20/11/11

lUlU. haga clic en enlace final

Pudo haber sido peor, es decir, juntarse para escribir, para manejar, para cocinar, elegir, de aquella suma, porque nos hemos sumado, colocado signos sobres signos ha resultado, es decir, vale la pena, es decir, tiene algún valor, regreso a mirar hacia atrás, es decir, regreso a escuchar la líricas, las formas, el tamaño, el pasado, y su sombra me aplana, es decir, como un chicle vivo entre una pisada, una calle, un asiento de subterráneo, una silla de parque, debajo, encima, en ambos lados, es decir, vale volver el rostro y dibujarlo con puntas y borrarlo y volverlo a reparar y acondicionar y revalorizar. Miro el reloj, me tomo el tiempo necesario para poner los pies en un lugar seguro pero esa eficacia me deja perplejo, e infeliz osea felizmente insatisfecho, con deseos de más, con el codo levantado y casi tarareando, cegado, doblemente agitado, de visita en una suela y en una vereda, mirando en dos partes, en catorce dimensiones, fotocopiado, estampado, doblemente visible, doblemente tocado, a cuatro cerebros, que alegría falsa y húmeda, gelatinosa, alegría de 2 de noviembre, pobremente alegre como en cementerio, haciendo sociales, escuchando LULU, que ganas de perder la razón. 




http://www.youtube.com/watch?v=fnhCA35MKNA&feature=related

13/11/11

El hombre detiene su auto. El hombre es un pez. Hay quienes pifian, hay quienes afuera gruñen. El hombre quita el anzuelo, sonríe y su sonrisa es una orden

12/11/11

silbadores
the last frontier
fotocopia (espejo)
chuma silbadores guardarraya ecuatorianidad
rock
comediante
escritores
deportistas
pintores
musico?
actor


5/11/11

A propósito de la boda con dios

Quito, 5 de noviembre de 2011


Estimado/a

Sin rodeos. Te odio. Odio tus manías de niña pobre, tus pómulos rosados, tu ira adolescente llena de arrugas, tus palabras llamándome fracasado, tu buenas e inseguras intenciones, tu obsesión desnuda, tu triste y pálida figura. Odio que hables con seguridad, que actúes con criterio, que finjas saber las cosas de la vida, de una vida que conoces por planos, a través de contactos, de diapositivas, que te quieras pasar por sabio, por iluminada, ni sabio de Gomorra, ni gurú del working class.
Odio que hayas inventado tu origen, que hayas perdido la puta humildad. Odio que odies a tus primos, a tus tíos a tus padres, a tus exvecinos. Odio que no tengas amigos virtuales, ni físicos, ni nadie que te haga una broma, que te llame por tu apodo, un conocido de la escuela, un puto comentario escrito en tu muro. Odio que no te importe, que no te importemos, odio que no quieras sentirte descubierto. 
Odio el supuesto asteroide en el que vives, odio tu vehículo todo terreno, aquellos en los que te las pasas viajando, escapando, pasajera en tránsito perpetuo, hazteff, dirás que no entiendes, odio que odies a Charly, odio que seas testigo, que no tengas planes, odio que no tengas futuro, odio que no anticipes, que no hayas aprendido a jugar ajedrez. 
Odio que me llames desordenado, que no sepas pedir las cosas, que tus propuestas sean órdenes castrenses, silbadores, lombrices que se retuercen cubiertas por sal, débiles, gruesas como un pene, pero débiles, que no alcanzan para quitarse el gusto, las ganas, que no hagan un solo trip, que enganchen como los dealers, odio que me consideres un adicto.
Odio que huyas, que prefieras dejarnos a todos una duda, hablando mal, conjeturando, lo odio porque odio tener que defenderte. Te odio porque confías demasiado, confundes orgullo con verdad, te odio porque eres hipócrita, cambias a diario de género, un día eres Diega, más tarde eres Andrés, odio tener que escribirte, es como escupirte, es como mutilarte, debo crear un nuevo dios.


Att.
Diano
Odio a la gente ordenada, odio sus manías, su enfermizo interés por vivir quiero decir, me odio a mí. Bajo esa apariencia pulcra hay toneladas de nudos, cabos sueltos

Odio a la gente ordenada, aquellas personas para quienes la cama

23/10/11

Working. Wor king. Wong Kid. Glocking. 

