1/6/07

jochas!

convertido en asesino me asomo a la cerradura por donde observo a las siluetas entregadas al aniquilador oficio del silencio.
extenuados los vi siempre, completándose, son ahora y en las supersticiones que como garabatos se dibujan sobre nuestras frentes como para recordarnos el boceto y la tinta en el espejismo; vértices que se deforman y languidecen en gargantas que penden como las alturas.

dardos y camaretas, festejos en la escuela dizen hast!