18/12/25

Espacio para un tratamiento y 12 pasos

En la marcha se completan los dos primeros centros superpuestos. Al extremo y sin dejar ese giro que se propone como pausa y coincidencia, el can rompe y logra al fin rodear ese centro. 

También su olfato lo alerta o aleja.

El can desea o se propone y hace varias veces el mismo trayecto, cada uno de los pasos de sus cuatro patas cava y quizá altera la superficie que Darta desplaza. Mantiene por momentos levantado el cráneo y su olfato vuelve a dejarlo asombrado, recto y dispuesto y dirigido en su propia y repetitiva trayectoria circular.

Mientras, Darta transcribe la extraña y ya no tanto indiferente búsqueda: Es un momento asombroso o totalmente vigilado y distribuido por capas. El almacenero tras su escoba, cruza de un extremo al otro sin siquiera levantar el rostro, pero está ahí, ahí y cruzando reiterativamente de estado a estado. Además, a aquél se le suma la gran y densa especie floral que sobre todo determina el final de los patios; la densa y poblada folladura o follaje tras del cual Nany despedaza cada fruta que no es para su gozo: Moras, breves zarsas, almidones, granadas, en fin, toda esa acidez que deleita a extraños e incluso a las breves aves, a diferencia de Darta para quien resultan en una agria ternura, frutos que ella debe dejar de lado, evitar por prescripción y verdadero control médico. 

El médico es una cosa real que la obliga a tirar kilos y libras de glucosa tierna ya que su páncreas no puede asimilar.

Dos inofensivas capas de extrema vigilancia dueñas del espacio del viernes para compartir y agregar. Dos memoriosas capas capaces de levantar el extremo testimonio 10 años y doce promociones después tan solo para tener algo con qué acompañar el rodeo vegano del 18 al 28 de diciembre.

Cualquier año sería bueno y apto y sobre todo dispuesto, condenado a vestir de ansias ante cualquier relato sucio, año para vestir de gracia y distancia, horas para festejar salpicando alto el espumante.

Así que se preparan o llenan y dictan bien alto un !Salud! Salud! por el minuto de gracia de cada lunes, salud! por las colmenas ásperas o amorosas que rodean el estadio del extremo sur, salud! por los 30 años record, uno solo de esos años incapaz de mostrar o cargar un atraso, una falta injustificada, ni una sola ceja levantada para la intimidación ni para el cauto acto segregativo, acto de crueldad, humillación y sonriente advertencia porque hay mañanas en que brincamos en mandíbulas desdentadas de lentos dinosaurios, advertiría cualesquier neófito.