El gas irrita. La risa escapa. El cielo presencia

in god we must

16/10/11

No tengo un segundo nombre, un nuevo apodo, una palabra difícil de pronunciar con la cual identificarme, a la cual llamarla identidad.
Es la fascinación de ver un pie. Un pie compuesto por una suma de dedos. Un dedo, extensiones, un rostro sugerido entre los pliegues, las mantas, una protuberancia hecha de montones, de cargas, de sobrepesos. Hay una distancia, vía en un sentido, acomodo la extremidad, la superficie al contacto adhiere, quita, hay pasos, hay sobras y piel de árbol, sin controles el pasto se levanta, la voz de los insectos bajo una hoja café chocan, atraviesan, viajan en la planta de un zapato de suela negro, arrugado, de una piel llamada Bunky, Regard´s, Northlinestep. Surcos, grietas, veredas levantadas, reventadas, una epidermis poblada por estrías, contenido

Entonces pienso cómo pudo haber sido. Veo una habitación, leo una carta, frases cosidas, palabras que necesitan

Coloco las antenas en mis manos. Cierro la mano,

Todo se volvió aburrido. Una casa antigua, un piso falso, una fachada de principios de siglo, pasamanos, hierro entre los dedos, luminarias, dicróicas, rostro perforado, luz de escenario, clima controlado, espejos, cuerpo reflejado, multiplicado, varios pares de piernas, pulpo fuera del mar, pulpo procesado, levanto los tentáculos, los pies, el jean, la remera, abandono tierra firme, abandono el nivel del mar, me enrosco a través de una escalera con forma excéntrica, construida sobre el mármol, con una cerca de hierro, con los pisos y las dicróicas horizontales, como si mirara a través de teleobjetivos. Subo, una puerta mitad vidrio, mitad iglesia, sinagoga, Real audiencia de Córdova impide la entrada, como si del otro lado, como si al fin fuera mi turno.
Entro de lado, las filas aprietan, aprietan como párpados, me antojo ser el tipo Curtis, asiento el trasero, es mejor así, seguro faltan a diario, no puede ser tan distinto,

9/10/11

11. Dog10004

Describir el ejercicio, existir, anotar los movimientos, las posiciones, colocar tachas sobre el corcho, colgar de un hilo, sentado, cruzar una pierna sobre una rodilla, ver virarse al día, girar los ojos, las circunferencias, ser la punta del compás, activar una cuerda, usar las yemas, girar la mariposa, esperar la tensión, el máximo nivel, bajar los estímulos, atender los ruidos, colocar la caja, colocar un bloqueo, dejar lista la trampa, cerrado el cofre, bajo una piedra pintada de violeta, coronada por una bandera de franjas blancas, abrir la mandíbula, dejar escapar a todos los suspiros, descontrol, defcondos, ojos que giran en círculos, ojos disueltos en blanco, cortinas incendiadas, plumas, cuerpos de cobre, muslos de roble, brazos abrazados como pulpos, craken, flotilla sumergida, pasto malpodado, fondo sobre superficie, adentro, contenido.
La luz se pierde, Una nube cubre el espacio. Levantarse es un error, la nube cubre ambos cuerpos. Apenas alcanza para estirar las piernas. Una pierna actúa como cuello. El techo sigue en su lugar. Su lugar es sobre, es decir, cubriendo el suelo. El peso los empuja. No hay pliegues. Hay bolsas contenidas, húmedas, salpicadas, el brazo estirado, el músculo dentro de la aguja, el brazo estirado, primero una pulsión, segundo un desgarre, tercero el sueño. 
La muerte del cuerpo. Visita no oficial. Describir agujeros, rapto, ciencia, escribir para el archivo, sujeto uno, mar sobre Haití, paredes desgastadas, sótanos rosados, esquinas llenando hoyos, rapto, ciencia, orden, memoria, signos, pulso, membrana, radiografía por yema, yema por vena, pliegue por arruga, por uña, por nudillo. Cuerpo vencido. Ojos y franjas. Golpe, pecho, golpe, sonido, eco, 30 segundos, primer track. Pene, labios, corriente, risa, Jehová, pastór, descarga, baño, rostro, miel, nube, techo, pierna como cuello, franja blanca.
La nube llega a nuestras narices. Despertamos. Al estirarme golpeo mi cráneo, levanto la mano, aíslo el dolor, lo pronuncio, fabrico una multinacional, mi voz es una impulsadora y el producto llega a todos los hogares. Él guarda sus manos en los bolsillos, no comete ningún error, trata pero yo ya estoy en la puerta, su estatua ya es de sal, una sal que me persigue por el resto de la semana, cuando él, recostado pronuncia nombres que ha inventado, cuando deja sobre la mesa con cuidado sus manos, mirándolas, deseando una bóveda, buscando entre sus contactos, girando el cuello, apretando cada botón, desenrollando puentes, terminales, aeropistas, respirando en dos tiempos, yendo de la cama al dorado.