos a tus padres, a tus exvecinos. Odio que no tengas amigos virtuales, ni físicos, ni nadie que te haga una broma, que te llame por tu apodo, un conocido de la escuela, un puto comentario escrito en tu muro. Odio que no te importe, que no te importemos, odio que no quieras sentirte descubierto. 
Odio el supuesto asteroide en el que vives, odio tu vehículo todo terreno, aquellos en los que te las pasas viajando, escapando, pasajera en tránsito perpetuo, hazteff, dirás que no entiendes, odio que odies a Charly, odio que seas testigo, que no tengas planes, odio que no tengas futuro, odio que no anticipes, que no hayas aprendido a jugar ajedrez. 
Odio que me llames desordenado, que no sepas pedir las cosas, que tus propuestas sean órdenes castrenses, silbadores, lombrices que se retuercen cubiertas por sal, débiles, gruesas como un pene, pero débiles, que no alcanzan para quitarse el gusto, las ganas, que no hagan un solo trip, que enganchen como los dealers, odio que me consideres un adicto.
Odio que huyas, que prefieras dejarnos a todos una duda, hablando mal, conjeturando, lo odio porque odio tener que defenderte. Te odio porque confías demasiado, confundes orgullo con verdad, te odio porque eres hipócrita, cambias a diario de género, un día eres Diega, más tarde eres Andrés, odio tener que escribirte, es como escupirte, es como mutilarte, debo crear un nuevo dios.


Att.
Diano
Odio a la gente ordenada, odio sus manías, su enfermizo interés por vivir quiero decir, me odio a mí. Bajo esa apariencia pulcra hay toneladas de nudos, cabos sueltos

Odio a la gente ordenada, aquellas personas para quienes la cama

23/10/11

Working. Wor king. Wong Kid. Glocking. 

El gas irrita. La risa escapa. El cielo presencia

in god we must

16/10/11

No tengo un segundo nombre, un nuevo apodo, una palabra difícil de pronunciar con la cual identificarme, a la cual llamarla identidad.
Es la fascinación de ver un pie. Un pie compuesto por una suma de dedos. Un dedo, extensiones, un rostro sugerido entre los pliegues, las mantas, una protuberancia hecha de montones, de cargas, de sobrepesos. Hay una distancia, vía en un sentido, acomodo la extremidad, la superficie al contacto adhiere, quita, hay pasos, hay sobras y piel de árbol, sin controles el pasto se levanta, la voz de los insectos bajo una hoja café chocan, atraviesan, viajan en la planta de un zapato de suela negro, arrugado, de una piel llamada Bunky, Regard´s, Northlinestep. Surcos, grietas, veredas levantadas, reventadas, una epidermis poblada por estrías, contenido

Entonces pienso cómo pudo haber sido. Veo una habitación, leo una carta, frases cosidas, palabras que necesitan

Coloco las antenas en mis manos. Cierro la mano,

Todo se volvió aburrido. Una casa antigua, un piso falso, una fachada de principios de siglo, pasamanos, hierro entre los dedos, luminarias, dicróicas, rostro perforado, luz de escenario, clima controlado, espejos, cuerpo reflejado, multiplicado, varios pares de piernas, pulpo fuera del mar, pulpo procesado, levanto los tentáculos, los pies, el jean, la remera, abandono tierra firme, abandono el nivel del mar, me enrosco a través de una escalera con forma excéntrica, construida sobre el mármol, con una cerca de hierro, con los pisos y las dicróicas horizontales, como si mirara a través de teleobjetivos. Subo, una puerta mitad vidrio, mitad iglesia, sinagoga, Real audiencia de Córdova impide la entrada, como si del otro lado, como si al fin fuera mi turno.
Entro de lado, las filas aprietan, aprietan como párpados, me antojo ser el tipo Curtis, asiento el trasero, es mejor así, seguro faltan a diario, no puede ser tan distinto,